tecnologia

Adicción al internet en niños y adolescentes, ¿qué hacer?

feature image

El control del uso internet puede ser difícil cuando el niño se ha acostumbrarlo a navegar sin reglas. Foto: Shutterstock

Soy abuela de una niña de 11 años que está en octavo grado de básica. Desde hace un tiempo ella ha empezado a cambiar. Está rebelde, no hace tareas y se pasa jugando en internet. Por más que mi hija le llama la atención no obedece, y como ella trabaja yo paso más tiempo con la niña. Eso no es todo, ella ha empezado a hacerse sus necesidades encima, como un bebé, y al preguntarle solo dice que no sabe por qué lo hizo, que no sintió nada. Ya no sabemos qué hacer. Está demasiado grande para que lo haga, ya la hemos reprendido.

María, Guayaquil

El desarrollo de adicciones sin sustancias, también llamadas comportamentales, se ha convertido en un problema por el uso prolongado y sin límites del internet, redes sociales o videojuegos en la población más vulnerable como son los niños y adolescentes que se encuentran en proceso de desarrollo.

Ellos están presentando patrones y alteración neurobiológica de respuestas similares a los adictos a drogas, con respuestas negativas, inhibición de respuestas y en la flexibilidad cognitiva. Esas reacciones están relacionadas con el circuito de recompensa que implica la afectación a nivel de la conducta, aprendizaje (lectoescritura y cálculos), emociones, socialización, motivación; el lenguaje se vuelve pobre, así como la orientación, atención y concentración.

También la falta de sueño empeora la conducta, y este comportamiento se agrava, llegando a presentar trastornos psicóticos agudos.

Los padres o cuidadores deben controlar el uso del internet de los hijos, ya que es importante que los niños y adolescentes mantengan una salud mental acorde al desarrollo de habilidades y al óptimo aprendizaje escolar.

Referente a su preocupación con su nieta, debe ser evaluada por psicología clínica infantil y psiquiatría infantil para que reciba una evaluación integral de la conducta y comportamiento.

Fuente: El Universo