Salud

La música, una buena aliada para bajar el estrés

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Las tareas del día a día, trabajo, preocupaciones, etc., la sobrecarga que tienden a llevar las personas hoy en día pueden hacer que los niveles de estrés se incrementen, provocando mayor irritabilidad, reactividad u otras emociones relacionadas con la fatiga.

Hacer ejercicio, alimentarse bien, organizar las actividades en un cronograma son acciones que se pueden tomar para tener un bienestar general. Sin embargo, hasta estas opciones se pueden tornar en la representación de una responsabilidad o carga en ocasiones, al tratar de cuidar de sí mismo. Si este es el caso, la música puede ser una alternativa ligera y convertirse en una herramienta aliada para disminuir el estrés.

La musicoterapeuta Cecilia Jurado sostiene que se han realizado varios estudios tanto cuantitativos como cualitativos, en los que se ha demostrado que la música es capaz de lograr efectos importantes a nivel fisiológico, como la regulación de la frecuencia cardiaca y respiratoria, disminución de episodios de agitación o ansiedad, así como también en el manejo del dolor. Es por esto que la música es utilizada de manera terapéutica y es aplicable a muchas áreas.

Jurado explica que “a nivel neurológico (por efectos de la música), uno de los cambios más notables es la activación de estructuras límbicas y paralímbicas, las cuales están asociadas al manejo de las emociones, así como también del hipocampo, estructura asociada con la formación y recolección de memorias”. Esto promueve la recuperación de memorias agradables, las que pueden influir en el estado anímico.

La musicoterapeuta también menciona los circuitos de recompensa, aquellos que se activan al comer, dormir o al realizar actividades que producen euforia.

Cristina Rodríguez, psicóloga clínica, indica que la efectividad de la utilización de la terapia de música “depende mucho de la persona”. A ciencia cierta no se puede generalizar lo que funciona para uno que vaya a dar el mismo resultado en todos, sin embargo, la psicóloga dice que los sonidos “pasivos” o “suaves” tienden a llevar al estado de relajación.

Rodríguez, al igual que Jurado, habla sobre la relación entre la respiración diafragmática y la relajación.

Los tonos musicales que son medido a través de los hercios (HZ) tienen la capacidad de influir en las ondas cerebrales. Estas ondas son creadas a partir de pulsos de la actividad eléctrica que emanan las neuronas mientras se relacionan entre ellas.

Las cuatro ondas cerebrales principales son: alfa, beta, theta y delta.

Delta (0,5 Hz – 3,5 Hz)

Estas son las que tienen mayor amplitud de onda y se relacionan con el sueño. También se asocia a las ondas delta a los niños, ya que en edades tempranas se tiende a generar más de este tipo de frecuencias y a medida que se envejece es cada vez menor.

La frecuencia de esta onda al estar relacionada con el sueño por ende lo está con el descanso. Actividades corporales inconscientes como la regulación del ritmo cardíaco o la digestión se asocian también a las ondas delta.

Theta (3,5 - 8 Hz)

Relacionada con la capacidad imaginativa y los estados de somnolencia. Cuando el cerebro busca proteger de emociones fuertes o dolorosas las ondas theta se activan.

Alfa (8 Hz – 12 Hz)

Este espectro de onda es la que se recomienda llegar para entrar en el tan deseado estado de meditación. Cuando se está en la cama, viendo tele o haciendo alguna actividad que relaje a la persona pero sin provocar el sueño, el cerebro logra generar ondas alfa.

Beta (12 a 33 Hz)

El espectro de esta onda ya es más elevado y se presenta en la vida diaria. Los estados de atención y alerta por las ocupaciones cotidianas hacen que las ondas beta sean producidas con frecuencia. El estar frente a múltiples estímulos hace que la actividad neuronal se incremente, aunque una sobreactivación puede desembocar en estados de estrés y ansiedad.

La psicóloga Mariana Bermúdez explica que “la música relajante produce en el cerebro aumento de la dopamina (sustancia química que media el placer en el cerebro, tal como la comida, el sexo y varias drogas). Asimismo, ayuda a bajar el cortisol, conocida como la hormona del estrés por su impacto inmediato en la memoria, emociones y movimiento del individuo”.

Agrega que los neurocientíficos de la firma británica Mindlab International concluyeron que “con cierto tipo de música relajante y específicamente con la canción Weigthless se consigue un estado de relajación mayor que con cualquier otra música que se haya probado hasta la fecha”.