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Mujeres, más afectadas por la pandemia, su tasa de desempleo es del 8%

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En Ecuador, las mujeres fueron las más afectadas por el desempleo y en consecuencia en sus ingresos durante la pandemia COVID-19, pues al momento su tasa de desempleo es del 8%, según la información reportada por el ministro de Trabajo, Andrés Isch, ante la Comisión Laboral de la Asamblea Nacional.

El funcionario mostró estas cifras a la comisión para explicar sobre el registro de modalidades y acuerdos laborales que permite la Ley Humanitaria. Allí, insistió que los jóvenes y las mujeres tuvieron una afectación mucho más grave en cuanto a la terminación de contratos de trabajo, y se analiza las cifras para las mujeres jóvenes la situación es más crítica, advirtió.

Que hay dos problemas estructurales y sistemas que se deben tratar con responsabilidad, cómo enfrentar la alta tasa de informalidad que existe en el país, pues al momento existe un 48%; es decir, que casi la mitad de los ecuatorianos está en la informalidad. Si se observa en años anteriores previos al COVID-19, el problema estructural se mantenía en un 44%, por lo tanto, la situación es crítica, alertó.

La tasa de desempleo a septiembre de 2019 era de 4,9%, y en el 2020 se llegó a un pico del 13,3% y al momento se encuentra en un 6,6%, y por lo tanto, no se recupera a las cifras del año pasado.

Uno de los problemas serios que enfrenta el país, añadió el funcionario, es que se tiene no solo un desempleo abierto sino un desempleo oculto que se lo define para aquellas personas que no están buscando trabajo, pero que si les dieran la oportunidad de laborar aceptarían.

El desempleo oculto está compuesto en su mayoría por mujeres, que por distintas condiciones socio económicas, culturales y de machismo no pueden salir a buscar trabajo. Esta tasa de desempleo, afirmó Isch, es alta pues al momento está por el 1% de la población, es decir, hay más de 80.000 mujeres que ni siquiera pueden salir a buscar trabajo por distintas razones y condiciones.

Indicó que existe un problema serio sobre la empleabilidad de las mujeres y las condiciones que tienen para acceder al mercado formal y afirmó que es un problema sistémico, pero que en la pandemia se llegó a puntos altos y preocupantes, pues en los meses de mayo y junio se registró el 15,7% de desempleo en las mujeres, cuando el promedio de los hombres es el 11,6%; y en septiembre a pesar que han mejorado los indicadores sigue siendo alto y desproporcionado frente a los hombres, pues la tasa de desempleo de las mujeres llega al 8% frente al 5,7% de los hombres.

El empleo adecuado históricamente se ubicó en un 38% y que en este momento el Ecuador está en un porcentaje del 32% por la recuperación que se registró de junio a septiembre, aunque aún está lejos de lo que debería ser al menos los números del mismo periodo del año anterior. Además reveló que existe una tasa muy alta de empleo no remunerado, que se refleja en una dependencia económica de las mujeres en los hombres.

Igualmente, indicó que en relación a las horas de trabajo a la presente fecha las mujeres tienen cinco horas menos con relación a los hombres, por lo tanto, sus ingresos son menores; esto es porque tienen menos oportunidades de acceder a los mejores empleos, y este problema se agravó más con la pandemia.

Según las estadísticas las mujeres en el campo laboral tienen varios problemas pues la cuarta parte de ellas están en el quintil más bajo de ingresos de la población, y la mitad de las mujeres ganan menos de $200 mensuales promedio en el país; lo cual significa que la mitad de ellas no está en un empleo formal.

Empleo formal y modalidades de contratos

Los contratos de trabajo creados y que siguen vigentes en el 2020 registrados en el Ministerio, donde también la diferencia entre hombres y mujeres es enorme; pues casi el 70% de los contratos que se crearon fueron hacia hombres y apenas el 30% fueron a mujeres. Las cifras obtenidas es que 1,5 millones de hombres tienen contrato formal de trabajo, y en cambio, en mujeres no superan los 700 mil contratos.

La caída más fuerte del empleo formal se registró entre febrero a junio, mientras la economía estuvo cerrado la caída fue rápida, y que se logró contener con la aprobación de la Ley Humanitaria que entró en vigencia en julio.

Con vigencia de la Ley Humanitaria permitió salvar cerca de 75.000 puestos de trabajo y desde esa fecha se crearon alrededor de 230.000 contratos nuevos de trabajo formales.

Se puso en ejecución la modalidad del contrato de obra o de giro de negocio que permitió generar contrataciones nuevas alrededor de proyectos, y ha sido utilizado sobre todo en el sector de la construcción, actividades científicas y desarrollo tecnológico; por ejemplo, hay jóvenes desarrolladores de tecnología que programan plataformas digitales o páginas web y lo que reciben son contratos específicos de parte de algún cliente que lo necesita. Una vez que termina el proyecto termina su relación laboral, lo cual ha permitido crear muchas relaciones laborales respetando el salario básico, pagos de décimos y afiliación al IESS. Por esta modalidad que se han creado unos 17.000 contratos de trabajo.

Esta forma de contrato, explicó el funcionario, se aplicó como mayor frecuencia en el sector agrícola, ganadero y en la pesca y en las actividades comerciales, manufactureras, en la construcción, científicas y de servicio. Los sectores turísticos y culturales son los que más han sufrido con la pandemia, donde hay un problema claro de demanda que está relacionado con el miedo al contagio del COVID-19; por lo que tomará mucho tiempo a estos sectores recuperarse a los niveles que tenían pre pandemia.

Entre las cifras que tiene el Ministerio de Trabajo determina que durante el 2020 se registraron 37 616 denuncias por despidos laborales a diferencia de 2019 que se presentaron 4.000 denuncias.

Fuente: El Universo