Salud

Qué es la disfagia, el síntoma de Covid-19 que potencia la desnutrición

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La disfagia orofaríngea (DO) es un síntoma reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se caracteriza por conllevar dificultades para trasladar de manera segura y eficaz el bolo alimenticio desde la boca hasta el esófago.

Es un trastorno tan frecuente como la diabetes pero todavía muy desconocido.

Entre las complicaciones más frecuentes de este trastorno están la desnutrición y la deshidratación, la pérdida de masa muscular y peso, así como complicaciones respiratorias y sobreinfecciones respiratorias bacterianas como neumonía por aspiración.

Se produce por un debilitamiento o descoordinación de los músculos de la boca y/o lengua que aumenta el riesgo de que la comida o bebida se vaya hacia los pulmones, originando infecciones. Este deterioro es consecuencia de un mal estado de salud provocado por distintas enfermedades o condiciones. Por ejemplo, alrededor del 50 por ciento de las personas que han sufrido un ictus tendrá problemas de disfagia.

Pero no es la única causa que produce disfagia, la dificultad para tragar se asocia a demencias, Parkinson, Alzheimer, esclerosis múltiple, cirugía de cáncer de cabeza y/o cuello, y ahora también, al Covid-19.

La disfagia es un síntoma común de muchas enfermedades y significa que podrías podría tener dificultades para trasladar de manera segura el bolo alimenticio desde la boca hasta el estómago. (Foto: Getty)

Por qué se asocia al coronavirus

En este sentido, la disfagia es un síndrome que se relaciona con la infección por coronavirus ya que en las fases iniciales de la enfermedad es muy frecuente. “Nos llama mucho la atención su aparición en pacientes más jóvenes, diez años menos de la media habitual”, explica Pere Clavé, director de Investigación del Hospital de Mataró, del Consorcio Sanitario del Maresme, en Barcelona, y presidente fundador de la Sociedad Europea de Trastornos de Deglución.

Otro de los síntomas típicos del coronavirus -la pérdida de gusto y de olfato- llevaron al equipo de Clavé a estudiar cómo la sensación en la faringe modula el acto de tragar: “Si perdemos la capacidad del gusto y la percepción en la faringe, creemos que también podemos perder la capacidad de controlar bien los mecanismos de deglución, que son muy complejos. Por eso pensamos que un elemento que podría justificar esta elevada frecuencia de disfagia al ingreso es la afectación de una vía que conduce la sensibilidad de la orofarínge hasta el cerebro”.

La sensación que provoca

La mayoría de las personas que sufren disfagia sienten que el alimento o bebida “se les va por otro lado”, y justo ese es el principal riesgo de la disfagia. Se conoce como broncoaspiración y sucede cuando el alimento pasa al tracto respiratorio en lugar de al digestivo pudiendo provocar infecciones respiratorias.

En otros casos la disfagia no presenta síntomas de atragantamiento, pudiendo producir lo que se conocen como aspiraciones silentes.

Signos y síntomas asociados con la disfagia

  1. Dolor al tragar (odinofagia).
  2. Imposibilidad de tragar.
  3. Sensación de que los alimentos se atascan en la garganta o en el pecho, o detrás del esternón.
  4. Babeo.
  5. Voz ronca.
  6. Regreso de los alimentos a la boca (regurgitación)
  7. Ardor o acidez estomacal frecuente.

Además, dado que es un problema que puede pasar desapercibido para quien lo sufre, conviene prestar atención a otra serie de signos de alarma entre los que se encuentran: alteraciones del nivel de consciencia, alteraciones motoras o sensitivas; alteraciones de la articulación del lenguaje, disfonía en forma de voz soplada, ronca o voz nasal; atragantamientos o episodios de tos durante la ingesta; aumento del tiempo empleado para la ingesta, pérdida de peso inexplicable, dificultad o lentitud en la masticación; y dolor o sensación de obstrucción durante la deglución.

Así lo explica el doctor Raimundo Gutiérrez Fonseca, secretario general de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), en este vídeo.

Empeora con el COVID

La disfagia como nuevo síntoma del Covid-19 empeora el cuadro. Incluso, personas que no lo sufrían presentan disfagia, por lo que esta dificultad para deglutir aparece también como hemos dicho en pacientes más jóvenes. Esto es debido a que “el coronavirus ha hecho que las personas afectadas hayan envejecido 10 años de repente”, apunta el Dr. Clavé.

De hecho, las investigaciones realizadas en los últimos meses concluyen que hasta el 80 por ciento de los pacientes COVID-19 presentan riesgo nutricional en el momento del ingreso y un 52 por ciento sufren disfagia orofaríngea.

Unos datos que se han dado a conocer en el marco del Día Mundial de la Disfagia, y que son el resultado de un estudio iniciado antes de verano sobre el impacto de la desnutrición y disfagia en pacientes ingresados por Covid-19.

Realizado por la división de nutrición especializada de Danone Specialized Nutrition y el Hospital General de Mataró, la investigación contó con 200 pacientes durante la primera ola del mes de marzo y se ha ampliado con 300 pacientes durante la segunda ola.

Los investigadores aseguran que la experiencia clínica de la primera ola ha sido muy importante para la gestión de la segunda. En este sentido, se han establecido distintos criterios clínicos basados en el estado nutricional, el estado deglutorio y los síntomas clínicos que permiten clasificar al paciente según la severidad de la enfermedad, riesgo nutricional y dificultad deglutoria, hecho que permite lograr un mejor resultado clínico.

Qué incidencia hay

Hasta un 50 por ciento de las personas ingresadas por Covid-19 presentaron disfagia en las situaciones expuestas a continuación:

  • Pacientes en UCI: con menor frecuencia, la disfagia aparece en pacientes que han tenido que estar intubados, se les ha colocado una sonda nasogástrica o han pasado por una traqueotomía.
  • Pacientes con cuadros graves: con mayor prevalencia, algunos pacientes que no han estado en la UCI, pero han tenido un cuadro respiratorio grave y síntomas neurológicos han presentado disfagia.
  • Pacientes post covid: la disfagia aparece tras superar las fases agudas. Los pacientes presentan sarcopenia, debilidad muscular, malnutrición o caquexia.

Así llegan los pacientes COVID

La Covid-19 puede manifestarse en distintos grados de severidad; la mayoría de las personas se recuperan de la enfermedad sin necesidad de tratamiento hospitalario, pero 1 de cada 5 personas que contraen el Covid-19 presenta un cuadro grave. Esto conlleva un ingreso en la Unidad de Curas Intensivas (UCI) y, generalmente, una intubación y/o una traqueotomía, junto con una inmovilidad en la cama. En estos casos las secuelas de la intubación y la inmovilidad pueden provocar disfagia.

Dado el precario estado nutricional que presentan los pacientes Covid-19, en muchos casos es necesario incorporar dietas de textura modificada (pudín, néctar, líquido) para facilitar la masticación. Según los requerimientos nutricionales de cada paciente, los especialistas suelen prescribir una dieta hipercalórica e hiperproteica de 1750 kcal + 70g proteínas o 2000kcal + 90g proteínas.

Cuando se presenta un cuadro menos grave de la Covid-19, el SDRA es menos grave y no requiere un ingreso en la UCI pero sí que conlleva inmovilidad por el propio proceso de recuperación. Esta inmovilidad, en algunas personas según su edad y sus patologías previas les puede provocar disfagia. (Foto: Getty)

“La mitad de los pacientes ingresados por Covid-19 (en el Hospital de Mataró) refirieron alteraciones de la deglución al alta y el 80 por ciento de los casos presentaron riesgo de desnutrición. La mayoría de ellos consideraban que habían perdido peso durante el proceso de la enfermedad”explica el Dr. Pere Clavé, director de Investigación del Hospital de Mataró, Consorci Sanitari del Maresme (Barcelona) y presidente Fundador de la Sociedad Europea de Trastornos de Deglución.

Las consecuencias

Por un lado la alteración de la deglución puede conducir a que el paciente no ingiera los nutrientes, la energía y el agua que necesita y por tanto presente malnutrición y/o deshidratación. Y, por otro lado, muchos pacientes con disfagia presentan aspiraciones de comida a la vía respiratoria y como consecuencia de ellas, neumonía por aspiración, es decir, los líquidos y sólidos pueden pasar a las vías respiratorias y llegar a causar la muerte del paciente.

Cuánto peso pierden

La pérdida de peso global desde el inicio de los síntomas hasta el alta hospitalaria fue de 7,33kg. Cabe destacar que, siguiendo los criterios GLIM, el 45,5 por ciento presentaron criterios de desnutrición durante el ingreso hospitalario. La pérdida de peso en estos pacientes con desnutrición fue mayor, con una media de 10 kg durante todo el proceso Covid-19, y más del 37 por ciento de estos perdieron más de 10kg.

Cómo se recuperan

El primer paso para mejorar el cuidado de los pacientes con disfagia es la adecuada identificación de los pacientes que la padecen ya que es un síntoma tan grave como minusvalorado y poco conocido. Por eso, nada más ingresar, en el momento de la admisión hospitalaria, se recoge toda la información clínica y se realiza una valoración nutricional y deglutoria.

Según los resultados de los diferentes test de cribado, se adaptaba la dieta y se prescribe un suplemento nutricional si es necesario. Se trata de un trabajo multidisciplinar entre enfermería, logopedas y dietistas-nutricionistas.

Durante esta segunda ola, la mayoría de los pacientes han recibido una pauta dietética de recuperación post-COVID, que incorpora recomendaciones generales y alimentarias, como:

  • Aumentar el aporte proteico de la dieta con el fin de recuperar la movilidad habitual y masa muscular.
  • Mantener o iniciar ejercicios de rehabilitación para recuperar la masa muscular.
  • Control óptimo del peso para evitar más pérdidas ponderales.
  • Y enriquecer la dieta.

“En esta segunda fase, nuestro abordaje precoz de la disfagia y malnutrición de los pacientes ha sido integrado por los profesionales sanitarios de nuestra institución y tenemos la impresión de que hemos tenido un mejor resultado clínico en los 300 nuevos casos, datos que estamos analizando y que compararemos con los resultados clínicos y nutricionales de la primera ola.

“Muchos de nuestros pacientes han recibido una pauta de suplementación con proteínas por la pérdida de masa muscular durante el ingreso por Covid-192, añade el experto. De hecho, son muchos los pacientes que pueden llegar a perder hasta un kilo de masa muscular al día, tal y como recoge un estudio de la Sociedad Europea de Nutrición Clínica y Metabolismo (ESPEN).

Por último, algunos pacientes han recibido suplementos nutricionales hiperproteicos e hipercalóricos porque las ingestas al alta no eran las adecuadas. “el 25 por ciento de los pacientes no habían recuperado el apetito y sus ingestas eran incompletas”, concluye el Dr. Clavé.

Si después de unos días de cambiar la alimentación no ha habido ninguna modificación, se aconseja hacer rehabilitación con un logopeda que consiste en ejercicios para fortalecer la musculatura, favorecer el reflejo deglutorio y el mecanismo de cierre glótico, sin la presencia de alimentos; o en distintas estrategias posturales y otras maniobras con la presencia de alimentos o líquidos para favorecer la deglución. La cirugía estará indicada en casos muy concretos.