Adolescente fue apuñalado en medio de una pelea por un piropo

La Policía Municipal de Madrid (España) detuvo a dos jóvenes por apuñalar a un adolescente de 15 años en el centro de la ciudad. Uno de los detenidos también es un menor de edad. 

El apuñalamiento se dio después de que la víctima lanzara un ‘piropo’ a dos mujeres que caminaban junto al grupo por la calle, informaron fuentes policiales según indica el diario español La Vanguardia. 

Una patrulla policial fue testigo de la riña en el tumultoso sector de la calle del Maestro Victoria. En medio de la trifulca, alrededor de 10 personas salieron corriendo del lugar, entre ellas las dos mujeres que habían sido acosadas verbalmente. 

Como consecuencia de la agresión, el adolescente terminó con una herida de arma blanca en el hombro. Policías llegaron de inmediato al lugar para custodiar a la víctima hasta que llegaran los servicios de emergencia. 

Posterior a esto, la policía logró ubicar a dos de los agresores, quienes llevaban consigo la navaja con la que se llevó a cabo el apuñalamiento. Uno de los detenidos reconoció que había sido su compañero quien utilizó el cuchillo. 

Fuente: El Comercio

Sexualidad en adolescentes: hable antes de que comiencen su propio camino

La adolescencia puede ser muy difícil de atravesar si no se habla del sexo, la sexualidad y la identidad sexual. Aunque a los padres muchas veces sus adolescentes les parecen como de otro planeta, son seres humanos. Es fundamental abordar con franqueza las muy humanas preguntas sobre el desarrollo sexual, el deseo sexual y la naturaleza de la identidad sexual en el desarrollo del adolescente.

Es muy importante compartir información objetiva con su hijo adolescente y brindarle una correcta orientación moral para que tenga herramientas que le permitan comprender lo que le está sucediendo. Con estos recursos, su hijo podrá evitar errores de juicio devastadores y que puedan poner en riesgo su vida.

«Sobre todas las cosas, es fundamental que los padres sean sinceros, honestos y estén a disposición de sus hijos», dice Charles R. Wibbelsman, M.D., FAAP, jefe de medicina del adolescente en Kaiser Permanente en San Francisco y miembro del Comité de Adolescencia de la American Academy of Pediatrics.

«Los padres suelen tener sus propios intereses: no hagas esto ni aquello. Pero es necesario que tomen una pausa para analizar y dejen de lado las opiniones antes de entablar esta conversación», dice Warren Seigel, M.D., FAAP, director del Departamento de Pediatría y director de medicina adolescente en Coney Island Hospital, Brooklyn, N.Y. «Lo más apropiado e importante para un padre y un niño o adolescente al abordar las preguntas sobre la sexualidad y la salud sexual es tener abierto el canal de la comunicación».

Los mensajes que reciben

En la cultura sobre sexualizada actual de los sitios de internet, los animadores de los medios masivos de comunicación y la programación durante las 24 horas del día, los 7 días de la semana, la charla tradicional de la «cigüeña» (o el folleto que se le entrega al niño para que lea por su cuenta) sobre los aspectos básicos de la reproducción es completamente inadecuada. La única manera de fomentar el bienestar y la seguridad de los padres y los hijos por igual es preparar con cuidado a los niños para los cambios normales en sus cuerpos, el ataque continúo ejercido por la presión de los compañeros, la glorificación mediática de la sexualidad irresponsable y los atractivos engañosos de la publicidad.

«Hay muchas cosas en los medios de comunicación que no son apropiadas para una edad determinada», dice el Dr. Wibbelsman, coautor de El libro del cuerpo del adolescente El crecimiento y los cambios (en inglés). «Nosotros, como padres, no soltamos a nuestros hijos en la calle y les deseamos suerte antes de mandarlos al mundo por su cuenta. Los tomamos de la mano. Les advertimos sobre los riesgos. Y confiamos en ellos dándoles más responsabilidad solamente cuando tienen la edad suficiente y demuestran que están listos para manejarla».

«Todo a nuestro alrededor, y los medios de comunicación en particular, hablan sobre el sexo», agrega el Dr. Seigel. «Es difícil evitarlo».

El único método infalible para lograr la seguridad sexual, por supuesto, es decir «no» y posponer la actividad sexual hasta ser mayores. La buena noticia es que la mitad de todos los adolescentes lo hacen. Pero eso deja a la otra mitad en riesgo; muchos de ellos tienen relaciones sexuales sin protección, lo que los expone a enfermedades potencialmente graves y embarazos no deseados.

«Lo más importante que debe enseñarle a su hijo es la responsabilidad», dice el Dr. Seigel. «Hable sobre cómo tomar decisiones y hágales entender cuáles serán las consecuencias de tales decisiones. Puede comenzar hablando sobre las decisiones y las consecuencias que no se relacionan con el sexo y luego llevar la conversación hacia la sexualidad. Después de todo, tener relaciones sexuales o no tenerlas tiene sus consecuencias y cada niño va a recibir mucha información falsa en su vida, tanto sea de sus amigos y compañeros, como de los medios de comunicación».

Las presiones que sufren los niños por parte de sus amigos y compañeros, al igual que de los medios de comunicación como se mencionó anteriormente, pueden ofrecer, en realidad, la manera más efectiva para iniciar lo que debe ser un diálogo continuo sobre el sexo y la sexualidad, no una sola charla o conversación. Entonces ¿qué debemos hacer? Es bueno convertir estas experiencias con los medios de comunicación en momentos didácticos.

«Ver algo en los medios de comunicación con una obvia connotación sexual puede desatar una conversación entre un adolescente y sus padres», dice el Dr. Wibbelsman. «¿El anuncio es bueno o malo? ¿Qué mensaje intenta transmitir el anuncio? Use este momento como una oportunidad de enseñar y motivar, no de dar una opinión dura y displicente. Al permitirle al niño participar y desarrollar su autoestima y su confianza en su capacidad para opinar, le demuestra que usted respeta lo que está aprendiendo y cómo está creciendo en el proceso de tomar decisiones».

Después de todo, por más adultos que puedan parecer en su aspecto, su comportamiento y sus actitudes, los adolescentes están más cerca de la niñez que de la adultez y necesitan una orientación continua de los padres que los prepare para ser adultos. «Sé que es mucho trabajo, pero es necesario que los padres controlen lo que ven sus hijos y estén allí, a su disposición, para ofrecerles algo de contexto», dice el Dr. Wibbelsman. «Averigüe qué hay en la película, qué hay en el programa y qué hay en ese sitio de internet antes de permitir que su hijo lo vea o escuche. Y si le permite verlo o escucharlo, háganlo juntos para poder analizarlo y úselo para fomentar la confianza entre ustedes».

Cómo iniciar la conversación

¿Cuándo es entonces el momento indicado para hablar con su hijo sobre el sexo? Es conveniente comenzar a preparar el terreno para estas conversaciones mucho antes del inicio de la pubertad. Cuanto más frecuentes y francas sean las conversaciones sobre temas sexuales, más probabilidades habrá de que tales conversaciones sean más fáciles e incluso más sinceras, a medida que ambos se sientan cómodos hablando de ello. «Reconozcamos que a todos nos da vergüenza hablar sobre el sexo con otras personas», dice el Dr. Seigel. La manera más fácil de comenzar es ser honesto con su hijo adolescente: «Realmente es difícil para mí hablar de esto y fue difícil hacerlo con mi papá cuando tenía tu edad». Pero es importante conversar y a veces debemos hablar sobre cosas incómodas».

No olvide recordarle a su hijo que siempre está de su lado. «Nunca permita que se olvide de que su amor es incondicional» dice el Dr. Seigel. «Dígale que usted lo apoya, que lo ama y que estará a su lado sin importar lo que suceda. Sí, es mucho más fácil decirlo que hacerlo, pero no por eso es menos importante».

Entonces ¿de qué debemos hablar? Quizás puede empezar a hablar de cómo se exhibe la sexualidad en los medios de comunicación y, lo que es mucho más importante, cómo repercute esto en la vida real; las consecuencias potencialmente negativas y las catástrofes que podría provocar la actividad sexual, así como el placer y los resultados positivos de la sexualidad responsable (recuerde: lo importante aquí es ser honesto). «Hablen sobre un personaje de un programa de televisión que tomó una decisión con respecto al sexo», dice el Dr. Seigel. «Comience la conversación allí pero no la convierta en un discurso personal. Si critica con dureza lo que ambos están viendo, su hijo dará por sentado que no hay nada que discutir y se interrumpirá de inmediato el canal de comunicación».

Si usted y su hijo conversan sobre el tema con delicadeza, es mucho más probable que puedan vencer las complejidades juntos.

Cómo mantener los canales de comunicación abiertos

A medida que su hijo madure física, mental y emocionalmente, surgirán oportunidades para que las conversaciones habituales sobre la sexualidad formen parte de su diálogo permanente. Obviamente, los cambios en el cuerpo de su hijo al comenzar la pubertad son indicadores cruciales para tener tales conversaciones.

Un área que debe recibir especial atención son los «mitos urbanos»; información falsa que «todos» conocen, que pasa de adolescente a adolescente (e incluso de generación en generación: no se sorprenda si descubre que su hijo ha escuchado algunos de los mismos mitos e información errónea que circulaban durante su adolescencia).

Por ejemplo, aclárele que el sexo oral tiene sus riesgos y que tener relaciones sexuales sin protección, aunque no haya eyaculación, no es un método anticonceptivo eficaz, etc. «Es muy importante tener la información correcta desde el principio y compartir esa información con su hijo», dice el Dr. Wibbelsman. «Eso estimula la confianza y esa confianza es fundamental para orientar a su hijo adolescente en estos momentos difíciles».

En particular, sea específico y preciso sobre los riesgos del embarazo, la eficacia (y las limitaciones) de los diferentes tipos de métodos anticonceptivos y las diversas enfermedades de transmisión sexual y sus efectos.

Cómo contrarrestar la presión

Uno de los temas clave que debe enfatizar es que nadie tiene el derecho de presionar a su hijo o hija a tener relaciones sexuales. Para afrontar la presión de amigos y compañeros (y la presión de los medios de comunicación que suele estimularla), puede empoderar a sus hijos con la capacidad que tienen para enfrentar esa presión, y con los valores que son más importantes que la gratificación inmediata y su libertad absoluta para compartir sus preocupaciones con usted.

Es totalmente natural que los adolescentes tengan preguntas sobre el sexo y la identidad sexual. Si bien las actitudes hacia la identidad homosexual y lesbiana (entre otros temas) siguen siendo difíciles y complejas, lo importante es recordar que todos nosotros tenemos esas preguntas en algún momento. «Es necesario que los padres sean receptivos al respecto, entiendan el espectro completo de la sexualidad y la orientación sexual, y no intenten canalizarlo en un sector o un área particulares», dice el Dr. Wibbelsman. «Acepte las preguntas del adolescente como parte del crecimiento, porque se trata de eso precisamente. Pero al mismo tiempo, permita que el adolescente sepa cuáles son sus opiniones y valores. Reconozca que existen diferencias entre los hechos y su opinión, y sea claro con respecto a ambos».

¿Pero cómo hacerlo de manera tal que los canales se mantengan abiertos? En realidad, se trata de una palabra de cuatro letras. «La clave es decirles a sus hijos adolescentes que los aman sin importar en quiénes se conviertan», dice el Dr. Seigel. «Pueden ser altos, bajos, gordos, delgados, saludables o estar enfermos, pero ustedes los amarán a pesar de todo, y de las decisiones que tomen. Para muchos padres, es más fácil decirlo que hacerlo, pero esa es la clave para criar a un adolescente saludable».

Y no dude en hablar sobre valores, moral y ética en relación con el sexo, sin dar sermones, sino brindando orientación. Al brindarle a su hijo un marco sólido de información y valores, ha dado un gran paso para asegurarse de que cuando sea alguien sexualmente activo, será con el conocimiento, la preparación y la madurez que marcará la transición a la actividad sexual como una elección informada y no un accidente peligroso.

Jóvenes alumnas estudian y cuidan de sus hijos

«Ahora tengo dos responsabilidades. Ya no es solo asistir al Colegio Montúfar para estudiar y en la tarde dedicarme a hacer las tareas, como hasta hace unos meses. El 12 de enero de este 2020 nació mi hija Scarleth. Por el embarazo decidí dejar los estudios en el 2019. Y los retomé en septiembre de este año. Pero es duro: poner atención a las clases, aunque sean virtuales, y ser mamá». Lo cuenta Katherine C., 16 años, madre de una bebé de nueve meses. Ella es una de las alumnas de la oferta extraordinaria de educación del Municipio de Quito.

Empezó sus clases el 1 de septiembre y las terminará el 5 de agosto; en ese período avanzará del octavo al décimo de básica superior. «Me inscribí en el Sebastián de Benalcázar, en el norte. Aunque vivo por Las Cinco Esquinas. Mi mamá Mónica siempre nos ha apoyado a mí y a mis dos hermanos, una de 21 años y otro, de 9. Pero ahorita está sin empleo. Mi hermana Andrea trabaja en una panadería y ella nos ayuda», relata.

La adolescente cuenta que en ocasiones nadie puede ayudarle a cuidar de su pequeñita. Así que a las 16:00 se conecta con sus profesores, con Scarleth en brazos. Así ella no llora, se queda tranquilita y se duerme. «Está bonita, gordita, los profesores me dicen que les parece muy linda».

En la capital, en este ciclo lectivo hay 1 700 estudiantes en esta oferta extraordinaria. Hasta el ciclo anterior solo se aceptaba a chicos desde 15 hasta 21 años en esta modalidad más flexible. Pero Fanny Calvopiña, coordinadora de la Educación Básica Superior Extraordinaria, indicó que ampliaron la opción para personas de 15 en adelante. «Vimos que hay una población más adulta con interés en retomar sus estudios y continuar con su preparación. Ha sido grato conocer que antiguos estudiantes han terminado la universidad y mejorado su calidad de vida. Ese es el objetivo». «Cuando mi hija está dormida hago los deberes; en las mañanas no descansa mucho, solo dos horitas o a veces pasa que se duerme en la tarde y se queda despierta hasta la media noche.

Es duro ser mamá. Pero tengo el apoyo de mi madre Mónica, quien casi se muere cuando le conté que estaba embarazada. Pero igual me respaldó. Quiero terminar estos estudios y quizá poder llegar a la universidad y estudiar medicina algún día», afirma Katherine.

Esta oferta educativa extraordinaria funciona en 14 instituciones municipales en Quito; las clases van en períodos que pueden ser desde las 14:00 hasta las 18:00. Fanny Calvopiña, la coordinadora de la modalidad de estudios, cuenta que el año lectivo anterior supieron que la mejor egresada de Medicina de una de las universidades de la ciudad salió de sus aulas. También asegura que han tenido alumnos que con el tiempo llegaron al Grupo de Alto Rendimiento (GAR), es decir alcanzaron los mejores promedios en los exámenes de acceso a la educación superior. Por eso ella no duda que quien se propone terminar el bachillerato y seguir con una carrera universitaria, puede hacerlo.

En el momento, 74 docentes, con título de tercer nivel, se encargan de esta oferta. Los estudiantes tienen todas las asignaturas que la malla curricular nacional exige; incluso según Calvopiña tienen apoyo para personas con necesidades educativas especiales. Por la pandemia, las clases se realizan a través de la plataforma Zoom. Pero normalmente suelen ser presenciales.

Entre los 14 planteles con esta oferta extraordinaria, hay dos que cuentan con salas cuna, para las madres, se trata del Fernández Madrid y el Sebastián de Benalcázar. Tania Sandoval, de 22 años, se matriculó en esta oferta para estudiar del octavo al décimo de básica de modo acelerado, en el Colegio Bicentenario. Se enteró de la oportunidad para la población que no estudia en la edad que corresponde a través de las redes sociales del plantel. Las sigue porque ahí mismo está inscrito su hijo, Kevin Lema, de 6 años. Ella tiene clases desde las 17:10 hasta las 18:40. Su hijo está en segundo de básica y pone atención a sus clases vía Zoom, de 08:30 a 09:45.

Hacen deberes y lo que más se les complica a ambos es la materia de inglés. Por eso Tania se esfuerza para entender lo que su profesor le enseña, quiere un día estar más preparada para guiar mejor a Kevin. «Yo preparo el almuerzo, le sirvo la comida y me concentro en mis deberes pasado el mediodía. Recibo todas las materias, son ocho, entre ellas matemáticas, lenguaje, ciencias naturales, estudios sociales, educación física, expresión cultural y artística, inglés.

Cuando era niña, Tania tenía un sueño: convertirse en doctora. Pero sus planes han cambiado, quisiera terminar el bachillerato y formarse como parvularia. Recuerda que hace años dejó el Colegio Monseñor Leonidas Proaño, en Cotopaxi. «No aproveché; ahora mi papá, que es agricultor y está en mi tierra, nos apoya, también el padre de mi hijo. Ojalá me vaya bien con las clases que son virtuales; así tengo tiempo para cuidar de mi hijo».

Fuente: El Comercio

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