83 especies de anfibios están en estado crítico en Ecuador

De las 630 especies de anfibios reconocidas en Ecuador, 83 se encuentran en la categoría de Estado Crítico, 149 En Peligro, 129 en la categoría Vulnerable, 76 como Casi Amenazadas, 29 en la categoría de Datos Insuficientes, 168 en la categoría de Preocupación Menor y 1 en la categoría No Evaluada.

Estos fueron los resultados de la actualización de la Lista Roja de Anfibios del Ecuador realizada por 30 herpetólogos representantes del Ministerio del Ambiente y Agua (MAAE), el Instituto Nacional de Biodiversidad, academia y Organizaciones No Gubernamentales. Los resultados de la investigación se publicaron el pasado 28 de agosto.

La deforestación desmedida, la fragmentación de ecosistemas por carreteras, el cambio climático son las principales amenazas para los anfibios, además de enfermedades emergentes y especies invasoras en un contexto de cambio global.

Ecuador es uno de los países de Latinoamérica con la mayor diversidad de anfibios existentes en el territorio. Actualmente, del total especies distribuidas en el territorio nacional (630), 288 son endémicas.

“Para el Ministerio del Ambiente y Agua, contar con este tipo de herramientas, nos compromete a seguir trabajando con la conservación de la biodiversidad, a tomar las mejores decisiones y afianzar las alianzas” comentó Steven Petersen, viceministro del Ambiente y Agua del Ecuador.

El género Atelopus es el grupo que contiene a las especies de ranas más amenazadas en el país. Entre ellas se encuentran la rana militar (ubicada en Guayas), la rana arlequín triste (ubicada en el Parque Nacional Cajas) o las ranas esquelética y rana del Río Faisanes (ubicadas en Carchi).
Estas especies son focales del Proyecto Conservación de Anfibios del Ecuador y Uso Sostenible de sus Recursos Genéticos (PARG).

Los especialistas también diseñaron una estrategia nacional para la conservación de los anfibios, este documento es una herramienta que incentiva «la investigación, promueve la generación de redes de información y apoyo; activa la capacitación, educación ambiental, divulgación y participación; y fortalece la gestión para la conservación y uso adecuado de la biodiversidad del Ecuador», indicó el MAAE.

Fuente: El Universo

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