Descubren nueva especie de ballena en las costas del Pacífico mexicano

Investigadores que buscaban a una elusiva especie de ballena picuda dijeron el miércoles que creen haber descubierto una especie previamente desconocida en las costas del Pacífico mexicano.

El doctor Jay Barlow, profesor adjunto jubilado en el Instituto Scripps de Oceanografía, dijo que estas ballenas lucen y emiten sonidos distintos a las cerca de 23 especies conocidas de ballenas picudas, a las que también se les llama nariz de botella, zifios o calderones.

El equipo navegaba en el buque del organismo activista Sea Shepherd Conservation Society a mediados de noviembre con la esperanza de identificar el origen de una señal acústica no identificada. Otros investigadores habían vinculado la señal con el zifio de Perrin, una especie que únicamente ha podido observarse cuando ejemplares muertos son arrastrados por las corrientes hacia la orilla del mar.

De repente, tres de las nuevas ballenas picudas nadaron a poca distancia del barco de Sea Shepherd y pudieron ser videograbadas. Barlow dijo que confía en que no se trataba de ballenas picudas de Perrin.

“Vimos algo nuevo. Algo que no esperábamos ver en esta zona, algo que no encaja, ni visual ni acústicamente; algo que no se sabía que existía”, comentó Barlow.

Barlow dijo que los investigadores recolectaron tres muestras del agua por la que nadaron los animales con la esperanza de “una muestra de ADN de las células epiteliales en el ambiente”, que será analizada en un laboratorio lo más pronto posible.

Eso podría ayudar a determinar si se trata de una nueva especie. Los investigadores esperan organizar una nueva misión el próximo año para ver si pueden encontrar a estos nuevos cetáceos y a la ballena picuda de Perrin.

Las zifios son más pequeñas que muchas de las otras ballenas y tienen nariz similar a la de los delfines. Se sabe poco de sus hábitats debido a que se sumergen a grandes profundidades. 

AP

Comuneros luchan por rescatar a ballena varada en la isla Puná

Con baldes de agua y mantas humedecidas, un grupo de comuneros de la isla Puná (Guayaquil) trata de salvar a una ballena varada en sus playas. La Dirección Municipal de Ambiente y la Dirección Zonal del Ministerio del Ambiente coordinan el operativo este viernes 4 de septiembre de 2020.

El ejemplar es una ballena jorobada, especie que recorre esta parte del Pacífico hasta esta época. Cada año viajan más de 7 000 kilómetros desde la Antártida hasta las zonas de apareamiento y alumbramiento de crías, frente a las costas de Ecuador.

El pasado 28 de agosto del 2020, el Municipio de Guayaquil alertó otro varamiento en Puná. Ocurrió entre las comunas Cauchiche y Subida Alta. El cetáceo murió y se procedió a su entierro.

El ballenato, de la especie Megaptera novaeangliae, era hembra. Medía 4,8 metros de largo y presentaba hematomas en el cuerpo y en las aletas pectorales, probablemente ocasionadas por una embarcación pesquera.

“El trabajo se realizó en conjunto con técnicos del Área Nacional de recreación Playas de Villamil, del Refugio de vida silvestre Manglares El Morro y de la Subdirección de Ambiente de la Municipalidad de Guayaquil. Previamente, se realizó el levantamiento de información de varamiento de mamíferos marinos, el que consiste en medición y exploración externa del cadáver”, informó el Cabildo.

En el operativo se utilizó maquinaria de la Dirección de Obras Públicas, que cavó profundamente en la playa para colocar el cuerpo del ballenato. Luego fue cubierto con cal para evitar malos olores.

Fuente: El Comercio

feature image