Niño de nueve años conducía un vehículo acompañado de su madre y un bebé

La Policía del pueblo playero de Sitges en Barcelona (España) atendió una inusual situación el jueves 7 de enero del 2021.

Un niño de nueve años conducía un auto. Según el diario El Mundo de España, agentes de Policía que hacían un patrullaje rutinario el jueves 7 de enero de 2021 detuvieron el vehículo porque les llamó la atención que el conductor era muy pequeño y casi no se lo veía.

Se trataba de un menor de edad que estaba acompañado de su madre que se encontraba en el asiento del copiloto. Además, en el vehículo estaba el hermano del niño conductor, un bebé de tres meses que se encontraba en su silla en el asiento posterior.

La progenitora dijo que permitió que su hijo condujera el auto en la urbanización porque había poca gente en el lugar. Los agentes colocaron una denuncia en contra de la madre por tratarse de un delito contra la seguridad vial que será investigado. Por el momento, el pequeño conductor deberá esperar a tener la mayoría de edad para obtener su licencia.

El Comercio

Un bebé sale del hospital tras 70 días ingresado por covid-19

Un bebé ha recibido el alta médica totalmente recuperado tras permanecer 70 días ingresado en el hospital Vithas de Valencia (este español) a causa de la covid-19.

Petru nació en octubre pasado en perfectas condiciones, pero a los pocos días tuvo que ser ingresado en la unidad de cuidados intensivos (UCI) pediátrica al contraer la enfermedad, informaron este jueves 7 de enero fuentes del centro sanitario.

Es uno de los «casos excepcionales» en los que la covid-19 ha afectado tanto a un niño, hasta el punto de tener que trasladarlo a una UCI. El pequeño se contagió en su domicilio de su hermano, que estaba infectado de coronavirus, aunque era asintomático, y su estado comenzó a empeorar. Inmediatamente sus padres, Cristina y José, lo llevaron a urgencias pediátricas, donde los médicos decidieron trasladarlo a la UCI.

Inicialmente, tuvo problemas respiratorios y posteriormente dificultades en la alimentación, lo que ha requerido un complejo proceso de rehabilitación. «Su recuperación ha sido lenta hasta su total mejoría», según las fuentes; al principio, los padres solo podían verlo por videoconferencia, «una situación angustiosa hasta que el bebé por fin dio negativo (en las pruebas del virus) y sus progenitores pudieron estar a su lado».

Cerca de dos millones de personas se han contagiado en España y unas 51 500 han muerto desde que comenzó la pandemia.

El Comercio

La bebé que nació de un embrión congelado hace 27 años (y estableció un récord)

Molly Gibson nació en octubre de este año, pero ya llevaba 27 años en proceso.

Su embrión fue congelado a finales de 1992 y permaneció así hasta febrero de 2020, cuando Tina y Ben Gibson, en el estado de Tennessee (EE.UU.), la adoptaron.

Por ello se estima que Molly estableció un nuevo récord para el embrión congelado por más tiempo que dio lugar a un nacimiento, superando la marca de su hermana mayor, Emma, quien nació dos años antes.

«Estamos en la luna, todavía siento que me ahogo», señaló Tina Gibson tras el segundo nacimiento.

La mujer explica que ella y su pareja lucharon contra la infertilidad durante casi cinco años antes de conocer más sobre la adopción de embriones.

«Si me hubieras dicho en ese entonces que no tendría solo una niña, sino dos, te habría dicho que estabas loco», indicó.

La familia

Gibson es una maestra de escuela primaria y su esposo trabaja como analista de seguridad cibernética.

La pareja entró en contacto con el Centro Nacional de Donación de Embriones (NEDC, por sus siglas en inglés), una organización cristiana sin fines de lucro de la ciudad de Knoxville que almacena embriones congelados donados por pacientes de procesos de fertilización.

Familias como los Gibson pueden adoptar uno de los embriones no utilizados y dar a luz a un niño que no está relacionado genéticamente con ellos.

Emma y su madre.

Se estima que hay un millón de embriones congelados almacenados en EE.UU., según el NEDC.

Mark Mellinger, director de marketing y desarrollo de la entidad, afirma que la experiencia con la infertilidad es común entre las familias que buscan donaciones de embriones.

«Yo diría que probablemente el 95% ha tenido algún tipo de infertilidad», dijo.

«Nos sentimos honrados y privilegiados de hacer este trabajo y ayudar a estas parejas a hacer crecer sus familias» añadió.

Después de la primera adopción de un embrión, Tina Gibson dio a luz a Emma en 2017, cambiando las noches de insomnio orando por tener hijos por los desvelos relacionados con la maternidad.

«Es el mejor tipo de cansancio «, asegura.

La adopción

Fundada hace 17 años, la NEDC ha facilitado más de 1.000 adopciones de embriones.

De manera similar a un proceso de adopción tradicional, las parejas pueden decidir si les gustaría una adopción de embriones «cerrada» o «abierta», lo que permite algún tipo de contacto con la familia del donante.

A las parejas se les presentan entre 200 y 300 perfiles de donantes, junto con los historiales demográficos de las familias.

Los Gibson, por ejemplo, buscaron un hijo durante tanto tiempo que las opciones les resultaron abrumadoras.

«No nos importaba cómo sería el bebé o de dónde venía», afirmó Tina Gibson.

Bebé en gestación

«Mi esposo y yo somos personas más pequeñas (de estatura), así que lo analizamos y lo reducimos por altura y peso y buscamos algo similar al nuestro «, explicó.

Las hijas de los Gibson, Molly y Emma, son hermanas genéticas.

Ambos embriones fueron donados y congelados juntos en 1992, cuando Tina Gibson tenía alrededor de un año.

Según el NEDC, el embrión de Emma de 24 años era el más antiguo de la historia que había dado lugar a un nacimiento, hasta que llegó Molly este año.

Emma ama a su hermana pequeña, según relatan sus padres.

«Ella le presenta a cualquiera que la ve como ‘mi hermana pequeña Molly'».

Por ello Tina está encantada de ver las similitudes entre sus hijas, incluida una pequeña arruga entre las cejas cuando están enojadas o molestas.

Según la NEDC, la vida útil de los embriones congelados es infinita.

Sin embargo, el plazo está limitado por la tecnología.

«Es muy posible que algún día haya un embrión de 30 años que nazca», indica Mellinger.

Una madre es investigada por el envenenamiento de su bebé

El caso ha causado dolor en los familiares y consternación entre los cuencanos. Una madre es investigada por tentativa de asesinato después de que –por cuarta ocasión- intentara acabar con la vida de su hijo de un mes y 15 días de nacido, aseguran investigadores de la Fiscalía. 

La denuncia fue presentada en la Fiscalía de Azuay, el 27 de noviembre del 2020, por parte de la abuela materna, un día después de que una vecina hubiera encontrado a la madre inyectando una sustancia desconocida al bebé, quien no paraba de llorar.

Casi signos vitales, el recién nacido fue trasladado al Hospital Vicente Corral Moscoso, donde su estado de salud sigue siendo crítico y su pronóstico es reservado. Según el Fiscal, Leonardo Amoroso, se trataría de un veneno, pero aún no se establece el tipo de sustancia.

Tras la denuncia, la fiscal de Flagrancia, Rocío Polo, quien está a cargo del caso, llegó a la vivienda de la madre y entre las pruebas encontró una jeringa debajo de la almohada. El informe médico halló que esa inyección tenía el mismo olor que emanaba desde la boca del bebé.

Asimismo, dentro de las investigaciones que realiza la Fiscalía y la Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes (Dinapen) encontraron que era la cuarta vez que el niño estuvo es riego de morir. A los días de nacido fue encontrado –por un tío de 14 años- metido en una tina de agua.

En otra ocasión, la vecina que ayudó a la madre en el parto y que la encontró aplicándole la inyección, localizó al niño envuelto totalmente en una cobija y una almohada aplastando su cara. Otro día el menor presentó sus ojos hinchados y no se sabe qué ocurrió.

Estos y otros elementos sirvieron para que la fiscal Polo solicite la prisión preventiva por 90 días y ese pedido fue acogido por el Juez. El proceso se abrió por tentativa de asesinato. La mujer cumple prisión en el Centro de Rehabilitación Social Turi, de la capital azuaya. Asimismo, el Juez dispuso medidas de protección para el recién nacido, los otros hijos (menores de edad) de la investigada y para la abuela materna.

La Dinapen está a cargo de los menores. El Código Orgánico Integral Penal (COIP) establece prisión de entre 22 y 26 años por tentativa de asesinato.

Fuente: El Comercio

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