Se estrenó el documental que descubre el calvario de Britney Spears

The New York Times y Hulupresentaron Framing Britney Spears, el documental que cuenta la vida de la cantanteBritney Spears y lo que sufrió durante los últimos 12 años desde que su padre –Jamie Spears– obtuvo su tutoría legal. El hombre, que -según las declaraciones de la artista- no fue parte de su día a día, tiene el poder de administrarle la economía –una fortuna de 60 millones de dólares– y hasta le controla los posteos en sus redes sociales.

El envío se estrenó el pasado 5 de febrero, dura una hora y cuarto y se emitió por FX en Estados Unidos y por Hulu en streaming. Y desde entonces, miles de fanáticos de la artista pop se manifestaron -incluso con pancartas- bajo la campaña #FreeBritney (Liberad a Britney), a la cual también se unieron famosos y celebridades internacionales, como Sarah Jessica Parker y Miley Cyrus.

Todo comenzó en 2007, cuando Britney perdió la custodia de sus dos hijos –Sean Federline, Jayden Federline-, frutos de su relación con Kevin Federline, con quien estuvo casada desde 2004 hasta 2007, cuando se divorció en medio de un fuerte escándalo. En 2008, la cantante fue considerada una persona menor de edad y dispuso a su padre como su tutor legal por “cuestiones de salud mental”, primero de forma temporal y luego de manera permanente. La curaduría, conocida en muchos estados como una tutela, se debe a que la cantante atravesaba un período de inestabilidad emocional.

En noviembre del año pasado, el abogado de la intérprete de “Baby One More Time”, Samuel D. Ingham III, compareció ante el tribunal de Los Ángeles donde afirmó que su clienta tenía “miedo” de su propio padre y sostuvo que no iba a volver a los escenarios mientras él siga controlando su patrimonio.

Los hijos de Kevin Federline y Britney Spears consiguieron una orden de restricción en contra de su abuelo (Foto: AP)
Los hijos de Kevin Federline y Britney Spears consiguieron una orden de restricción en contra de su abuelo (Foto: AP)

Amo a mi hija y la extraño mucho. Cuando un miembro de la familia necesita cuidado y protección especiales, las familias deben dar un paso al frente, como lo he hecho durante los últimos 12 años o más, para salvaguardar, proteger y seguir amando a Britney incondicionalmente”, indicó el padre de la cantante a través de un comunicado en el que le respondió a su hija y a sus abogados.

En Framing Britney Spears brindaron su testimonio distintas personas que cuestionan si Jamie Spears debe continuar con la tutoría de Britney. Fanáticos, periodistas, paparazzi, directivos de cadenas musicales, entre otros, destacan a Felicia Culotta -amiga y ex asistente de la cantante- como una figura materna. “No entiendo para qué sirve una custodia, especialmente para alguien tan capaz de tanto como sé que ella es capaz”, indicó la mujer.

Hayley Hill, quien fuera su estilista entre 1997 y 2001, aseguró: “Era abierta y vulnerable, se la trató de un modo asqueroso”. Nancy Carson -agente de talentos infantiles- la definió como “dulce, divertida y maravillosa”: “La quería mucho y la sigo queriendo”.

Kim Kaiman, directora de marketing de Jive Records que trabajó con la cantante en sus inicios, consideró: “Quedé impresionada por lo centrada y seria que era”. Kevin Tancharoen, bailarín y director de gira entre 1999 y 2004 remarcó: “Era la jefa. Muy creativa, sabía lo que quería y cómo transmitirlo”.

El documental -llevado a cabo bajo la investigación de Liz Day, periodista de The New York Times– también tiene los testimonios de la abogada Vivian Lee Thoreen, que tuvo como cliente al padre de la cantante. Y al abogado Adam Streisand, especializado en custodias, que quiso defender a Britney pero el tribunal se lo negó y le asignó otro representante legal.

El material asegura que Jamie Spears tiene control total sobre su hija: “Puede decidir quién puede visitarla, ponerle guardaespaldas 24 horas al día, firmar contratos y acuerdos, tomar decisiones sobre su casa y sus tarjetas de crédito”.

Por estas horas, y a partir del lanzamiento del documental, los fanáticos y otras celebridades le brindaron su apoyo a la cantante pop utilizando #FreeBritney como bandera para que Britney Spears por fin deje de estar bajo la tutela de su padre.

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Britney Spears atraviesa su peor momento

La fama suele cobrar un alto precio por pertenecer y no son pocos los artistas que quedan inmersos en esa deuda. Un compromiso que se extiende en el tiempo. El éxito repentino, la explotación que suele venir aparejada por quienes buscan una tajada, hace que las facturas sean abonadas en cuotas por un cuerpo que se va recargando y que en un momento dice basta y estalla. Una verdadera bomba de tiempo que si no se desactiva en el momento adecuado puede llegar a dañar. No todos pueden soportar el peso del traje entallado de la popularidad y los ejemplos brotan rápidamente con tan solo un repaso mental.

Britney Spears conoció las mieles del éxito en plena adolescencia. Antes de cumplir los 10 años ya mostraba su talento en los escenarios como actriz y cantante para luego volcarse de lleno en el mundo de la música. A los 18 sacó su primer trabajo discográfico bajo el nombre de Baby One More Time. Según los sitios encargados de recopilar información referida a los números y datos, se transformó en la adolescente que más discos vendió. Nadie pudo superarla si nos enfocamos únicamente en ese período de vida. Fue catalogada como la mejor artista internacional de aquellos años… Todo esto, antes de cumplir los 20.

En 1999, con 18 años, sacó su primer trabajo discográfico bajo el nombre de Baby One More Time

Sin embargo, en sus últimos 12 años solo se dispuso a cumplir reglas y a obedecer sin siquiera emitir opinión. Aquella joven talentosa se chocó de frente con los excesos que la fama le presentó. Quien supo hacer de su vida lo que quiso, hoy no puede disponer, por ejemplo, de su dinero ni de sus propiedades. Sin autorización, no puede ir de compras, no puede ver a sus hijos, no se podría casar si quisiera… No puede salir de su casa.

Pero los medios que siguen su día a día reflejan otras cuestiones que van más allá y que se representa con el dolor que siente. Hay incertidumbre desde su lado ante la imposibilidad de enterarse sobre los movimientos que se hacen desde sus cuentas bancarias. Mientras que su padre aduce que todos los meses rinde cuentas al fisco, ella y su nuevo abogado no están tan seguros de que las cuentas estén claras. Desconfían y no logran llegar al fondo de la cuestión.

Tampoco tiene la posibilidad de explayarse sin previa consulta. Cada frase o imagen que sube a sus redes sociales es previamente chequeada por el entorno que tiene su tutela. Esto abrió el paraguas protector de sus fanáticos y parte de su familia que no está de acuerdo con el régimen que debe obedecer.

Jamie Spears, su hermana, es su gran contención (Foto: Twitter @EstaALaVista)

En lo que respecta a su primera década como cantante, por ventas y récords que se apropió por mérito propio, se convirtió y fue enaltecida con el título de Princesa del pop. No fueron pocos los que se encargaron de ponerla, incluso, a la par de Madonna, considerada la reina del género, con todo lo que eso implica. Allí, con las luces encandilándola, empezó a vivir su vida arriba de una montaña rusa.

El tiempo de plenitud fue decayendo hasta que en el 2007 se vino la debacle que aún la persigue hasta estos días. Esa estrella que miraba a todos desde el cielo descendió a lo más profundo del infierno. Quedó enterrada en lo más oscuro del dolor y lucha por salir, contra los miedos, su enfermedad, pero también contra el entorno que se beneficia si ella sigue en este calvario.

En febrero del año mencionado ingresó a un centro de rehabilitación para desintoxicarse del consumo de alcohol y drogas, pero duró tan solo un día. Al salir decidió raparse la cabeza. Cuentan las narraciones de aquella época que su peluquera se negó porque la veía desorientada, con la mirada perdida, cuando la abordó en un estacionamiento, pero que ella le sacó las tijeras y comenzó a hacer el trabajo sola, mientras lloraba desconsoladamente. ¿El dato? El mechón de pelo se vendía a un millón de euros en la web, en una plataforma de compra y venta.

Britney también tiene problemas por la custodia de sus hijos

Su vida continuó sumergida en un tormento que la llevó a alejarse de lo más preciado. En octubre, siempre del mismo año, perdió la custodia de sus dos hijosSeam y Jayden, fruto de la relación con el bailarín Kevis Federline, de quien se había separado un año antes. Así continuaron los sinsabores hasta que en enero de 2008, por disposición de la justicia, fue internada en un centro psiquiátrico bajo la ley 5140, la cual le permite a un juez internar a un ciudadano aún sin su consentimiento, si se comprueba que su integridad o la de otros corren peligro. Allí, el tribunal dictaminó que la cantante quede bajo la tutela de James, su padre

Britney y el famoso beso con Madonna en los MTV de 2003

Al poco tiempo, cuando le dieron el alta, comenzó a hacer una vida normal… No tan normal. Porque perdió el control de todos sus actos y accionares. Cada paso que intenta dar no lo puede llevar adelante sin pedir permiso a su papá pese a que ya tiene 38 años. Esta controvertida decisión movilizó a sus fanáticos, que se hicieron escuchar bajo el título de #FreeBritney (liberen a Britney), exigiendo su autonomía. En las últimas semanas, este movimiento se volvió a escuchar en todas las latitudes.

El hashtag nació en 2009 y desde entonces sus fans buscan respuestas allí. Tras varios años de tranquilidad, recobró importancia a fines del año pasado, cuando se dieron algunos cambios sobre su curatela que no fueron informados, como pide Britney, para que sus seguidores estén al tanto. Uno de ellos fue que su padre la obligó a dejar su casa de Las Vegas para que se mudara con él. Ella no quiso, pero debió obedecer.Al poco tiempo fue internada, una vez más en contra de su voluntad, en una clínica psiquiátrica.

En el 2007 se escapó del psiquiátrico y se rapó la cabeza (Foto: Grosby Group)

En agosto de este año, su abogado, Samuel Inghampidió ante la Corte de Los Ángeles, Estados Unidos, que el padre no esté más a cargo de su integridad y que, además, salgan a la luz los detalles y procedimientos de la tutela que se viene llevando a cabo. Dicho pedido fue desestimado por el juez de la causa e incluso estableció que él siga como apoderado hasta el 2021. Según el letrado, Britney quiere seguir con la tutela, admite que no puede valerse por sí sola en la toma de decisiones, pero desea que sea la abogada especialista en el tema, Jodi Motgomery, quien ocupe el cargo. Sin embargo, no lo logró, pese a que el Código testamentario le da el derecho de nominar a un tutor para su herencia. Tampoco consiguió que ese puesto lo ocupe Jamie, su hermana menor.

El Free Britney se hizo escuchar nuevamente en las últimas semanas pese a la pandemia

La joven, que también es cantante y actriz, ha participado en más de una oportunidad del Free Britney. Ella es una de las pocas personas del grupo familiar que más llegada tiene. En la batalla de Spears contra su padre, al que no quiere a su lado porque desconfía de lo que está haciendo con sus finanzas, Jamie está de su lado.

Fuente: Infobae

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