El sexo y otras 5 extrañas alergias que afectan a muy poca gente

Hay muchas personas que sufren alergias molestas como los frutos secos, el polen, los pelos de los animales o las picaduras de insectos. Pero también hay algunas alergias muy raras, que afectan a poca gente. Gizmodo ha recogido cinco de ellas.

Alergia al agua

Existe una cosa llamada urticaria acuagénica: el contacto con la piel con cualquier fuente exterior de agua provoca una sensación de dolor y picor que dura horas. Poco se sabe de esta condición, pero ocurre más en mujeres y los síntomas aparecen en la pubertad. En 2016 se conoció el caso de Rachel Warwick, una mujer británica que ni siquiera podía sudar.

Alergia a las vibraciones

Otra extraña urticaria es la que sienten algunas personas tras experimentar vibraciones en la piel. Además, pueden desarrollar enrojecimiento, dolor de cabeza y sabor metláico en la boca. Puede desencadenarse sólo frotando con una toalla, andando en bici o aplaudiendo. En este caso sí se ha hallado una mutación genética que la provoca.

Alergia al frío

Las bajas temperaturas también pueden provocar trastornos inmunológicos, como el hombre que casi muere de anafilaxia tras salir de una ducha caliente. Esta alergia al frío tampoco tiene explicación.

Alergia a la carne roja

Algunas personas son alérgicas a la carne roja. En realidad, la alergia es a un azúcar que se encuentra en los músculos de la mayoría de los mamíferos (no humanos) llamado alfa-gal. Se contrae si te pica una garrapata llamada ‘Lone Star’, que sensibiliza al sistema inmunológico para que reaccione de manera exagerada al alfa-gal.

Alergia al sol

La llamada urticaria solar produce ronchas rojas a los pocos minutos de exposición al sol, independientemente de la temperatura. Esta urticaria puede ser causada cuando se crean sustancias químicas fotosensibles en el cuerpo en respuesta a la radiación UV.

Alergia al sexo

Es habitual que haya alergia al látex (de los preservativos), pero existe una alergia aún más extraña: las personas que desarrollan una exagerada reacción inmune al semen. Se cree que las culpables son las proteínas que contiene el esperma. En un caso estudiado, los médicos lograron desensibilizar la reacción de una mujer exponiendo primero su vagina al semen de su pareja y luego recetarle una dosis regular de sexo a la pareja, cada 48 horas.

feature image