580 detenidos y un muerto en una noche de extrema violencia en Chile

Un muerto en un tiroteo y cerca de 580 detenidos fue el balance de una noche de extrema violencia en Chile, en la que dos iglesias de la capital fueron quemadas y se registraron saqueos y barricadas por todo el país durante la conmemoración del primer aniversario del llamado «estallido social».

El subsecretario de Interior, Juan Francisco Galli, informó de que una persona fue herida de bala en Pedro Aguirre Cerda, en la periferia de Santiago, durante un ataque a un vehículo policial y murió después en el hospital, un incidente que aún está «bajo investigación».

«Avanzada la noche ya no hubo manifestaciones, ya no quedaban personas en Plaza Italia, pero se mantuvieron hechos graves de violencia», indicó Galli. Del total de los detenidos, 287 fueron arrestados en Santiago, entre ellos un militar de la Armada que, según la institución, «se encontraba en su día libre» cuando fue apresado tras participar en desmanes.

También se registraron una veintena de saqueos, daños a medio centenar de vehículos policiales y un total de 116 agentes resultaron heridos, seis de ellos de gravedad, según el balance oficial.

«No se puede ser ambiguo con esa violencia. Cuando se es ambiguo con la violencia, se permite que ésta sea usada como excusa para demandas legítimas», agregó el subsecretario.

El primer santuario en arder fue la Iglesia San Francisco de Borja, usado regularmente por el cuerpo policial de Carabineros para ceremonias institucionales, y horas más tarde fue la Iglesia de la Asunción, una de las más antiguas de la capital, con más de un siglo y medio de antigüedad.

Las imágenes de la cúpula de este último templo en llamas desplomándose, entre aplausos y vítores de un grupo de manifestantes, se viralizaron por las redes sociales y fueron replicadas por medios de todo el mundo.

Los templos incendiados se encuentran en los alrededores de Plaza Italia, el epicentro de la ola de protestas que estallaron hace justo un año y que este domingo fue escenario de una de las concentraciones más masivas en lo que va de año.

Los movilizaciones, que comenzaron cuando cayó la tarde y se extendieron a otra ciudades como Antofagasta, Concepción, Valparaíso y Viña del Mar, ensombrecieron una jornada que transcurrió desde temprano y durante horas en un ambiente muy festivo y familiar, con decenas de miles de personas blandiendo banderas y pancartas a favor de una mayor igualdad social.

El 18 de octubre del año pasado estallaron en Chile las revueltas más graves desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), con una treintena de muertos y miles de heridos, y que estuvieron algunos meses suspendidas por la pandemia.

El aniversario tuvo lugar una semana antes de que 14,5 millones de chilenos decidan en un histórico plebiscito -acordado por las fuerzas políticas para descomprimir la crisis- si quieren reemplazar la actual Constitución, heredada de la dictadura.

Trabajadores afirman que su salud mental ha empeorado

Mejorar las condiciones laborales para lograr relaciones justas y a largo plazo es uno de los objetivos que ayer explicó el ministro de Trabajo, Andrés Isch, como parte del acuerdo ministerial que actualiza la modalidad del teletrabajo.

Dijo que este acuerdo ministerial se expediría a más tardar hoy y actualizaría la aplicación del teletrabajo en el escenario pospandemia.

Isch anticipó esta noticia en el marco de la presentación del estudio de teletrabajo y emociones durante la pandemia en el país, realizado por Estay Consulting en conjunto con la consultora Brinca y la empresa de análisis de datos Krino, de Chile, con apoyo de la Universidad Internacional SEK, de Ecuador.

El titular de la cartera de Estado indicó que, con los datos arrojados del estudio, se hará una revisión final al acuerdo ministerial. «Ayudará a hacer una revisión final de la política pública que está contenida en ese acuerdo y podremos medir si es que las acciones que se han venido tomando han sido las adecuadas o debemos ajustarlas o mejorarlas», apuntó.

El estudio, difundido vía Zoom, arroja que el 23 % de los 974 encuestados afirma que su estado de salud mental durante los últimos días es peor que antes. Sin embargo, el 46% señala que nada ha cambiado.

También se consultó de qué forma el trabajo ha cambiado a raíz de la pandemia y el 48 % aseguró que mantiene su empleo; el 43 % evidenció una disminución de su salario y el 9 % perdió su trabajo.

Pablo Suasnavas, decano de la Facultad de Ciencias del Trabajo y Comportamiento Humano en Uisek, dijo que, además, se han generado emociones negativas durante el teletrabajo.

«Se han generado emociones negativas como la tristeza, el miedo, la ira. Creo que la futura pandemia va a ser de los problemas emocionales y mentales, donde los psicoterapistas van a tener un papel protagónico para ayudar a los trabajadores a volver a ese equilibrio de la parte emocional y racional», expresó.

El estudio tuvo una cobertura de 550 empresas pequeñas, medianas y grandes. La mayoría de teletrabajadores se concentran en el sector financiero y seguros; enseñanza, informática y consultoría.

Suasnavas considera que los desafíos del teletrabajo están en definir políticas regulatorias adecuadas y cree que el anuncio de la actualización del acuerdo ministerial genera confianza.

«Mucha gente ve con recelo el teletrabajo, porque a lo mejor piensa que su trabajo no va a ser necesario. Esas reglas del juego tienen que generar confianza en los trabajadores», indicó y agregó que también es necesario incorporar plataformas que faciliten las gestiones.

De los 974 teletrabajadores encuestados, el 26 % tiene entre 30 a 35 años; el 20 % menos de 29 años; el 12 % entre 40 a 45 años; y el 6 % tiene entre 56 a 60 años.

Fuente: El Universo

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