Docentes piden garantías para su retorno al trabajo presencial, por el covid-19

Ante el anuncio del Ministerio de Educación de que los docentes públicos acudirán de manera presencial a las instituciones educativas a partir de enero del 2021, los gremios de maestros manifestaron su preocupación por las condiciones en que se produciría ese retorno.

Este viernes 4 de diciembre del 2020, la Red de Maestros exigió al Ministerio de Educación que informe sobre las medidas adoptadas y la dotación de recursos a cada institución educativa para proteger a los docentes frente al peligro de contagio de covid-19. “No estamos opuestos a atender a los estudiantes, eso no lo hemos hecho ni lo haremos nunca.

Pero sí exigimos que el Gobierno nos brinde las garantías”, dijo la subcoordinadora nacional del gremio, Nelly Miño. Entre ellas, dijo, piden que no se pretenda que los profesores acudan a los planteles para realizar actividades como la limpieza de baños. Las instituciones educativas, señaló, “están medio año abandonadas, sin personal de servicio.

No es porque alumnos y profesores no acuden, es porque no existe personal de limpieza en muchos colegios”. En el Colegio 24 de Mayo, relató, hay alrededor de 4 000 estudiantes y se cuenta con tres conserjes, entre cuyas labores no está, por ejemplo, la limpieza de las aulas. “Por eso se contrataba personal de aseo, pero se dejó de hacerlo hace más de seis meses, lo cual implica que los colegios podrían estar insalubres”.

En se plantel, dijo la representante docente, hay al menos 180 profesores, de los cuales un 30% sobrepasan los 50 años. Por ello, ratificó Miño, piden que el personal de limpieza acuda a las instituciones para desinfectarlas, para que los docentes puedan empezar a cumplir sus funciones de modo presencial. “No sabemos qué función o directrices tendremos en los planteles, si los estudiantes no estarán ahí, no hay razón para exponer a los docentes.

Lo mismo que está haciendo el docente por medios virtuales, lo puede continuar realizando sin tener que exponerse”. El gremio pide que se apliquen pruebas para covid-19 a todos los que retornen a los colegios. También que se dote a los planteles de insumos. “No es solo alcohol o un poco de cloro sino todas las medidas de bioseguridad. Se debería impartir desde termómetros, todo lo necesario para garantizar que la salud del docente no se vea vulnerada”.

El Ministerio de Educación señaló el jueves 3 de diciembre del 2020 que se mantendrán en teletrabajo los servidores vulnerables y que se ubiquen en grupos de atención prioritaria. Los directivos de cada plantel, dispuso la Cartera, deberán realizar, hasta el 18 de diciembre del 2020, una planificación de retorno al trabajo presencial de docentes que garantice el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad, aforo y distanciamiento social.

“La planificación de retorno al trabajo presencial podrá contemplar turnos de asistencia para que los maestros continúen con el acompañamiento a los estudiantes y las herramientas educativas y de apoyo con el fin de fortalecer el trabajo psicoemocional, el proceso de enseñanza aprendizaje y la permanencia escolar”, dice el comunicado del Ministerio.

Para Miño, además de exponer a los docentes se estaría arriesgando a familiares vulnerables, con los que muchos viven. “Es una cadena. Tenga la certeza de que acudirán los padres de familia y habrá un descontento si en la puerta está alguien diciéndoles que no pueden pasar. Si el padre nota que los docentes estamos en los planteles, acudirán también para hablar sobre sus hijos. Será una cadena de contagios sin los cuidados”.

La llamada Nueva UNE ha presentado una veintena de propuestas para el regreso a las labores presenciales que no han sido acogidas por el Ministerio de Educación, asegura su presidenta, Isabel Vargas. “Es un atentado a la vida de los maestros, puesto que no se ha devuelto el presupuesto para la educación.

No hay un mínimo por lo menos para realizar la fumigación de las instituciones educativas”. Exigen, dice Vargas, entre las condiciones para retornar a los planteles, seis horas dentro de las instituciones y dos de trabajo autónomo en casa. “Así lo manda el artículo 117 de la Ley Orgánica de Educación Intercultural”.

Al igual que la Red de Maestros, Vargas, de la UNE, señala que se deberían aplicar pruebas para detectar covid-19 a los docentes antes de su retorno, además de entregar todos los insumos de protección necesarios,

“de tal manera que se garantice la vida y la salud de la comunidad educativa”. De retornar a las instituciones, dice Vargas, los docentes necesitarían herramientas telemáticas como el Internet para desde los planteles continuar impartiendo las clases a los estudiantes.

Además pide que se cuente con un médico escolar.

Fuente: El Comercio

Ecuador: 79 planteles educativos, autorizados por el COE para volver a clases

Hasta este miércoles 11 de noviembre del 2020, 79 planteles cuentan con autorización del Comité de Operaciones de Emergencia (COE), para concretar un retorno voluntario y progresivo a clases presenciales.

Así lo informó el Ministerio de Educación, a través de sus redes sociales. La titular de la Cartera, Monserrat Creamer, además recordó que si la familia considera que sus hijos deben continuar su proceso de aprendizaje desde casa, lo podrán realizar, con el Plan Juntos Aprendemos en Casa.​

En otras oportunidades ha indicado que los colegios deben garantizar esas opciones a los chicos mientras dure la emergencia sanitaria provocada por el covid-19.

La Ministra también señaló que el retorno a clases presenciales es opcional, con alternancia entre la casa y escuela, se desarrolla en acuerdo con la comunidad, tiene el objetivo de garantizar el derecho a la educación.

Según Creamer, los estudiantes cuentan con más de 2 000 recursos educativos a través de las diferentes plataformas como el portal web, radio y televisión.

Además han entregado fichas pedagógicas impresas, en 12 lenguas ancestrales y textos escolares. Cada establecimiento debe realizar el Plan Institucional de Continuidad Educativa (PICE), con la participación de padres de familia, alumnos, profesores y directivos.

La idea es evaluar cuán preparados están para un retorno progresivo a las aulas, conocer a cuántos padres de familia les interesa esa posibilidad, medir riesgos, así como capacitar al personal y observar la infraestructura e insumos que se requieren.

Desde la última semana de septiembre, algunos planteles privados de Quito volvieron a clases presenciales, con pocos alumnos. El 30 de octubre, el Ministerio de Educación confirmó que un familiar de dos alumnos de uno de esos centros resultó contagiado con covid-19, por lo que los dos grados, así como sus profesores, regresaron a sus casas, para hacer el cerco epidemiológico.

​En estas semanas, las escuelas y colegios envían encuestas a los padres de familia, consultándoles cuándo estarían dispuestos a permitir el regreso progresivo de sus hijos, si necesitarán transporte escolar o no, entre otras interrogantes.

En Quito hay 57 247 personas contagiadas y en Pichincha, 62 195. La provincia concentra el 35,4% de casos del país. Ecuador registró 175 711 casos, hasta ayer, 10 de noviembre del 2019.

El viceministro de Salud, Xavier Solórzano, ha indicado que por el momento la única vacuna es la prevención por lo que ha pedido mantener las medidas de bioseguridad para reducir el riesgo de contagio del virus: lavado de manos, uso de mascarilla y distanciamiento social. Esto último implica mantener en cuanto sea posible el teletrabajo y educación desde casa.

Fuente: El Comercio

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