COVID-19: Estudio plantea que los resfriados comunes podrían dar inmunidad

Un estudio realizado por expertos en enfermedades infecciosas del Centro Médico de la Universidad de Rochester encontró evidencia de que los pacientes recuperados de COVID-19 podrían adquirir inmunidad por varios años.

Los resultados fueron publicados en la revista mBio, en donde también se refirió que los resfriados comunes pueden proporcionar cierto tipo de protección contra el virus.

El análisis arrojó que el virus causante de la enfermedad por coronavirus estimula las células B, las cuales son un tipo de organismos inmunes de larga duración que detectan patógenos y crean anticuerpos para combatir la enfermedad y los recuerda para el futuro.

Cabe señalar que las células de la memoria pueden vivir durante décadas, por lo que sería posible que las personas que superaron el coronavirus puedan estar protegidos por muchos años. Sin embargo, falta profundizar en el análisis.

“Cuando observamos muestras de sangre de personas que se estaban recuperando del COVID-19, parecía que muchos tenían un conjunto preexistente de células B de memoria que podían reconocer el SARS-CoV-2 y producir rápidamente anticuerpos para atacarlo”, dijo Mark Sangster, investigador principal del estudio.

Por otra parte, la investigación también aportó información sobre la reactividad cruzada de las células B de la memoria, lo que significa que aquellas que alguna vez atacaron a los virus que causan el resfriado común parecían reconocer también el SARS-CoV-2.

Con base en estos hallazgos, los autores del estudio creen que esto podría significar que cualquier persona que haya sido infectada por un coronavirus común puede tener algún grado de inmunidad preexistente al COVID-19.

Para el desarrollo de la investigación se compararon 26 muestras de sangre de personas que se estaban recuperando de coronavirus leve a moderado y 21 donantes sanos cuyas pruebas se recolectaron hace seis y 10 años.

A partir de estas muestras, los autores del estudio midieron los niveles de células B y anticuerpos que se dirigen a partes específicas de la proteína Spike, que existe en todos los coronavirus y es crucial para ayudar a que los virus infecten las células.

Según lo encontrado, la proteína Spike actúa de forma diferente en cada coronavirus, pero la subunidad S2, uno de sus componentes, se mantiene prácticamente igual en todos los virus.

Fuente: El Universo

¿Qué tan seguro es viajar en avión durante una pandemia?

La pandemia del COVID-19 alteró la vida cotidiana en la mayor parte del mundo. Además de los millones de infectados y fallecidos por SARS-CoV-2, los confinamientos obligatorios entre otras acciones para intentar frenar la propagación del virus han tenido efectos secundarios, sobre todo en la economía.

Uno de los sectores más afectados es el transporte aéreo, que en 2019 movilizó a más 4.500 millones de pasajeros a nivel mundial. Luego de casi un año del inicio de la emergencia sanitaria, este sector intenta retomar su actividad regular, en medio de nuevas medidas sanitarias, millonarias pérdidas y el recelo de algunos pasajeros que ven a los aviones como zonas de contagio del COVID-19.

Los expertos sin embargo aseguran que, en general, los aviones brindan ambientes seguros en lo que respecta a la calidad del aire, pero agregaron que el riesgo de infección depende en gran medida de las políticas que las aerolíneas puedan tener sobre los asientos de los pasajeros, el uso de máscaras y el tiempo de embarque.

Según indicaron, el riesgo de contraer el coronavirus en un avión es relativamente bajo si la aerolínea sigue los procedimientos de salud pública: hacer cumplir la regla de usar máscara, espaciar los asientos disponibles y examinar a los pasajeros enfermos.

«Si observas otras enfermedades, ves pocos brotes en aviones”, dijo a la agencia Efe Joseph Allen, profesor asociado en la Universidad de Harvard y experto en exposiciones a virus. «No son los semilleros de infección que la gente cree que son«.

Las aerolíneas señalan con frecuencia que los aviones comerciales están equipados con filtros de aire HEPA, recomendados por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., que se utilizan en las salas de aislamiento de los hospitales.

Los filtros HEPA capturan el 99,97 % de las partículas en el aire y reducen sustancialmente el riesgo de propagación viral. Además, el aire en las cabinas se renueva por completo entre 10 y 12 veces por hora, elevando la calidad del aire por encima de la de un edificio normal.

Un estudio realizado por el Ejército de Estados Unidos a bordo de aparatos Boeing demostró que el riesgo de contagio de COVID-19 si se dan ciertas condiciones es muy bajo. Los especialistas colocaron un maniquí que simulaba la respiración de una persona infectada así como sensores y rastreadores fluorescentes para medir el volumen de materia contagiosa en el aire emitida.

Los pasajeros más expuestos -aquellos que estaban en frente, detrás o junto al muñeco- fueron representados con sensores. Se llevaron a cabo unas 300 pruebas en tierra y en vuelo durante ocho días consecutivos en agosto en cooperación con United Airlines a bordo de aviones Boeing 767 y 777.

El estudio, realizado por el USTRANSCOM y la Agencia de Proyectos e Investigaciones Avanzadas de Defensa (DARPA), concluyó que 99,7% de las partículas contaminadas con coronavirus fueron eliminadas por los sofisticados sistemas de ventilación de los aviones antes de alcanzar a los pasajeros más cercanos al maniquí.

Al expandirse hacia los 40 asientos más cercanos a la «persona» infectada, la tasa de eliminación fue del 99,99%, según el estudio.

Los resultados llevaron a los funcionarios militares de transporte a concluir que aún con un avión lleno, el nivel de contagio en doce horas de vuelo es insignificante.

No obstante, las pruebas solo evaluaron un escenario involucrando a un único pasajero infectado.

También asumieron que todos en el avión utilizaban mascarilla continuamente y no consideraron la posibilidad de que el pasajero infectado caminara por el aparato.

«Pese a que las pruebas tuvieron limitaciones, los resultados son alentadores», dijo a la agencia Afp el comandante, Joe Pope, el enlace del Comando de Transporte (USTRANSCOM) para el estudio.

«Tanto para los aparatos 777 y 767, los cálculos muestran que se requieren unas 54 horas de vuelo para una inhalación acumulativa de una dosis infecciosa», dijo Pope.

Asientos libres

Debido a la alta tasa de renovación del aire, es poco probable que se contraiga el coronavirus de alguien sentado a varias filas de distancia. Sin embargo, sí podría ocurrir el contagio de alguien cercano.

El mayor riesgo durante el vuelo sería si el pasajero se sienta cerca de alguien que pueda infectar”, dijo a Efe Richard Corsi, quien estudia la contaminación del aire en interiores y es decano de Ingeniería en Universidad Estatal de Portland.

También es importante señalar que los sistemas de filtración de alta potencia de los aviones no son suficientes por sí solos para prevenir brotes. Si una aerolínea no mantiene libres los asientos del medio ni hace cumplir rigurosamente el uso de máscaras, volar puede ser bastante peligroso.

La razón de esto es que las personas infectadas envían partículas virales al aire a un ritmo más rápido que el que los aviones las expulsan fuera de la cabina. «Siempre que tose, habla o respira, está enviando gotitas«, dijo Qingyan Chen, profesor de ingeniería mecánica en la Universidad Purdue. «Estas gotas están en la cabina todo el tiempo».

Esto hace que las medidas de protección adicionales, como el uso de máscaras, sean aún más necesarias.

Chen citó dos vuelos internacionales anteriores a la pandemia donde las tasas de infección variaron según el uso de mascarillas. En el primer vuelo, ningún pasajero llevaba máscaras y un solo pasajero infectó a 14 personas mientras el avión viajaba de Londres a Hanoi, Vietnam. En el segundo vuelo, de Singapur a Hangzhou, en China, todos los pasajeros llevaban máscaras faciales.

Aunque 15 pasajeros eran residentes de Wuhan con casos sospechosos o confirmados de COVID-19, el único hombre infectado en el recorrido se había aflojado la máscara en pleno vuelo y había estado sentado cerca de cuatro residentes de Wuhan que luego dieron positivo para el virus.

Momentos más propicios para el contagio

Pero, aunque volar es una actividad de riesgo relativamente bajo, se debe evitar viajar a menos que sea absolutamente necesario.

“Cualquier cosa que te ponga en contacto con más personas aumentará el riesgo”, dijo Cindy Prins, profesora clínica asociada de Epidemiología en la Escuela de Salud Pública y Profesiones de la Salud de la Universidad de Florida.

El verdadero peligro de viajar no es el vuelo en sí. Sin embargo, pasar por el control de seguridad y esperar en la puerta de embarque es probable que ponga a la persona en contacto cercano con otros y aumente sus posibilidades de contraer el virus.

Además, abordar, cuando el sistema de ventilación del avión no está funcionando y las personas no pueden mantenerse alejadas entre sí, es una de las partes más riesgosas. «Reducir este tiempo es importante para bajar la exposición», escribió Corsi. «Hay que llegar al asiento con la máscara y sentarse lo más rápido posible».

Con todo, es demasiado pronto para determinar cuánta transmisión de persona a persona ha ocurrido en vuelos.

Difícil de confirmar

Julian Tang, profesor asociado honorario en el Departamento de Ciencias Respiratorias de la Universidad de Leicester, en Inglaterra, dijo que está al tanto de varios grupos de infecciones relacionadas con los viajes aéreos. Sin embargo, es un desafío demostrar que las personas contrajeron el virus en un vuelo.

“Alguien que presenta síntomas de COVID-19 varios días después de llegar a su destino podría haberse infectado en casa antes de llegar al aeropuerto, mientras estaba en el aeropuerto o en el vuelo, o incluso al llegar al aeropuerto de destino, porque todo el mundo tiene un período de incubación variable”, dijo Tang.

Katherine Estep, vocera de Airlines for America, un grupo comercial de la industria centrado en Estados Unidos, dijo que los CDC no han confirmado ningún caso de transmisión a bordo de una aerolínea estadounidense.

La ausencia de transmisión confirmada no es necesariamente una prueba de que los viajeros estén seguros. En cambio, la falta de datos refleja el hecho de que Estados Unidos tiene una tasa de infección más alta en comparación con otros países, dijo Chen. Dado que tiene tantos casos confirmados, es más difícil determinar exactamente dónde alguien contrajo el virus.

Nuevos hábitos de viaje

Ocho de cada diez pasajeros aéreos aseguran que sus hábitos de viaje cambiarán como resultado de la pandemia, y el 41% planea viajar con menos frecuencia por cualquier medio de transporte, según un estudio elaborado por Inmarsat, compañía con sede en Reino Unido que provee soluciones de Servicios Móviles por Satélite.

La mayoría de los pasajeros (60%) se sienten satisfechos con la respuesta ofrecida por la industria de la aviación a los desafíos de la pandemia mundial y muchos ya se sienten tan seguros (47%) que afirman que estarían dispuestos a volver a volar en los próximos seis meses, detalla la agencia Europa Press.

Solo un tercio (34%) de los pasajeros encuestados ha tomado un vuelo comercial desde que comenzó la pandemia, y esto parece haber provocado un cambio en las actitudes hacia los vuelos.

Cuatro de cada diez pasajeros (41%) esperan viajar menos por cualquier medio y un tercio (31%) planea volar menos. Este sentimiento es aún mayor entre los pasajeros asiáticos, con un 58% en India y un 55% en Corea del Sur que planean viajar menos en el futuro.

Nivel de confianza

El estudio revela una variación significativa en todo el mundo en lo que respecta a la confianza de los pasajeros a volar tras la pandemia.

Así los viajeros húngaros y británicos son los más confiados, con un 26% y un 16% respectivamente diciendo que tomarían un vuelo hoy mismo. Los pasajeros asiáticos lo son menos; más de un tercio (35%) de los surcoreanos esperan no volar de nuevo hasta que desaparezca el Covid-19.

La confianza en los viajes se correlaciona ampliamente con los niveles de preocupación del público sobre COVID-19. Por ejemplo, los surcoreanos y los singapurenses tienen el doble de probabilidades de describir su comportamiento en relación con el virus como «muy cautelosos» frente a los británicos.

Menos cómodos en los baños

Actualmente, los pasajeros tienen más miedo de contraer el virus en el extranjero que en el avión. De hecho, muchos piensan que tienen un mayor riesgo para la salud en otros entornos, como el gimnasio y el transporte público.

Si bien los pasajeros se sienten más confiados en el control de pasaportes, la seguridad y la comunicación con la tripulación de cabina, se sienten menos cómodos visitando el baño durante el vuelo y estando cerca de otros.

El estudio indica que las soluciones que minimizan los puntos de contacto y reducen las interacciones serían las más avanzadas para abordar los puntos débiles, como los pagos sin contacto en vuelo (83%) y las colas de seguridad escalonadas (84%).

Cuando se trata de garantizar la seguridad personal, los pasajeros han ignorado la cuarentena automática de 14 días. En cambio, los resultados muestran el deseo de un conjunto consistente de medidas para hacer el viaje más seguro, como el uso obligatorio de mascarilla o una prueba de 48 horas antes del viaje.

Así la mitad de los pasajeros (44%) asegura que la reputación es ahora un factor más importante al elegir una aerolínea de lo que era antes de la pandemia.

La investigación destaca que mejorar la experiencia a bordo es una forma de lograrlo. Desde espacio adicional para las piernas (43%) hasta equipaje gratuito (39%), los servicios de valor agregado son cada vez más importantes para los pasajeros que regresan a los aviones.

Las soluciones digitales se están convirtiendo en esenciales para una experiencia agradable a bordo, y casi cuatro de cada diez (39%) están de acuerdo en que el WiFi a bordo es más importante hoy que nunca. Esto es más significativo para los pasajeros indios y brasileños.

Las alertas de estado del destino, el seguimiento de equipaje en tiempo real y la autorización previa de inmigración en el avión, todo ello habilitado por la conectividad de la cabina, se encuentran entre los principales aspectos del viaje que los pasajeros más valoran y desean mantener después de la pandemia.

Colombia extiende la emergencia sanitaria por el covid hasta febrero del 2021

Colombia extenderá la emergencia sanitaria para contener la propagación del coronavirus por tres meses más, anunció este miércoles 25 de noviembre del 2020 el presidente Iván Duque, quien pidió a los ciudadanos evitar las concentraciones masivas y mantener las medidas de seguridad como el uso de tapabocas.

El país de 50 millones de habitantes comenzó en marzo un aislamiento obligatorio de más de cinco meses que finalizó en agosto y que ocasionó una semi parálisis de la economía, además de un aumento del desempleo.

Desde septiembre está vigente un aislamiento selectivo que permite la mayoría de las actividades económicas y sociales como los vuelos internacionales y el servicio en restaurantes con medidas como un límite de aforo, el uso obligatorio de mascarilla y el distanciamiento entre las personas para evitar el contagio.

«La emergencia sanitaria se va a extender hasta el 28 de febrero del 2021. Vamos a extender este proceso por 90 días y lo hacemos para seguir manteniendo el control, el monitoreo detallado», dijo Duque en su programa diario Acción y Prevención sobre la situación de la pandemia en Colombia.

«Nosotros también estamos extendiendo el concepto de aislamiento preventivo con distanciamiento individual responsable», agregó el Mandatario.

Duque pidió a los ciudadanos mantener las medidas de seguridad y evitar las aglomeraciones para impedir rebrotes como los que se están presentando en países de Europa.

Los eventos masivos como los conciertos continúan prohibidos. Colombia reporta hasta el momento más de 1,27 millones de casos positivos y 35 860 muertes a causa de la pandemia de covid-19, según estadísticas del Ministerio de Salud.

Reuters

Vacunas de covid-19 que se distribuirán en Ecuador serán de tres firmas

El Gobierno nacional afina detalles para la importación de 16 millones de dosis de vacunas del covid-19. El ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, espera que el primer cargamento con 50 000 arribe al país en el primer trimestre del 2021.

El anuncio lo hizo hoy, miércoles 25 de noviembre del 2020, luego de la reunión que mantuvo con las autoridades del ECU 911 para informar sobre el mal uso de la línea telefónica para emergencias.

Las autoridades de salud aspiran vacunar al 60% de la población. “Hacemos el esfuerzo para que la vacuna venga lo más pronto posible”, dijo Zevallos. Además, esta será gratuita para el público.

“Somos parte de la iniciativa Covax, integrada por 180 países y que es liderada por la Organización Mundial de la Salud (OMS)”, acotó el funcionario.

Al momento se trabajará con la firma AztraZeneca y Oxford con la que se mantuvo conversaciones directas en Londres, capital de Inglaterra. La otra compañía es la alemana Pfizer BioNTech y la tercera es Moderna.

“Con ellas hemos hecho tratados, firmado cartas de intención y hemos dado parte del dinero que se necesita para el efecto. Entonces apenas lleguen vamos a hacer la distribución”, señaló Zevallos.

Indicó que se trabaja de forma conjunta con universidades, la sociedad civil, el IESS y la empresa privada. El objetivo es configurar una coalición que ayude a mejorar las condiciones de distribución y dispensación de las dosis.

El costo total aproximado de las vacunas es de USD 200 millones. Zevallos aseguró que es posible que se amplíen a seis las firmas proveedoras al final de este mes. “Cada vacuna tiene dos dosis”.

Fuente: El Comercio

5 provincias de Ecuador tuvieron alza de casos de COVID-19

Galápagos, Pichincha, Morona Santiago, Bolívar y Cotopaxi son las cinco provincias que registraron el mayor incremento de casos positivos de coronavirus, durante la semana epidemiológica 47, entre el 14 y 21 de noviembre.

Esto, al comparar la tasa de incidencia acumulada de esa semana con la de la anterior: del 7 al 14 del mes en curso.

Hasta este ultimo día, según datos del Ministerio de Salud Pública (MSP), Galápagos reportó 233 contagios de COVID-19, y ocho días después, hasta el sábado 21, la cifra ascendió a 258. Es decir, allí se registró un aumento de 25 contagiados en ese lapso.

Pichincha registró hasta la semana epidemiológica 46, 64.000 casos de coronavirus, y en la siguiente tuvo 66.558 infectados con el virus, lo que representa un aumento de 2.558 contagios en ocho días.

Morona Santiago reportó en la semana número 46, 3.143 casos positivos. A la semana siguiente la cifra subió a 3.235, lo que implica un alza de 92 personas con el virus.

En cuanto a la situación en Bolívar, hasta el 14 de noviembre tuvo 2.196 contagios, mientras que la semana epidemiológica 47, hasta el 21 de este mes, la provincia alcanzó los 2.290 casos. Es decir, en ocho días registró un alza de 94 casos positivos de COVID-19.

Mientras, Cotopaxi experimentó un aumento de 173 casos entre la semana 46 (4.761) y el periodo de ocho días siguientes (4.934).

De acuerdo con un boletín emitido por el Ministerio de Salud Pública, todas las provincias continúan con aumento de casos debido a la transmisión comunitaria.

Hace ocho días las cinco provincias con más incremento de infectados de coronavirus respecto de la tasa de incidencia acumulada eran Pastaza, Pichincha, Carchi, Morona Santiago y Zamora Chinchipe.

Hasta este martes 24 Ecuador tuvo 186.436 contagiados de coronavirus, según el MSP.

Pichincha es la provincia del país que tiene más casos (67.148), seguida de Guayas (23.699), Manabí (12.491), Azuay (11.478) y El Oro (7.113).

Las autoridades de salud insisten en que la población no debe relajar las medidas y protocolos de bioseguridad, como el uso de mascarilla, distanciamiento social, lavado frecuente de manos, entre otros.

“No cumplir estas medidas y asumir que ‘a mí no me dará’ conlleva el altísimo riesgo de nuevos brotes. La evolución de la pandemia en Ecuador muestra que la gran mayoría de ecuatorianos y residentes en el país nos sumamos a la responsabilidad”, señaló el MSP en un boletín explicativo.

Fuente: El Universo

Investigación: El asma podría proteger frente al covid-19

Un equipo de investigadores del grupo de Neumología del Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR), en colaboración con el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (Ciberes), ha evidenciado que el asma podría proteger frente a covid-19 en un grupo concreto de pacientes asmáticos.

El asma es una de las principales enfermedades respiratorias en todo el mundo y dado que el SARS-CoV-2 es un patógeno respiratorio, es importante cuantificar el riesgo que la pandemia de covid-19 puede representar para los pacientes con asma.

Por un lado, estos científicos han comprobado que el asma no parece estar relacionada con una peor evolución de covid-19 y, por el otro, se ha puesto en relieve la importancia de los fenotipos ya que el asma podría ser un factor protector frente a la infección por el virus SARS-CoV-2, especialmente en pacientes asmáticos con fenotipo T2.

El estudio, llevado a cabo en Vall d’Hebron, se publica en la revista ‘ERJ Open Research’.

Los investigadores, liderados por María Jesús Cruz, jefa del grupo de Neumología del VHIR y Xavier Muñoz, investigador principal del mismo grupo y médico adjunto del Servicio de Neumología de Vall d’Hebron, y ambos miembros del Ciberes llevaron a cabo un estudio con los 71 pacientes asmáticos que habían ingresado en el Hospital Universitario Vall d’Hebron con neumonía por SARS-CoV-2 desde el 1 de marzo hasta el 30 de junio.

La hipótesis de trabajo partía de los primeros estudios publicados en China, Corea y Nueva York sobre la relación entre el SARS-CoV-2 y los pacientes con asma bronquial en los que el asma no se identificó como un factor de riesgo para desarrollar una covid-19 grave.

A partir de esta información el objetivo del estudio fue estimar la prevalencia de asma en pacientes hospitalizados con neumonía severa por coronavirus, en una región geográfica donde la prevalencia del asma ronda el 6 por ciento.

En el estudio se realizó un análisis transversal de todos los pacientes ingresados en Vall d’Hebron con infección por SARS-CoV-2 confirmada por PCR (2 226 pacientes).

A partir de la historia clínica electrónica se registraron datos como la edad, el sexo, si padecían o no asma y la presencia de comorbilidades (enfermedades previas).

En los 71 pacientes con asma se recopilaron datos sobre el fenotipo, la gravedad y el tratamiento que seguían para el asma. La gravedad de covid-19 se registró en función de las necesidades de oxígeno y soporte ventilatorio y los hallazgos de la radiografía de tórax.

Según el fenotipo, los pacientes asmáticos se dividieron en dos grupos: T2 (con los subgrupos T2-Th2 y T2-ILC2) y No-T2. Se consideró que los pacientes tenían un fenotipo T2-Th2 si, según la historia clínica, eran alérgicos; y un fenotipo T2-ILC2 si no eran alérgicos pero el recuento absoluto de eosinófilos en sangre periférica era superior a 300 células por milímetro cúbico.

En el caso de pacientes con IgE elevada y una prueba de punción positiva o IgE específica a algunos de los neumoalérgenos habituales se les consideró alérgicos.

Los pacientes que no cumplían ninguno de estos criterios se clasificaron como fenotipo No-T2. El 76% de estos pacientes presentaban alguna comorbilidad además del asma. De estos 71 pacientes, 42 tenían el fenotipo No-T2, mientras que 20 eran alérgicos (T2-Th2) y 9 eosinofílicos (T2-ILC2).

En pacientes con fenotipo No-T2 se observó una mayor gravedad de la covid-19. No obstante, la evolución con el tratamiento estándar fue buena en 67 (94%) pacientes, mientras que cuatro fallecieron.

Entre los pacientes que recibían tratamiento con corticosteroides inhalados para el asma no se observó correlación entre la dosis de corticosteroides inhalados y la gravedad de covid-19.

«Nuestros resultados apoyan la idea de que el asma no parece ser un factor de riesgo para el desarrollo de covid-19, al menos en pacientes hospitalizados con formas de infección más graves», explica Xavier Muñoz. Por tanto, surge la pregunta de si podría ser un factor protector.

«En el presente estudio encontramos que solo el 3,2 por ciento de los pacientes hospitalizados con enfermedad grave tenían asma, una prevalencia inferior a la de la población general de nuestro ámbito geográfico, que ronda el 6 por ciento.

Si también tenemos en cuenta que 54 (76%) de los 71 pacientes afectados presentaban comorbilidades que se ha demostrado que están directamente relacionadas con la afectación del SARS-CoV-2, la prevalencia de asmáticos sin otras alteraciones que padecen enfermedad grave se reduce a solo el 0,8 por ciento, una tasa similar a la reportada por LI et al en Wuhan, del 0,9 por ciento, donde la prevalencia del asma también es del 6 por ciento», reflexiona María Jesús Cruz.

La explicación de este hallazgo no está clara. Si bien algunos autores han sugerido que el tratamiento con corticosteroides inhalados puede proteger a estos pacientes de la enfermedad al disminuir la producción de citosinas; otros opinan que sería la presencia de eosinófilos activados la que protegería a los individuos de la infección, de forma similar a lo ya descrito para otros virus.

Y hay una tercera hipótesis apunta a la interrelación entre el asma y el sistema renina-angiotensina: ya se sabe que la activación del receptor ACE2 es la puerta de entrada del virus a las células y también regula la respuesta asmática en un modelo animal de asma, por lo que se podría especular que la actividad reducida de este receptor que favorece el desarrollo del asma también podría prevenir la expresión del virus.

«Sin embargo, en el presente estudio no encontramos una relación entre la dosis de corticosteroides inhalados y la gravedad de covid-19, como tampoco se ha encontrado una relación entre el nivel de eosinófilos y la posible protección frente al virus ni se ha visto que exacerbe el asma como sucede con otros coronavirus», puntualiza Muñoz.

Fuente: EuropaPress

Casos de coronavirus en Ecuador 186.436 confirmados y 13.264 fallecidos

El Ministerio de Salud Pública (MSP) del Ecuador reportó 492 nuevos casos confirmados de coronavirus y 39 muertes adicionales relacionadas con esta enfermedad, este martes 24 de noviembre de 2020.

El MSP presentó los resultados de 2.700 pruebas procesadas en las últimas 24 horas. De estas, 492 (el 18%) resultaron positivas y 2.208 (el 82%), negativas. Con esto, los casos confirmados ascienden a 186.436 y los descartados, a 393.341.

En las últimas dos semanas, se han confirmado más casos de COVID-19 en Galápagos, donde crecieron el 90%.

Con el reporte de hoy, los fallecidos relacionados al COVID-19 suben a 13.264 (39 más que ayer): 8.861 decesos confirmados por causa del virus y 4.403 probables.

Hasta el momento se han tomado 626.364 muestras, de las cuales 46.587 están represadas, sin resultado en los reportes oficiales. Ecuador es, junto con Bolivia, el país de la región que menos pruebas por número de habitantes realiza.

El MSP registró el domingo pasado 164.009 pacientes recuperados. El Ministerio explicó que se trata de personas que, luego de 29 días del diagnóstico, siguen vivas. El gobierno actualizará esta cifra cada semana.

Consulte cómo han evolucionado las muertes y casos confirmados de COVID-19 en cada provincia. Pulse en cada círculo para ver detalles.

Hasta el 22 de noviembre, las cifras del Registro Civil reportaron 38.680 defunciones por encima del promedio de los dos años anteriores, solo durante la pandemia, de acuerdo con un análisis realizado por EL UNIVERSO. En el Registro Civil se inscriben los fallecimientos por todo tipo de causa. Manabí, El Oro, Santa Elena y Azuay son las provincias que más altas tasas de mortalidad han tenido las últimas semanas. Consulte cómo han evolucionado las muertes en su provincia.

Nicolás Maduro presenta una molécula que «elimina 100% el coronavirus»

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, presentó una supuesta solución que «neutraliza y elimina 100% el coronavirus» y que está lista está lista para iniciar su recorrido hacia la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El gobernador de Carabobo, Rafael Lacava, se encontraba con el Mandatario y en un video mostraron una caja que afirmaban que contenía la molécula DR=10.

En el video, Maduro abrió una pequeña caja plástica blanca con el rótulo que decía «DR-10» junto a los colores de la bandera venezolana. Luego, de eso mostró un frasco con un líquido color amarillo y dijo «es la molécula pura».

El presidente no habla sobre alguna información científica que respalde este «descubrimiento», pero asegura que es «paso científico firme, riguroso, disciplinado». Luego felicitó a los científicos del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y se despidió.

Según los mandatarios, la La DR-10 está “lista para iniciar el recorrido hacia la Organización Mundial de la Salud y así ser certificada para salvar vidas a nivel mundial”, sostuvo Lacava en un tuit junto al video.

Maduro habló por primera vez de esta molécula en octubre de este año y aseguró que es un avance «“para el pueblo de Venezuela y la humanidad, por la salud, contra el coronavirus”.

Según informa el medio TN Noticias, la la ministra de Ciencias y Tecnología, Gabriela Jiménez, explicó hace unos días que este estudio químico de la molécula fue extraído de una planta medicinal y lo han estado investigando por seis meses. Agregó que el principio activo de la molécula fue probado en distintas concentraciones a células afectadas por el virus COVID-19, arrojando muy buenos resultados.

Venezuela ha reportado más de 100.000 casos de coronavirus, siendo unos de los países más afectados en América Latina por esta pandemia. Hasta el lunes 23 de noviembre, se detectaron 308 nuevos casos en 24 horas. En total 873 personas han fallecido por el virus.

70% de enfermos de covid-19 curados en Wuhan tuvieron síntomas luego de enfermar

Más de un 70% de pacientes de covid-19 curados en la ciudad china de Wuhan presentaron al menos un síntoma de la enfermedad después de ser dados de alta, según un estudio científico publicado este martes, 24 de noviembre del 2020, por el diario oficial China Daily.

El estudio -que siguió a 1 733 pacientes del virus dados de alta del hospital Jinyintan de Wuhan entre el 7 de enero y el 29 de mayo- señala que ese porcentaje sufrió principalmente de fatiga, debilidad muscular, dificultades para conciliar el sueño o ansiedad.

El tiempo medio de seguimiento de los pacientes desde que empezaron a mostrar síntomas fue de seis meses, indicó el investigador Cao Bin, vicepresidente del Hospital de Amistad Sino-Japonesa, en una congreso de salud organizado por la Academia de Ciencias Médicas china.

El seguimiento para el estudio se llevo a cabo en la clínica para pacientes externos del hospital de Jinyintan y todos los participantes fueron entrevistados personalmente por médicos entrenados para ello.

El grupo completó una serie de cuestionarios y fue sometido también a otro tipo de pruebas, incluyendo la de caminar durante seis minutos, explicó Cao. Los resultados mostraron que, seis meses después del comienzo de los síntomas, cerca de la mitad de los pacientes presentaban al menos un patrón no normal en las tomografías computerizadas.

Los pacientes que habían estado más graves durante la hospitalización tendieron a mostrar una peor capacidad pulmonar y peores imágenes pectorales, añadió el experto.

Cao destacó que, en base al estudio, los pacientes recuperados de covid-19 deben practicar ejercicio físico regular para mantener la salud, evitar el consumo de alcohol o tabaco y recibir asesoramiento psicológico en caso necesario, entre otras recomendaciones.

China ha registrado desde el comienzo de la pandemia 86 464 casos de covid-19, de los que 4 634 fallecieron, según la Comisión Nacional de Salud.​Hasta la fecha se ha realizado seguimiento médico a 877 545 contactos cercanos a los infectados, de los cuales 11 875 continúan en observación.

EFE

Guayaquil mantiene tendencia a la baja en casos de covid-19

El análisis más reciente del Municipio de Guayaquil revela una disminución de casos de covid-19 en el cantón. El reporte, publicado este martes 24 de noviembre de 2020, recopila datos del monitoreo en 24 sectores, entre el 16 y 21 de noviembre pasados.

En esta ocasión, el rastreo con brigadas municipales abarcó 193 480 personas. La tasa de casos sospechosos se ubica en 10 38 casos por cada 10 000 habitantes.

En tanto que la tasa de casos confirmados por pruebas PCR pasó de 1,2 a 1,1 pacientes por cada 10 000 habitantes.

El epidemiólogo Carlos Farhat, coordinador municipal de Salud, explica que debido al comportamiento del covid-19 es necesario monitorear a los pacientes entre dos y tres semanas. Por ello aclara que aún está pendiente el estudio final del último feriado por el Día de los Difuntos.

En cuanto a los sectores de mayor incidencia, la cifra bajó de siete a cinco. Sauces, Samanes, Km. 8,5, Letamendi y Ceibos agrupan la cantidad más elevada de casos sospechosos en el último reporte. Farhat explica que hay dos factores de riesgo marcados.

En las consultas con los pacientes detectados por las brigadas se concluye que las principales fuentes de contagio son las reuniones familiares y las áreas comunes en oficinas.

Fuente: El Comercio

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