Cómo tener un cabello hermoso y sano: los 10 consejos que debes seguir

Todo es cuestión de hábitos. Lograr una gran empresa, iniciar una nueva aventura o cuidar de nosotros mismos como si de un santuario se tratara. Los hábitos son los que hacen que alcancemos nuestras metas sean cuales sean y, entre todas las cosas, cuidar de nuestro cuerpo merece estar en la lista de objetivos permanentes.

El cabello no solo es parte de nuestro organismo, sino que también representa códigos culturales y sociales que nos ayudan a definir quienes somos, cómo es nuestra historia y hasta mostrar nuestra personalidad sin necesidad de muchas palabras. En algunas culturas, incluso, representa sensualidad, soltería, estabilidad o rebeldía. Es mucho lo que dice de nosotros mismos. 

Cuidarlo no tiene que convertirse en una odisea. La experta en cuidado capilar y belleza Dana Yegres Berrizbeitia, asesora y docente, explica que los cuidados del cabello pasan por las acciones básicas como el corte y el lavado, pero también por la nutrición adecuada y el uso de productos que realmente satisfacen nuestras necesidades específicas.

Los 10 mandamientos del cuidado del cabello

Primero. No lavar frecuentemente. Tengas el tipo de cabello que tengas hay que dejar que el cuero cabelludo genere su propia grasa, ya que de allí vienen todos los nutrientes e hidratantes naturales tanto para el cabello como para el cuero cabelludo. Es recomendable lavarlo 3 veces a la semana en promedio. 

Segundo. Al desenredar el cabello, hacerlo desde las puntas, luego a medios, luego a la raíz, siempre en ese orden. Nunca al revés.

Tercero. Al salir de la ducha, con el cabello húmedo aplicar hidratante para ayudar a desenredar, ya que en ese momento, el cabello se encuentra 10 veces más sensible, y al usar un peine o un cepillo muy cerrado, se pueden romper las fibras del cabello por la tracción mecánica. Se recomienda siempre usar un hidratante que no sea pesado para el cabello como cuidado frecuente antes de secarlo.

Cuarto. No abusar de herramientas térmicas e intentar evitar el alisado frecuente del cabello. La plancha quema la fibra capilar. Al tener un cabello fuerte y que no ha pasado por procesos químicos, lo recomendable es usar planchas de titanio. Por otro lado, cuando la fibra capilar ha sido sometida a tratamientos, lo ideal es usar patines con revestimientos de cerámica y turmalina, ya que después de el uso de químicos en el cabello, las fibras tienden a sensibilizarse. Con el uso de rizadoras, la recomendación, de igual manera, es evitar usarlas frecuentemente. Al usarlas, buscar utilizar al mismo tiempo productos de protección térmica, siendo que estos productos blindan la fibra contra el daño que causa el calor en el cabello. 

Quinto. Aplicar mascarillas intensivas al menos una vez a la semana. Sus resultados pueden ser mejorados con el uso de herramientas térmicas, puede ser un turbante hecho con una toalla empapada en agua caliente; esto sucede por el efecto que tiene este tipo de calor sobre el cabello, el cual dilata las fibras, dejando que el tratamiento entre a las capas intercuticulares con mayor facilidad; estos tratamientos intensivos pueden ser aplicados con efectividad tanto en un salón de belleza como en casa.

Sexto. El crecimiento del cabello, o la caída del mismo no están ligados con la frecuencia con la que una persona se corta el cabello. No tiene nada que ver la tijera con la irrigación sanguínea. Estas características están vinculadas a factores genéticos que las determinan en cada persona; el corte del cabello es una manera de que el cabello tenga una apariencia más sana y abundante. Cada cuánto cortarlo depende de cada quien, pero una buena recomendación es hacerlo cada tres meses, este es un período de tiempo recomendable para mantener unas puntas sanas. 

Séptimo. Revisar por qué se cae el cabello y no preocuparse por la caída natural. Si el cabello se está cayendo es por factores internos del organismo, bien sea que no estás ingiriendo los nutrientes necesarios, o fuiste sometido a una operación, o tienes cambios hormonales o estás sometido a mucho estrés. No tiene que ver con que el estilista tenga buena o mala mano.

Octavo. En el caso de cabellos rizados no recomiendo cortarlo con tanta frecuencia ni tampoco peinarlo al seco. Lo recomendable para unos rizos saludables es desenredarlo cuando está húmedo y dejarlo que se seque al natural, además del uso de productos adecuados para este tipo de cabello que necesita más hidratación.

Noveno. Asimismo, el cabello teñido amerita productos e ingredientes que vayan directo a proteger y prolongar la duración del pigmento artificial que fue depositado dentro de la corteza del cabello, y blindar la cutícula para que dure más tiempo.

Décimo. Cuando el cabello está decolorado, debemos escoger que tengan bastante carga de hidratación y, sobre todo, de proteína.

Las preguntas frecuentes

Kurt Stenn es autor del libro «Cabello: una historia humana”, es un estudioso del cabello quien también se ha dedicado a la enseñanza de dermatología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, entre otras. Fue consultado por Today acerca de las preguntas más frecuentes que tenemos con relación al cuidado del cabello.

“La salud del cabello está determinada por los químicos que le aplicas, cómo lo tratas y qué nutrientes aporta tu cuerpo a la raíz… Si estás sano, tu cabello estará sano”, aseguró el experto y agregó una fórmula simple: lo que hace que nuestro cabello esté sano, son las mismas cosas que hacen que el cuerpo esté saludable: una buena nutrición, óptima hidratación, descanso y ejercicio…”

Stenn reveló además que el champú no hace más fuerte a nuestro cabello, lo limpia, pero no tiene una influencia en su salud. Si estos y otros productos generaran cambios fisiológicos, serían farmacéuticos no cosméticos.

Agregó que los químicos para teñir y alterar la fibra son definitivamente dañinos, así como peinarlo demasiado, pues esto daña la cutícula de su superficie.

Con relación a la alimentación adecuada para un cabello sano, Stenn dijo a la publicación que ya que el cabello está compuesto mayormente de proteínas, es importante mantener estos nutrientes en nuestra dieta, así como también hierro, que es esencial para los procesos metabólicos.

El artista desconocido más famoso del mundo

Visitamos el archivo del pintor e ilustrador Abdul Mati Klarwein, un genio multidisciplinar autor de portadas como ‘Abraxas’ de Santana y que prefirió la vida plena a la fama

Abdul Matias Klarwein (Hamburgo, 1932- Deià, 2002) decía que era el artista desconocido más famoso del mundo.

Lo pudo comprobar en los años setenta. La galería Marlborough le había ofrecido exponer en Londres, pero él prefirió mantener su proyecto de filmar en Níger.

Su todoterreno se accidentó en el desierto y los ocupantes del camión que se acercó al vehículo averiado no tenían la intención de socorrerle.

Le salvó una foto de la portada de Abraxas de Carlos Santana e identificarse como autor de la pintura.

El álbum ahora cumple 50 años, como otro cuya imagen es obra también de Klarwein, Bitches Brew, de Miles Davis, un hito que revolucionó para siempre el jazz.

Son conocidas sus carátulas de Beck, Buddy Miles, The Last Poets o Jerry Garcia, pero pocos han visto sus pinturas, buena parte de ellas realizadas en Deià, Mallorca.

Dos de sus hijos, el cineasta Balthazar y la productora multimedia Sérafine, se han prestado a abrir su archivo, con diarios y dos libros inéditos, collages, dibujos, aforismos, proyectos, reflexiones y el relato de su vida nómada.

Mati Klarwein no tuvo que aprender a ser apátrida. Su padre era un arquitecto polaco, refugiado en Alemania tras los pogromos de 1905.

En 1934 huyeron de Hamburgo, esta vez de los nazis, para instalarse en la frontera de Palestina con Líbano, donde una sola calle contenía 2.000 años de historia viva de cristianos, judíos y musulmanes.

“En la escuela”, dicen Balthazar y Sérafine, “iba con alumnos judíos, pero sus amigos eran palestinos. Durante la guerra de 1948 fue movilizado con 16 años para camuflar carros de combate, una experiencia clave para entender su pacifismo”.

Si su padre había cambiado su nombre, Ossip, Josef, Yosef, al hilo de las migraciones, él se añadiría el de Abdul en su creencia de que todos los judíos deberían llevar un nombre árabe y los palestinos un nombre hebreo.

No obtuvo su primer pasaporte, francés, hasta 1965, gracias a André Malraux.

Tras la creación de Israel, sus padres se trasladaron a París, donde Mati estudió en la Académie Julian con Léger.

Conoció a Boris Vian, Tristan Tzara, Dalí y sobre todo al austriaco Ernst Fuchs, quien le enseñó a usar la técnica mixta, adecuada para sus cuadros hiperrealistas con un eco daliniano y una lectura de la negritud que no es ajena a la estética de estrellas del pop actuales como Beyoncé o Erykah Badu.

Su pintura se transformó tras visitar India en 1961 con Kitty Lillaz, una coleccionista 20 años mayor que le costeaba sus viajes exóticos.

Fue cuando surgió su arte visionario realizado con la minucia de Vermeer o el abigarramiento de un Bosco hindú.

Sus obras se erotizaron y se poblaron de colores e iridiscencias, figuras africanas, indias, árabes, occidentales, una religiosidad del conocimiento interior y de la unidad de todos los seres en el mismo cosmos.

A finales de los años cincuenta descubrió Deià. “Un día”, dice Sérafine, “le llegó un paquete enviado por Timothy Leary, difusor del LSD, con cuatro pastillas de azúcar. Se las tomó, pero él no pintaba bajo el efecto de las drogas”.

En sus idas y venidas a Deià, París y Nueva York pintó dos de sus obras más célebres. Los diarios muestran que en su origen eran una sola.

En la primera, La Anunciación (1961), pasa de un ángel castamente arrodillado a un serafín femenino con las congas lascivamente entre las piernas señalando la letra Aleph (el inicio) a una erótica virgen negra.

En lugar de los tres reyes, tres danzarines wonaabe, la tribu polígama de Níger en la que los hombres bailan para que las mujeres elijan pareja.

Una jungla de frutas y vegetación refuerza la idea de fertilidad. Debajo de las congas aparece la cala de Deià tal como Klarwein (que se autorretrata) la veía.

En 1970 Santana descubrió el lienzo en una revista y lo quiso para Abraxas. La segunda obra era La Natividad, una virgen negra rodeada de mandalas psicodélicos y pop

Grano de arena está basada en un poema de Blake: “Para ver un mundo en un grano de arena/ y un cielo en una flor silvestre/ sostén el infinito / en la palma de tu mano/ y la eternidad en una hora”.

“Quería pintar”, dijo Klarwein, “un cuadro que pudiera colgar en la pared de cualquier manera, un universo giratorio sin arriba ni abajo.

Lo proyecté como una comedia pintada como una rueda de la vida tibetana con mil personajes: Marilyn Monroe, Anita Ekberg, Ray Charles, Pablo Picasso, Brigitte Bardot, Roland Kirk, Cannonball Adderley, Ahmed Abdul Malik, Wonderwoman, la chica de Delacroix en el cementerio, Litri y sus toreros de mierda, Lawrence de Arabia, Sócrates, Dalí, Rama, Vishnu, Ganesh, el Zork y una Vía Láctea de playmates.

Era 1962 y estaba enamorado de Marilyn”. La Crucifixión es una orgía multirracional en el árbol de la vida.

Son cuatro de las 69 piezas que formarían su gran proyecto, un reto a su padre arquitecto racionalista, el Aleph Sanctuary, la capilla portátil, un cubo perfecto, que exponía en su loft de la calle 17 de Manhattan.

La diseñadora Stella Starlight llevó a Jimmi Hendrix una tarde. Según escribió Klarwein: “Con esa voz que siempre parecía provenir del otro lado del túnel de la conciencia, dijo ‘la pintura con la que más me identifico es la… es la… uh… la que parece un ocho horizontal con dos caras de Picasso fusionadas dentro de los anillos representando la eternidad que siento cuando me expongo demasiado con mi música”.

La muerte del guitarrista impidió que viera el retrato para el álbum que grababa con Gil Evans.

El lado del mal

Klarwein recuerda su visita a Miles Davis, gracias a Stella: “Stella es una perra’. La voz de Miles suena como la de alguien barriendo hojas muertas en el patio.

Está escuchando una cinta de su próximo álbum Bitches Brew, para el que quiere que pinte una portada. (…) Algún tiempo después, Columbia me encargó una portada para Zonked de Miles.

Deseaba a su esposa Betty en la portada. Para cuando le di los toques finales, él también había terminado de tocarla, así que lo archivaron”.

También le encargó una carátula para Live/Evil, la luz y el mal. Klarwein recibió una llamada de teléfono: “¡Lo tengo, Miles! Lo acabo de terminar hace una hora, una mujer embarazada del lado oscuro del sol. ‘Muy bien. Pinta ahora el lado del mal, ya sabes, ¡quiero un sapo! Un gran sapo malo’. Así como el tic-tac de un reloj a veces solo se nota una vez que se detiene, también me di cuenta de que había estado mirando al sapo inconscientemente desde que cogí el teléfono.

Era el asqueroso rostro de J. Edgar Hoover en la portada de un Newsweek tirado en el suelo a mis pies

Klarwein se instaló definitivamente en Deià en 1985. Despreocupado de hacer una carrera como artista, no le importó descuidar la coherencia de su catálogo, financiando su vida libre con retratos de encargo, como el de Kennedy solicitado por Jackie.

Sérafine cuenta que una mañana, unos golpes en la puerta de su torre de Deià despertaron a su padre.

Él estaba desnudo, con una chica en la cama. Al abrir la puerta se encontró a la atildada Carmen Polo, la mujer de Franco.

Quería que retratara a dos de sus nietos. La mujer del dictador se fijó en unas extrañas plantas. “Son tomateras”, se apresuró a decir Klarwein.

En los retratos introdujo una clave antifranquista: la flor del sueño cubriendo el girasol de España.

El artista hizo incursiones por paisajes lisérgicos (“psiconauta”, le llamó Alex Grey) y cambió sus obsesiones por el éxtasis y el sexo por la luz.

También se dedicó a buscar en mercadillos pinturas cuanto más malas, mejor, y reciclarlas, sanarlas, logrando obras de gran ironía y humor.

La pintura de Klarwein sigue influyendo en pintores como Alex Grey o músicos como Jon Hassell, que conquista territorios sónicos con sus investigaciones con Brian Eno o el encaje de los medios electrónicos con músicas étnicas, The Fourth World.

“Mati era un hermano para mí. Mis experiencias con él en Deiá me inspiraron mi sello discográfico, Ndeya”, comenta Hassell a este diario desde Nueva York.

“Le dediqué mi último álbum Listening To Pictures. Allí explico que todo está impregnado de su espíritu. Me enamoré de sus pinturas en Nueva York hace 40 años. Parecían estar vivas y vibrar con una música cuyo momento había llegado, una world music (intenta imaginar que oyes esas dos palabras juntas por primera vez) que era sensual y espiritual, expresada con una impecable técnica de témpera clásica”.

Es lo que él busca: “la capacidad de reunir el sonido real de músicas de varias épocas y orígenes geográficos en el mismo marco compositivo”.

Como en esta frase del pintor: “Nunca olvidaré la expresión de los indios Sayonara de la cuenca del Amazonas cuando nos escuchaban tocar el Quinto Concierto de Brandenburgo en si bemol de Bach con el arpa judía hecha con astillas extraídas de los clítoris de las ballenas, mientras esperábamos que la rueda de la bicicleta de Duchamp fuera reparada en el taller del Museo del Pueblo de Pekín”.

Los museos de Beirut, amenazados por el saqueo

La UNESCO cree que las colecciones de los museos dañados por la explosión el 4 de agosto de 2.750 toneladas de nitrato de amonio, almacenados en el puerto de Beirut, “se enfrentan a riesgos como el saqueo de bienes culturales”, tal y como asegura la organización a EL PAÍS.

“El peligro más inminente es el robo, ya que los edificios no tienen fachada y existe un gran riesgo sobre la colección”, apunta a este periódico Joe Kreidi, oficial superior de programas de cultura en la UNESCO.

Los museos, añaden fuentes del organismo internacional, necesitan apoyo urgente para identificar instalaciones de almacenamiento temporal de las piezas de las colecciones, así como para el rescate de los edificios a largo plazo.

Es una parte del Plan de Acción Internacional para la recuperación y reconstrucción del patrimonio cultural de Beirut, que lidera la UNESCO y en el que participan sus socios en el Líbano y en el extranjero.

España no ha colaborado en ninguna de estas reuniones, tal y como informan desde el organismo internacional que pertenece a la ONU.

La UNESCO alerta de que varios centros no tienen ventanas ni puertas tras la explosión del 4 de agosto en la capital libanesa y el personal organiza turnos de 24 horas de vigilancia para evitar robos

El operativo actuará de manera urgente para salvaguardar el tejido del casco histórico y los sitios patrimoniales de la ciudad. También ayudará a los profesionales de la cultura y la economía creativa.

Y, por último, planteará iniciativas a largo plazo para apoyar el desarrollo urbano sostenible en la recuperación de la ciudad. De hecho, otra de las amenazas señaladas es la especulación inmobiliaria sobre los solares de los edificios históricos al borde del colapso.

“Los promotores inmobiliarios ya se están moviendo para comprar propiedades patrimoniales dañadas. Existe un riesgo real de que los antiguos residentes de los barrios más afectados puedan ser desplazados y, además, que una parte clave del casco histórico de Beirut se pierda”, indican desde la UNESCO.

Estiman la restauración de los edificios históricos en 300 millones de dólares (unos 250 millones de euros) de los 15.000 millones de dólares del daño total (12.550 millones de euros).

El 10 de agosto, seis días después de la explosión que acabó con la vida de 180 personas e hirió a más de 6.000, los daños sobre el patrimonio fueron dados a conocer por la Dirección General de Antigüedades del Líbano en una reunión online con las principales organizaciones culturales y expertos del país y el extranjero.

Las autoridades informaron de que al menos 8.000 edificios han sido dañados, muchos concentrados en los distritos antiguos de Gemmayzeh y Mar-Mikhaël.

Entre ellos hay 640 edificios históricos afectados, de los cuales 60 corren el riesgo de derrumbe. En esta reunión también se subrayó el impacto de la deflagración en las principales instituciones museográficas, como el Museo Nacional de Beirut, el Museo Sursock y el Museo Arqueológico de la Universidad Americana de Beirut.

Un milagro

Suzy Hakimian, presidenta de la delegación libanesa del Consejo Internacional de Museos (ICOM), está ahora trabajando sobre el terreno, en la recuperación de las estructuras más dañadas, e indica que el peor es el Museo Sursock.

“Tiene daños en la colección. El resto de centros sufre perjuicios estructurales, pero afortunadamente sus colecciones están a salvo”, dice.

A los señalados por la UNESCO, Hakimian añade el Museo de Prehistoria Libanés, el de las Maravillas del Mar, el Museo de Geología de la Universidad Americana y el MIM museo, del que ella es directora. La mayoría de ellos son privados.

Una de las vitrinas del Museo Arqueológico, que contenía objetos de vidrio, ha caído de la pared contra el suelo. “El riesgo de que estos objetos se pierdan es muy alto.

El resto de las colecciones de otros museos se han salvado milagrosamente. Más adelante los restauradores deberán revisar todas las piezas, porque la explosión ha dejado una capa de escombros y polvo en todas las obras de arte”, asegura Elsa Urtizberea, Coordinadora de Protección de Patrimonio del ICOM, que trabaja en la zona cero desde hace una semana.

El personal de los museos y los voluntarios ya han despejado los materiales derruidos que han podido, para garantizar la conservación de “colecciones de calidad y valor incalculable”.

Lo primero es garantizar la seguridad de los museos y de sus obras

ELSA URTIZBEREA, DEL ICOM

Esta organización internacional también trabaja en un plan de acción con las autoridades libanesas para ayudar en la emergencia inicial hasta la rehabilitación de los edificios.

“Lo primero es garantizar la seguridad de los museos y de sus obras. Estas instituciones se han movilizado con urgencia para asegurarla. El personal ha establecido turnos de vigilancia de 24 horas, lo cual es extremadamente importante”, señala Urtizberea.

Ahora el reemplazo de las ventanas y puertas es urgente para soportar la presión ante posibles robos. Y en unos meses llegarán las lluvias.

El mayor peligro está en los techos y en las paredes afectadas: “Tenemos que reforzar estos elementos lo antes posible. Además, al haberse dañado los circuitos eléctricos existe el riesgo de que las frágiles obras de arte resulten dañadas por una humedad muy alta”, apunta Urtizverea.

Recaudar en crisis

Por si fuera poco, el patrimonio libanés tendrá que hallar los recursos financieros para reconstruir sus edificios y monumentos en medio de una profunda crisis.

Desde ICOM cuentan que pondrán en marcha una campaña de recaudación de fondos. De momento no puede determinar la cantidad mínima a recaudar, porque espera las estimaciones de cada centro.

“Solo para los museos se necesitarán varios millones de dólares”, indica la coordinadora de protección de oatrimonio .

El ICOM ya ha recibido propuestas de apoyo financiero de varios de los museos más importantes del mundo y la ayuda de recaudación de fondos de ALIPH, fundación dedicada a la conservación del patrimonio.

Esta organización ha publicado una carta de apoyo a las bibliotecas, museos y edificios históricos dañados, respaldada por instituciones internacionales como el Louvre, la UNESCO, World Monuments Fund, Europa Nostra.

Se comprometen “a hacer todo lo posible por contribuir a la recuperación completa del patrimonio”. Entre las casi 30 instituciones firmantes, ninguna española.

Líbano ha declarado un mes de estado de emergencia en Beirut y “las necesidades humanitarias son lo primero”, indican desde la UNESCO.

Sin embargo, indican que la cultura, “incluido el patrimonio tangible e intangible, sea una parte esencial de la reconstrucción de Beirut, porque se garantizará que las personas, sus necesidades, valores y prioridades serán fundamentales en el proceso de reconstrucción y recuperación”.

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