Deslave destruye la vía Chical-Gualchán, en la provincia de Carchi

Un deslave de grandes proporciones se llevó la mesa de carretera Chical-Gualchán, a la altura del km 11. La emergencia afecta la comunicación entre las provincias de Carchi, Imbabura y Esmeraldas.

Esta vía permite la circulación de las parroquias de Maldonado y Chical, con la arteria que conduce hacia San Lorenzo e Ibarra. El desprendimiento de la montaña se produjo la madrugada de este jueves, comentó Nilo Ortiz, morador de Peñas Blancas.

Renán Benavides, director del Ministerio de Transporte y Obras Públicas en Carchi, confirmó que una parte de la peña cayó sobre la calzada, llevándose la mesa en una longitud de 200 metros.

El corte de la vía interrumpió el paso de esta carretera es utilizada para movilizar los productos de las dos parroquias que van hacia los mercados de Imbabura y Esmeraldas. “El daño es de proporciones, por lo que he dispuesto el envío de maquinaria y personal que trabajará incluso este sábado y domingo.

Los técnicos estiman que deberá construirse una variante, que demoraría más de ocho días.

Gustavo Champutiz, usuario de la ruta, manifestó que ahora tendrán que salir por Tulcán para viajar a Ibarra o Quito.

Más de un centenar de electores que sufragarán en las dos parroquias carchenses radicados en ciudades de Imbabura y Pichincha tendrán que ingresar por la carretera Tulcán-Tufiño-Maldonado-Chical, aquello los obliga a adelantar sus desplazamientos para cumplir con el voto obligatorio el próximo domingo.

Los pasajeros que quedaron atrapados a los dos lados de la carretera hacen trasbordo caminando, superando el inmenso boquete y arriesgando sus vidas. Árboles, troncos, piedras y lodo están regados en el rumbo. 

El Universo

Quevedo: Temen por posible deslave y caída de casa en el sector Bellavista

La ciudadana Ruth Leones lleva cuidando una vivienda en el sector Bellavista del cantón Quevedo hace mucho tiempo. Desde diciembre hasta la fecha, ha notado que gran parte de la estructura de la casa tiene grietas, tanto así, que un tramo del cerramiento se ha desprendido.

Ella comentó que esto se debe a un problema de las lluvias y a una mala ejecución de la mano de obra cuando intentaron modificar lo que provocó el deslave hace cuatro años en la misma zona, donde la casa perdió el garaje.

Lo cierto es, que la vivienda tiene dos pisos y tuvo que ser deshabitada, debido al temor de que se caiga al abismo que va directo al río Quevedo. Según Leones el terreno ha cedido unos 7 centímetros hacia la parte exterior del barranco y pide la intervención de la Dirección de Obras Públicas del Municipio para una solución definitiva. También peligran unos postes de luz, el mirador y otras viviendas.

AlDía

feature image