Así engañan ahora las mujeres a sus parejas: los nuevos métodos

Enero y febrero no son buenos meses para el amor. Quizá sea que el frío congela hasta los corazones más cálidos, pero según un reciente comunicado de la agencia especializada en citas ‘Ashley Madison’, el comienzo del año (y en concreto estos dos meses) es el momento en el que reciben más cantidad de suscripciones. Eso encaja con los abogados especializados en divorcios, que aseguran observar un aumento en las solicitudes de divorcio después de las vacaciones, informa ‘Good Housekeeping’.

Una de las causas más comunes en las relaciones es la infidelidad. ¿Por qué sucede? En general, los expertos hablan de problemas de falta de comunicación. Aunque las sociedades occidentales han evolucionado bastante al respecto, el engaño femenino sigue siendo tabú frente al masculino. Es fácil recurrir a las viejas suposiciones de que ellos «son más propensos a engañar», pues lo cierto es que con los nuevos tiempos, es más difícil seguir sosteniendo la teoría de que las mujeres son infieles porque están descontentas con sus relaciones y los hombres porque necesitan variedad sexual.

En plena época del #Metoo, la profesora experta en sexualidad Zhana Vrangalova asegura que soplan tiempos de cambio: «La brecha de género de la infidelidad está cambiando entre las nuevas generaciones. Antes, ellos tenían muchas más probabilidades de engañar que las mujeres, mientras que en la época actual las tasas son similares», indica. ¿Igualdad en los engaños?

Tres factores

Algo así, aunque insiste que existen variaciones entre ambos géneros. «Un estudio reciente mostró que los hombres tiene más probabilidades de hacer trampas que ellas por razones relacionadas con el deseo sexual, debido a factores ajenos, como estar borracho», indica Vrangalova. «Sin embargo, las tres razones respaldadas por todos los cuestionados (hombres y mujeres) fueron siempre las mismas: falta de amor por la pareja, deseo de variedad sexual y factores situacionales».

Ellas engañan generalmente por insatisfacción sexual, pero no se atreven a dinamitar su matrimonio por miedo a dañar a su pareja

«Yo quise llegar un poco más allá y profundizar acerca de por qué las mujeres engañan» cuenta la profesora Alicia Walker, que pasó un año entrevistando a mujeres que han tenidorelaciones extramaritales para su libro ‘La vida secreta de la esposa infiel’. «Descubrí que las mujeres, en general, engañan por insatisfacción sexual. Creen que si continúan con sus parejas, con problemas de esa índole, al final tendrán que separarse de sus familias y romper el corazón de sus parejas. Ninguna tomó la decisión de ser infiel a la ligera sino que después de años (o décadas) tratando de mejorar las cosas en sus matrimonios, finalmente decidieron buscar en otro lado».

Eso no significa que todas las mujeres que engañan siempre lo hacen porque están tratando de salvar su matrimonio. A veces es justamente lo contrario. «Una de las razones principales por las que ellas deciden ser infieles es porque se sienten atrapadas de alguna manera y quieren hacer estallar su relación en pedazos. A veces se encuentran con una pareja que en un principio parece buena persona pero que en realidad es controladora o emocionalmente inaccesible. La mujer entonces intenta cambiar las cosas o acudir a terapia, pero no tiene éxito, la infidelidad es entonces una razón para que la dejen», cuenta Walker.

Cómo saber si te engaña

Las investigaciones aseguran que en las relaciones heterosexuales que ellas son mucho más propensas que los hombres a iniciar el divorcio y también parecen ser más felices después. «Hay tres grandes señales de que tu pareja podría estar engañándote o piensa hacerlo» cuenta Vrangalova, esta son:

– De repente se vuelve muy protectora y reservada con su teléfono móvil.

– Retira grandes cantidades de dinero del cajero automático.

– Es evasiva cuando le preguntas qué ha estado haciendo durante el día.

«Tener muchas citas de café o reuniones con personas de las que nunca has oído hablar también es una clave», explica. «Pero sin duda la tarjeta roja más grande es el teléfono. Si de repente no te deja verlo nunca y lo tiene siempre bloqueado, incluso cuando está en la ducha, definitivamente es para preocuparse», concluye.

Ada Nuño, ACV

Tramite de divorcios crecieron 34% en Estados Unidos

Los trámites para divorciarse aumentaron considerablemente en el segundo trimestre en Estados Unidos, meses marcados por la cuarentena y el trabajo desde casa, un efecto similar al registrado en China y otras partes del mundo.

El portal LegalTemplates, que vende formularios y documentos para procesos judiciales, reportó un aumento del 34% en las compras de solicitudes de divorcios entre marzo y junio, con respecto al mismo período de 2019.

Las estadísticas del sitio indican que el “pico” de crisis matrimoniales se alcanzó el 13 de abril, apenas entre dos y tres semanas después del inicio del confinamiento en la mayoría de estados del país, cuando millones de trabajadores pasaron a trabajar desde sus hogares y los estudiantes también se quedaron sin clases presenciales.

Aunque no hay por ahora estadísticas oficiales, es posible que estas crisis de parejas no hayan tenido un aumento proporcional en los divorcios, ya que numerosos juzgados han estado cerrados o con atención demorada por la pandemia.

La epidemia de separaciones afectó principalmente a aquellas parejas con pocos años de relación: el 58% de los clientes eran de parejas que se casaron hace menos de 5 años, lo que representa un aumento de 16% con respecto a las cifras de 2019. “Esto indica que las parejas recién casadas estaban menos preparadas para lidiar con los factores estresantes del virus COVID-19 que las parejas maduras”, sostiene el informe de la consultora.

(Shutterstock)

Y entre ellas, la peor parte se la llevaron aquellos con solo unos meses de unión civil. Aquellos que se habían casado este mismo año representaron el 20% del total de solicitudes (el doble que los pedidos similares de 2019), lo que habla de una lamentable luna de miel. “Es posible que los divorcios se dispararan a medida que la gente entraba en lo que los profesionales de la salud mental y los servicios humanos llaman la ‘fase de desilusión’ de las Fases del Desastre – el momento en que el optimismo se convierte en desánimo, el estrés aumenta y a menudo se producen reacciones negativas”, sostuvieron los autores del informe.

La agencia reportó que la mayor tasa de compra de documentos de divorcio no se produjo en Nueva York o California, las zonas más afectadas inicialmente por la pandemia, sino en los estados del Sur, con índices que duplican o hasta triplican a los de las otras regiones del país, principalmente en Mississippi, Oklahoma, Arkansas, Alabama y Louisiana..

“Desafortunadamente, los factores estresantes que se presentaron durante estos tiempos impredecibles y sin precedentes fueron demasiado para que muchas parejas los manejaran”, indicó el reporte. Además, vaticinó que las crisis matrimoniales podrían seguir en aumento: “Es posible que las tasas de divorcio continúen aumentando a medida que se desarrollen las turbulencias económicas, financieras, sociales, institucionales y psicológicas del virus COVID-19″.

Un aumento de divorcios también ocurrió después de la Segunda Guerra Mundial, cuando en Estados Unidos se registró el mayor pico de separaciones. En ese entonces, cuando los soldados regresaban a sus casas, “eran recibidos por sus esposas que se habían acostumbrado a dirigir los hogares”.

En estos tiempo de coronavirus, en cambio, muchas parejas se han reencontrado, pero de una manera forzada. Muchos nunca antes habían compartido tanto tiempo juntos, ya sea por horarios de trabajos, actividades, viajes, etc. Ahora, la situación es diferente. El confinamiento los llevó a estar prácticamente las 24 horas juntos, aislados de otras personas, y por tiempo indeterminado.

Fuente: Infobae

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