Incautados 266 kilos de cocaína en España procedentes Ecuador

La Guardia Civil española intervino 266 kilos de cocaína en el interior de un contenedor procedente de Ecuador llegado por vía marítima, cuya mercancía legal declarada era banano.

Según informó este sábado 28 de noviembre del 2020 ese cuerpo de seguridad, la operación se desarrolló en el puerto de Algeciras, en la provincia de Cádiz (sur), cuando los agentes estaban inspeccionando varios contenedores procedentes de Suramérica y localizaron en uno de ellos, llegado del puerto de Guayaquil (Ecuador), seis bultos de arpillera sospechosos.

El valor de la cantidad de cocaína intervenida asciende en el mercado negro a diez millones de euros (unos USD 11,9 millones), según la fuente. La droga la habían intentado introducir aprovechando el transporte de mercancía legal en contenedores procedentes de puertos de países suramericanos, donde ocultaron mochilas o bultos de arpillera con la sustancia estupefaciente en su interior.

Cada año, la Guardia Civil intervine cientos de kilos d cocaína que las redes de narcotráfico intentan introducir en España con este método, conocido como “gancho ciego”.

EFE

Todo lo que debes saber sobre la mutación del SARS-CoV-2 hasta la fecha

¿Es normal que los virus muten? ¿Y es peligroso que los virus muten? ¿Qué se sabe hasta la fecha sobre la mutación del virus SARS-CoV-2? Para comprenderlo nos ayuda en primer lugar a dilucidar todas estas cuestiones uno de los virólogos de referencia en España, el doctor José Antonio López Guerrero, director del grupo de Neurovirología del departamento de Biología Molecular de la UAM.

Según explica en una entrevista, el virus SARS-CoV-2 que está protagonizando esta pandemia es un virus de ARN y estos suelen mutar mucho por regla general, si bien y «curiosamente», en el caso del SARS-CoV-2, éste tiene el genoma más grande de los virus de ARN que se conoce, y «ha evolucionado para no mutar, porque si lo hiciera mucho no sería viable, y tiene una proteína que corrige los errores; entonces muta pero menos que otros virus con el mismo material genético o parecido».

Dicho esto, dice que se sabe que han aparecido diferentes cepas desde el inicio de la pandemia, se hablaba de la ‘cepa S’ y de la ‘cepa L’ en China, y luego no se sabe muy bien cuál de las dos fue la que llegó a Europa.

«Y al poco de llegar a Europa, se habló de la mutación ‘D614G’, una variante del virus que no se sabe muy bien de dónde vino. De hecho, a España llegaron más de 15 olas de infección, es decir, que no fue un paciente cero el que llegó a España. Aquí, en nuestro país, ya se detectó esta mutación ‘D614G’, y fue la que se hizo predominante en Europa», aclara López Guerrero.

La teoría que más se maneja es la del ‘cuello de botella’, según indica el también director del Departamento de Cultura Científica del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (UAM-CSIC), y que significa que alguien con esa mutación se fue a otro país, donde la cepa se hizo mayoritaria, y después se reinsertó en el resto del mundo, a Europa, llegando también a China.

Estudios recientes apuntan además, según agrega, que en esta variante el virus se replica mejor en el laboratorio y también mejor en el hámster, «pero para nada que sea las más virulenta». «Es la cepa mayoritaria actualmente», incide el virólogo de la UAM.

Después se han dado otras cepas ‘A’, ‘B’ y ‘C ‘en España, según informa, y recientemente en el Instituto de Biomedicina de Valencia se ha visto la mutación ‘A222V’, otra variante que se ha encontrado en personas ya con la mutación D614G. «Digamos que ha llovido sobre mojado. Se ha detectado en los temporeros de Aragón. Se sospecha que podría haberse originado en España, pero no está claro porque no se sabe cómo ha llegado hasta Aragón, podría haber llegado desde fuera, y de hecho también se ha detectado en Holanda», mantiene.

Qué pasará con las mutaciones del futuro

Por regla general, López Guerrero recuerda que la evolución del virus normal es la de tender a entrar en equilibrio con el hospedador y es raro encontrar mutaciones que vayan hacia una mayor virulencia. «Pero a día de hoy no hay nada que indique el virus tenga ni más ni menos virulencia, aunque hay estudios que sí se están viendo puntualmente, y mutaciones minoritarias. Eso sí, tenderemos en el futuro a un virus más en equilibrio con su hospedador, que somos nosotros. Los virus son genes egoístas que mutan para adaptarse al medio y donde puedan vivir», resalta.

Aquí, Ignacio López Goñi, catedrático de Microbiología de la Universidad de Navarra, precisa a Infosalus que con las mutaciones, que son fenómenos al azar, evolucionan las estirpes que más resisten, que no suelen ser las más virulentas, sino aquellas que mejor se adaptan al hospedador. «Entre las que se han detectado, muchas no influyen para la biológica del virus y algunas se ha visto que lo hacen más transmisible, pero no por eso más virulento», aclara.

Mientras, señala que hasta la fecha se han registrado más de un centenar de mutaciones del SARS-CoV-2, recordando que todos los virus mutan, viven mutando, y varían tanto que en el caso del SIDA o de la hepatitis C, por ejemplo, a un mismo paciente se le pueden tomar muestras y ver que el genoma del virus cambia varias veces.

«En el caso del SARS-CoV-2 muta también pero los coronavirus son bastante estables desde el punto de vista genético y no lo hacen igual de rápido que el virus de la gripe o el del VIH o hepatitis C. La ventaja que en esta pandemia se han tomado muestras desde el principio y tenemos ya un mapa de cómo ha evolucionado el virus desde entonces, con más de 100 variantes descritas», subraya el experto.

Uno de los aspectos que parece que sí se ha constatado de la mutación D614G, la más extendida actualmente, es que influye en una mayor dispersión del virus, según precisa López Guerrero, pero no que haya cambiado su sintomatología o clínica, ni tampoco su mortalidad: «Algún estudio minoritario ha visto algunas mutaciones que podrían ir en la buena dirección de perder virulencia pero cuando el virus llega a la población más vulnerable la mortalidad sigue siendo parecida a la de la a primera ola, por lo que no se puede justificar una pérdida de virulencia del virus hoy por hoy por cuestiones de mutación».

¿Esta mutación podría implicar a las vacunas en marcha?

En última instancia, el profesor López Guerrero sostiene que las mutaciones no parece que de momento afecten a la capacidad inmunogénica, de producir una respuesta inmune, de la espícula de las proteínas principales con las que se están elaborando las vacunas. «Pero es un escenario que podría darse, sino ahora en un futuro, que las mutaciones del virus acaben haciéndole resistentes o irreconocibles por las vacunas que se están llevando a cabo y en un momento haya que modificarlas», mantiene el virólogo.

De hecho, señala que esto parecía ser un problema con el reciente caso de Dinamarca que ha sacrificado a millones de visones, de que pudiera darse una transmisión del virus con ciertas mutaciones a humanos. «No se sabe si eso tendría repercusiones con la eficacia de las vacunas, pero ante la duda se ha procedido a aislar y a controlar la población de visones porque sí podría ser un escenario preocupante», añade.

En última instancia, el también divulgador científico subraya que hoy por hoy las mutaciones también han servido para confirmar la reinfección de coronavirus SARS-CoV-2. «Se han dado casos de reinfección donde se ha constatado que la secuencia del virus de la segunda infección era diferente de la primera, por tanto se concluye que ha sido una reinfección y no una reactivación a lo mejor del virus que estuviera acantonado en algún tejido de la persona infectada, que no lo hubiera eliminado correctamente. Sí podría ser en un futuro también que a lo mejor la deriva del virus genética lleve a lo mejor a que aparezcan más casos de reinfectados pero poblacionalmente se está viendo que es algo anecdótico y minoritario y no deberíamos temer mucho al respecto», sentencia López Guerrero.

Agencia Europa Press

45 guardias civiles de la Vuelta a España dieron positivo por covid-19

Un total de 45 guardias civiles del dispositivo de la Vuelta Ciclista a España, que el domingo concluyó en Madrid, han dado positivo en la prueba del covid-19, aunque de momento ninguno de ellos tiene síntomas graves.

Fuentes del dispositivo han indicado a Efe, este 10 de noviembre de 2020, que estos 45 agentes, pertenecientes a la Agrupación de Tráfico y a los Grupos de Reserva y Seguridad, están aislados.

Precisamente, la asociación profesional de la Guardia Civil Jucil ha hecho hoy un llamamiento al Ministerio del Interior y a la Dirección General del Cuerpo para que refuerce los protocolos contra el covid-19.

Según Jucil, el domingo por la tarde se les hizo a los 150 agentes que cubrían el operativo una PCR y se fueron a sus casas sin conocer el resultado de las pruebas.

«Esa noche pernoctaron en Madrid y, sin conocer los resultados, viajaron hasta sus ciudades de origen, incumpliéndose así las pautas remarcadas por la autoridad sanitaria», añade la asociación en un comunicado.

Ernesto Vilarino, secretario general de Jucil, pide a los mandos del instituto armado que ahora sean más «diligentes» y definan protocolos de prevención «más eficaces, a pesar de seguir los agentes encuadrados como grupos de baja probabilidad de exposición al virus».

Vilarino ha expresado su deseo de que los agentes afectados cuenten con la cobertura sanitaria adecuada y pronto puedan volver a sus puestos.

Asimismo, Jucil reclama a Interior para que ponga en marcha los protocolos que hagan posible la desinfección de los vehículos, motocicletas y herramientas de trabajo que hayan sido utilizadas por los efectivos destacados en la Vuelta Ciclista a España.

EFE

Varios países de Europa predomina una mutación del coronavirus

Nuevos datos han dado más información sobre la afectación del coronavirus en Europa.

De acuerdo con un estudio de científicos españoles y suizos hecho público este jueves, el coronavirus SARS-CoV-2, causante del COVID-19, tiene cientos de mutaciones, aunque una de las más presentes actualmente en la segunda oleada que vive Europa se dio primero en España.

Análisis realizados por la Universidad de Basilea, la Escuela Politécnica Federal de Zúrich y el consorcio español SeqCovid-Spain, liderado por el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), concluyen que la nueva variante se expandió por Europa y otras regiones en los últimos meses desde España.

La relajación de las restricciones de viaje en verano, y el hecho de que España sea un importante destino turístico, facilitaron la expansión de esta variante del genoma del virus, señaló un comunicado de la Universidad de Basilea.

Los investigadores han bautizado esta mutación como «20A.EU1»y los análisis señalan su presencia en unos 80 % de las muestras analizadas desde España, un 90 % de las del Reino Unido y un 30-40 % de las suizas.

Los investigadores afirmaron que su aparición en España, durante los meses estivales, estaría ligada a un «evento superpropagador ligado a los trabajadores agrícolas en el noreste español», y tras ello se extendió por toda España y una docena de países europeos, llegando a registrarse casos relacionados hasta en Hong Kong o Nueva Zelanda.

Nada indica, matizaron, que esta variante del coronavirus sea más peligrosa que otras, tenga un distinto comportamiento, o que sea la única prevalente en la segunda oleada europea, donde otras mutaciones han sido identificadas. 

En España se decreta un nuevo estado de alarma para frenar el rebrote de covid-19

El presidente de España, Pedro Sánchez, anunció este domingo 25 de octubre del 2020 un nuevo estado de alarma en un esfuerzo por frenar el creciente número de nuevos casos de coronavirus en el país, imponiendo un toque de queda nocturno y prohibiendo el viaje entre regiones en determinadas circunstancias.

«La situación que vivimos es extrema», dijo el domingo en una conferencia de prensa celebrada tras la reunión extraordinaria del Consejo de Ministros.

La medida entrará en vigor a partir de la noche del domingo y requerirá de la imposición de un toque de queda nocturno en todas las comunidades autónomas salvo en la de Canarias.

El estado de alarma ha de ser aprobado en el Congreso de los Diputados para prolongar su extensión más de 15 días. Sánchez solicitó al parlamento que apruebe su extensión hasta el 9 de mayo. Un número cada vez mayor de regiones pide al Gobierno central que aplique la medida para poder imponer toques de queda.

España impuso uno de los regímenes de confinamiento más severos de toda Europa al principio de la pandemia, para posteriormente relajar las medidas durante el verano.

Pero, como muchos otros países europeos, ha visto crecer una segunda ola de casos durante las últimas semanas, acumulando en la actualidad uno de los números más altos de contagios de Europa occidental.

El total de casos aumentó a 1 046 132 el viernes, mientras que el número de muertes asciende a las 34 752. La medida del Gobierno central ofrecerá un marco legal con el cual implantar un nuevo sistema de niveles de riesgo, similar al que aplican actualmente países como Alemania o Francia.

En función con el nivel de riesgo, se podrán prohibir los desplazamientos entre regiones si así lo decide una comunidad autónoma, salvo por causas justificadas como tener que ir a trabajar.

Los desplazamientos también se podrán restringir en el interior de cada región mediante la imposición de confinamientos localizados.

Actualmente la mayoría de las regiones de España superan los parámetros del mayor de los niveles de riesgo.

Fuente: El Comercio

España se acerca a un segundo estado de alarma para frenar el covid-19

España se acerca a la declaración de un nuevo estado de alarma, como el que se decretó entre marzo y mayo, para tratar de hacer frente a la segunda ola del coronavirus, que ya ha dejado un total de 34 752 fallecidos y más de un millón de contagios oficiales, aunque el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, situó este viernes por primera vez en tres millones la cifra de infectados desde el inicio de la crisis sanitaria.

En una situación que el propio Sánchez definió hoy en una declaración institucional como «grave», las comunidades autónomas españolas están solicitando al Ejecutivo central, casi en cadena, la instauración de un nuevo estado de alarma, figura constitucional que sólo el Estado tiene la potestad de poner en marcha, y que permitiría a las regiones imponer toques de queda, entre otras restricciones.

Para decretarlo, el Gobierno español debe tener el acuerdo de todos los gobiernos regionales, algo que ayer no se logró en la reunión que mantuvieron la Administración central y la autonómica, y que quedó pospuesto, pero que hoy se está acelerando. Hasta el momento seis, entre ellas el País Vasco y Cataluña, lo han pedido.

A la decisión pueden haber empujado los 19 851 nuevos casos de covid notificados este viernes por el Ministerio español de Sanidad, de los que 8 293 se confirmaron en las últimas 24 horas, y las 231 muertes registradas desde ayer.

De acuerdo con esas cifras, Madrid continúa siendo la región que acumula un mayor número de contagios diarios, con 2 027 (un 24% del total); seguida de Aragón (este), con 1 187; País Vasco (norte), con 920; Cataluña (noreste), con 888; Galicia (noroeste), con 530; Andalucía (sur), con 523, y Navarra (norte), con 469.

En los últimos 14 días el índice de incidencia acumulada (casos de coronavirus por cada 100 000 habitantes) en España es de 361,66 (superior en más de 12 puntos a la de ayer), mientras la presión hospitalaria subió del 11,80 al 12,11 % y la ocupación de las ucis pasó del 21,85 del jueves al 22,48 % de este viernes.

Tres millones de contagios

​Este viernes, por primera vez, el presidente del Gobierno español estableció la cifra de contagios desde el inicio de la pandemia en más de tres millones de personas, aunque el registro oficial lo cifra en alrededor de un millón.

El cómputo oficial de contagiados excedió el pasado miércoles el millón de casos pero, según Sánchez, los estudios de seroprevalencia desarrollados por las instituciones públicas con expertos científicos indican que «el número real de personas que han estado infectadas supera los tres millones».

Sánchez reconoció que la situación de España en esta segunda ola del virus es «grave, muy grave», aunque no comparable con la del pasado 14 de marzo, cuando se decretó en todo el país el estado de alarma hasta finales de mayo.

«Pero hay que evitar llegar a ese punto», dijo el jefe del Ejecutivo, quien precisó que los medidas más adecuadas para la actual situación son las relacionadas con la reducción de la movilidad y los contactos entre personas.

«Queremos evitar a toda costa un nuevo confinamiento», aseguró Sánchez, quien marcó como reto el conseguir que la media de casos de coronavirus por 100 000 habitantes descienda hasta los 25.

El jefe del Ejecutivo español apeló la «disciplina social» y a la «unidad» como vías para evitar un segundo confinamiento y se mostró dispuesto a tomar «cualquier medida que sea necesaria», para frenar los contagios causando el menor daño económico posible y las menores restricciones posibles para las libertades personales.

Poco después de su comparecencia País Vasco, Asturias, Extremadura, La Rioja y Cataluña se unieron a la ciudad autónoma española de Melilla (en el norte de África) en pedir a Sánchez la declaración del estado de alarma, una medida que consideran debería adoptarse en toda España.

En esta ocasión su activación no supondría un confinamiento total de la población, sino que restringiría sobre todo la movilidad nocturna de la población, ya que es en las reuniones a esas horas, botellones o celebraciones alternativas a los bares y restaurantes donde se da uno de los mayores focos de contagio.

Otras comunidades autónomas, como Castilla y León, Andalucía, Murcia o la Comunidad Valenciana, se han apoyado en leyes regionales para establecer sus propios toques de queda nocturnos, aunque están pendiente de las decisiones de los tribunales sobre la validez de las medidas.

Madrid, donde este sábado concluye el estado de alarma de 14 días decretado por el Gobierno central, ha optado también por limitar la actividad y las reuniones desde medianoche.

EFE

Ecuador pide a España reciprocidad en el acceso con visas de turista

La ministra ecuatoriana de Turismo, Rosi Prado de Holguín, pidió este jueves 22 de octubre del 2020 a España reciprocidad en la concesión de visas de turismo para los ecuatorianos, con el fin de alentar el sector y teniendo en cuenta que los españoles sí pueden entrar en el país suramericano.

«Necesitamos doble vía en las visas, españoles vienen a Ecuador, y necesitamos que los ecuatorianos puedan ir a España», dijo la ministra en un encuentro organizado por la Cámara Oficial de Comercio de España en Quito.​

España, al igual que los demás miembros de la UE, tiene cerradas sus fronteras al turismo procedente de un sinnúmero de países debido a una decisión del Consejo Europeo, que a principios del verano comenzó a reactivar el sector pero con limitaciones muy severas para evitar una mayor ola de contagios por coronavirus.

De esta forma, de América sólo se permite la llegada desde Uruguay. Aunque bajo medidas de bioseguridad, como la exigencia de una prueba PCR negativa, Ecuador comenzó a reabrir sus fronteras el 1 de junio también con el fin de alentar la reactivación del sector, que se desplomó casi por completo a raíz de la pandemia.

De esta forma, y con frecuencias aún inferiores a lo normal, tres compañías han restaurado ya la conexión aérea entre Ecuador y España: Iberia, Air Europa y Plus Ultra, según la ministra.

En este momento, con conexiones a siete países -cinco de América y dos de Europa-, Ecuador ha restaurado un 10 % de su volumen habitual en el ingreso de turistas, con unos 14 000 al mes en septiembre.

El desplome del turismo ha causado a Ecuador unas pérdidas este 2020 de unos «USD 1 600 millones hasta agosto», dijo Prado. «Estos datos son en base a facturación; de los reportes que tiene el SRI  de lo que se vendía en el 2019 y lo que se está vendiendo en 2020.

Está más o menos un mes retrasado por lo que el SRI recibe los reportes un mes después», agregó. Apelar al turismo nacional, adaptarse y reinventarse, buscar diferenciadores y alianzas con otros destinos, son algunas de las claves que el sector turístico ecuatoriano se ha propuesto para la reactivación tras el desplome provocado por la pandemia.

Así han concluido varios representantes del castigado sector en el encuentro organizado este jueves por la Cámara Oficial de Comercio.

EFE

Richard Carapaz, segundo lugar en la primera etapa de La Vuelta

Richard Carapaz tuvo un buen rendimiento en la primera etapa de La Vuelta de España. El carchense, junto a la mayoría de sus compañeros del Team Ineos comandaron el pelotón desde el kilómetro 10. Siempre peleó los primeros lugares con los corredores del Movistar Team y de Jumbo Visma.

Terminó en segundo lugar con un tiempo de 4 horas y 22 minutos y 35 segundos. Los ciclistas del equipo británico ya lo habían advertido. En esta prueba todos iban a trabajar por Richard Carapaz.

Incluso hubo la primera decepción en el Ineos, tras el bajo nivel presentado por Chris Froome, quien aseguró que no estaba en forma para dar pelea como líder.

El ecuatoriano impuso su ritmo en los últimos kilómetros. Mantuvo el liderazgo y respondió a los ataques de los ciclistas Sepp Kuss y Tom Dumoulin, quienes por momentos sorprendieron y asfixiaron al ecuatoriano.

En esta primera etapa finalizó en un puerto de montaña, donde Carapaz apretó y trató de sacar ventaja ante rivales que también mostraron fortaleza.

El colombiano Esteban Chávez también se metió en la pelea por el primer lugar, al igual que Primoz Roglic, quien es el actual campeón de La Vuelta. Roglic aceleró en los últimos 800 metros y se impuso en la primera etapa.

Atacó y sacó una corta diferencia con Carapaz, quien fue uno de los ciclistas más sólidos de esta primera jornada. Este segunda lugar le permitió al ecuatoriano abonar 5 segundos, que le servirá en la clasificación general.

Madrid: estado de alarma por nueva ola de coronavirus

España es uno de los países europeos más afectados por la pandemia de coronavirus y actualmente su capital, Madrid, sufre una nueva ola que la autoridades están tratando de frenar.

Por ello, el gobierno español decretó este viernes la aplicación del estado de alarma durante quince días en Madrid y otros municipios aledaños para reinstaurar el confinamiento perimetral que fue revocado la víspera por la justicia y poder contener así la pandemia.

«Hay que tomar medidas para proteger la salud de los madrileños y evitar que esto se propague a otras comunidades autónomas», indicó el ministro de Salud, Salvador Illa, en la rueda de prensa posterior al consejo de ministros extraordinario que aprobó la medida.

Con este decreto, el gobierno aplicará «las mismas medidas» aplicadas hace una semana pero revocadas el jueves por un alto tribunal regional entendiendo que la ley empleada por el ejecutivo no permitía la limitación de «derechos y libertades fundamentales».

Estas restricciones afectan a Madrid y ocho municipios de la región, especialmente afectados por un aumento de los contagios. En total, más de 4 millones de habitantes no podrán salir de sus localidades salvo para trabajar o motivos de primera necesidad.
Además, los aforos de los establecimientos quedan limitados y los bares y restaurantes deberán cerrar a las 23:00.

La decisión del gobierno de izquierdas de Pedro Sánchez cuenta con el rechazo frontal de las autoridades regionales de Madrid, pertenecientes al conservador Partido Popular, que se oponían a estas restricciones generalizadas.

«La presidenta de la comunidad autónoma de Madrid ha decidido no hacer nada», criticó Illa ante la posición de Isabel Díaz Ayuso, que quería convencer al gobierno de no declarar el estado de alarma.

«La paciencia tiene un límite, no hay más ciego que el que no quiere ver», añadió el ministro, recordando que otras ciudades europeas tomaron medidas similares con situaciones mucho menos graves que la de Madrid. (I)

Fuente: El Universo

¿Por qué falló la ‘nueva normalidad’ en España?

En medio de un forcejeo político entre el Ayuntamiento de Madrid, en manos del Partido Popular (PP), y el gobierno socialista de Pedro Sánchez, Madrid sufre nuevas restricciones para controlar la multiplicación de contagios de covid-19 en la segunda ola de la pandemia que golpea a España.

Se trata de la capital de Europa con mayor incidencia. A la espera de que el tiempo muestre las consecuencias de las nuevas medidas, la ciudadanía se pregunta qué falló para haber llegado a este estado.

Los expertos coinciden en algunos factores. Según el epidemiólogo Miguel Hernán, en España se necesitaba cumplir con cuatro condiciones antes de llegar a la ‘nueva normalidad’: el liderazgo de las comunidades autónomas (departamentos) para mejorar la asistencia, el diagnóstico, el rastreo y los aislamientos; la definición por parte del gobierno central de indicadores claros para facilitar la coordinación, medidas concretas de la desescalada diseñadas por expertos multidisciplinares y que esta se realizara de manera más gradual, y decisiones sobre aperturas y cierres basadas en constantes evaluaciones. “La nueva normalidad era otra cosa”, dijo al diario El País.

“Esto que hemos experimentado ha sido simplemente una desescalada apresurada sin hacer los deberes”, agregó. El Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas no han actuado con coordinación, recoge el corresponsal de El Tiempo. Los gobiernos locales determinaron las restricciones de manera independiente.

Por otra parte, el afán de la reactivación económica llevó a muchos comercios a no respetar del todo las medidas.

A eso se suma el comportamiento social de los españoles, dados al ocio y a las reuniones. “Los jóvenes actuaron con indisciplina durante las vacaciones: se reunieron sin tomar medidas”, dice el neumólogo Julio Ancochea. En Italia, en contraste, la ciudadanía ha respetado las medidas de seguridad y ha sido más disciplinada.

La reapertura fue gradual, se mantiene un estrecho rastreo de contactos y se hacen abundantes test a la población. Los rastreos, por su parte, son más exhaustivos. Cuando una persona presenta síntomas, se le practican test a todos aquellos con los que suele interactuar, sin importar si los ha visto.

En España se considera que ha habido un contacto cuando se han permanecido al menos 15 minutos juntas, sin tapabocas y sin mantener la distancia de seguridad, según el doctor Fernando Prados.

El virus tocó a Europa en Italia a principios de marzo. Luego pasó a España, dos semanas después. Las cifras se mantuvieron parecidas al principio, pero hoy son muy distintas.

Para determinar la velocidad en la que avanza el contagio, se mide el número de casos por cada 100 000 habitantes en 14 días; en Italia alcanza los 33,5, mientras en España pasa los 300, según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades.

En Italia continúa el estado de emergencia, que otorga más poder al gobierno central y facilita la coordinación con las regiones. En España, los políticos no se ponen de acuerdo en la forma para combatir el virus.

Y Madrid es un claro ejemplo de ello. Durante el descongelamiento de fases, Madrid iba por detrás de la mayoría del país, mientras el ayuntamiento (alcaldía) presionaba al gobierno central para que le permitiera avanzar con mayor rapidez. Cuando llegó a la fase 2 prometió una vigilancia epidemiológica que no cumplió y, al acabarse el estado de alarma, saltó a la ‘nueva normalidad’ con medidas laxas para su alto número de población (casi siete millones habitantes).

De hecho, fue una de las últimas comunidades en hacer volver obligatorio el uso de tapabocas. Por otra parte, los rastreadores y la atención primaria (que trata a los contagiados antes de que necesiten hospitales y evita que estos colapsen) han sido insuficientes en la capital, que pidió ayuda al ejército para los rastreos en agosto pasado, cuando ya varias comunidades contaban con ella.

Es parte del forcejeo entre la presidenta de la comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, del PP, y el gobierno de Sánchez. Tras el último asalto, Díaz Ayuso dijo que llevará a tribunales las medidas impuestas por el Ministerio de Sanidad contra su voluntad.

Se trata de restricciones de movilidad, reducción de aforos y prohibición de reuniones de más de seis personas. “Los ciudadanos hicieron su trabajo, aceptaron los confinamientos y siguieron normas como el uso de mascarillas”, dijo el periodista David Jiménez en una columna de The New York Times.

“Los políticos se pelearon entre ellos, incumplieron las promesas y repitieron los errores de la primera ola del virus”, agregó.

El Tiempo

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