Covid-19 podría causar la alteración del ADN de los espermatozoides

Un estudio realizado en España reveló una nueva secuela que podría dejar el covid-19 en quienes lo padecen: la fragmentación del ADN de los espermatozoides.

Esto podría generar anomalías cromosómicas que pueden alterar embriones, fetos y descendencia.

El estudio fue publicado en la revista revista European Medical Journal, por los investigadores, Jan Tesarik y Raquel Mendoza Tesarik, de la clínica de fecundación abierta en Granada.

El ataque del virus sería a las células de los testículos que son la base para la maduración de los espermatozoides.

En el estudio se aclara que el coronavirus, aunque no entra en los espermatozoides, puede infectar otros tipos de células del testículo, importantes para su desarrollo y maduración.

Por esta razón, puede ser responsable de problemas cromosómicos en los embriones que nazcan de estos espermatozoides afectados.

Para prevenir futuros problemas con los embriones, en una entrevista del diario español El Mundo, el doctor Jan Tesarik recomienda a los hombres que se hayan contagiado con el virus evaluar una muestra de su semen para valorar la integridad del ADN de los espermatozoides.

El virus SARS-CoV-2 puede vivir en el semen de las personas incluso tiempor después de haberse recuperado de la enfermedad. Un equipo de investigación del Hospital Municipal de Shangiu en China detectó SARS-CoV-2 en el semen de seis participantes que habían contraído el virus, dos de ellos ya se encontraban recuperados.

Esto podría ser un indicativo de que el virus puede afectar indirectamente la cantidad y la calidad de los espermatozoides de los testículos.

En una epidemia precedente, la del virus SARS (Síndrome Respiratoria Agudo Grave), entre 2002 y 2004, se registraron daños testiculares en algunos pacientes. El SARS está íntimamente ligado al nuevo virus SARS-CoV-2.

Fuente: El Comercio

Impactante hallazgo de la prehistoria del sexo

Un equipo internacional de paleontólogos descubrió en un pedazo de ámbar analizado en Myanmar unos espermatozoides fosilizados de un minúsculo crustáceo que tendrían 100 millones de años y son los más antiguos encontrados hasta ahora.

Según explicaron los investigadores, dirigidos por el doctor Wang, de la Academia china de Ciencias, en un artículo publicado el miércoles en la prestigiosa revista científica Journal of Royal Society, hasta el momento los espermatozoides fosilizados más antiguos hallados por los científicos tenían 17 millones de años.

Fueron encontrados en un pedazo de ámbar analizado en Myanmar, en un minúsculo crustáceo fosilizado (AFP)

El animal al que pertenecen estos espermatozoides es un ostrácodo denominado por los científicos “Myanmarcypris hui”, una especie que mide menos de un milímetro y que existe desde hace 500 millones de años y está presente hoy en océanos, lagos y ríos.

Durante el periodo Cretácico, que comenzó hace 145 millones de años y terminó hace 66, los ostrácodos estudiados vivían probablemente en las costas de la actual Myanmar, donde se vieron atrapados en un cúmulo de resina de árbol. Y ahí fue encontrada esta pieza de ámbar, que estaba en posesión de un coleccionista, antes de ser entregada en 2017 al doctor Wang para que pudiera estudiarla.

Hasta el momento los espermatozoides fosilizados más antiguos hallados por los científicos tenían 17 millones de años (AFP)

Calidad en lugar de cantidad

Los científicos confirmaron que se trata de los espermatozoides fosilizados más antiguos encontrados hasta ahora. Se hallaron dentro de un ejemplar hembra, lo que indica que tuvo que ser fecundada antes de verse atrapada en el ámbar.

La segunda particularidad del hallazgo es que estos espermatozoides son considerados “gigantes” porque podían medir cuatro veces más que el macho progenitor. “Esto equivaldría a (un espermatozoide) de 7,30 metros en un hombre de 1,70 metros, es decir, ¡hace falta mucha energía para producirlos!”, explicó a la agencia AFP Renate Matzke-Karasz, de la Universidad Ludwig-Maximilians de Múnich, que es la coautora del estudio.

Estos espermatozoides son considerados «gigantes» porque podían medir cuatro veces más que el macho progenitor (AFP)

“Este hallazgo nos ha permitido corroborar la hipótesis de que los espermatozoides gigantes ya existían desde hace 100 millones de años”, dijo la bióloga. Hasta ahora, las hipótesis se basaban en el descubrimiento, en 2009, de órganos genitales de gran tamaño en estos crustáceos, lo cual hacía suponer que los espermatozoides también eran gigantes.

Se trata por tanto de una especie de excepción, ya que en nuestro planeta, todos los machos, el hombre incluido, producen decenas de millones de espermatozoides minúsculos. Pero este ostrácodo favorece la calidad de sus espermatozoides por encima de la cantidad.

La investigadora está convencida de que esto es una prueba de la buena forma física de estos machos y de una condición “privilegiada” de las hembras, que han adoptado características genitales apropiadas para recibirlos. Se trata por tanto de una “coevolución”, explicó.

AFP

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