Evo Morales anunció su regreso a Bolivia tras el triunfo de su ‘delfín’

Con el triunfo electoral de Luis Arce, el expresidente boliviano Evo Morales anunció sus planes de regresar a Bolivia, aunque aseguró que no tiene pensado asumir un puesto en el próximo gobierno. En su lugar, irá a Cochabamba, donde va »a volver a ser agricultor o pequeño productor».

»Tarde o más temprano vamos a volver a Bolivia. Eso no está en debate… es cuestión de tiempo», señaló el exmandatario, refugiado en Buenos Aires (Argentina) desde noviembre de 2019 luego de renunciar a la presidencia en medio de la convulsión que se produjo tras las elecciones generales en las que buscaba su cuarto mandato consecutivo y que fueron anuladas por denuncias de fraude.

Morales indicó que está en contacto con Arce y apuntó que »con Lucho presidente y David (Choquehuanca) vicepresidente vamos a sacar adelante a Bolivia, vamos a enfrentar la crisis económica, la crisis sanitaria».

Arce, un economista de izquierda, dejó en claro que no estará a la sombra de nadie y que Morales no ocupará ningún cargo en su gobierno. El virtual mandatario dijo que el expresidente puede volver al país cuando quiera; no obstante, Morales tiene varias demandas legales que le impiden por el momento regresar.

En diciembre pasado la Fiscalía emitió una orden de aprehensión contra el expresidente por cargos de sedición y terrorismo. Esto se dio tras la presentación de una demanda penal contra él por supuestamente promover los violentos enfrentamientos que dejaron 35 muertos y derivaron en su renuncia.

En febrero, la Fiscalía abrió otra causa contra el exmandatario por supuesto fraude electoral.

En julio pasado la Fiscalía solicitó nuevamente su detención preventiva de Morales por los supuestos delitos de terrorismo y su financiamiento. Entonces se argumentó que el exmandatario presuntamente coordinó con un dirigente cocalero, por teléfono, el bloqueo de alimentos y cerco a las ciudades capitales en 2019.

Además, el Gobierno interino de Jeanine Áñez presentó en septiembre ante la Fiscalía una denuncia contra el expresidente por acusaciones como «asesinatos y torturas». Esta denuncia estuvo relacionada con el caso terrorismo II, que el Ejecutivo transitorio considera que fue orquestado por el Gobierno de Morales para perseguir a opositores, por lo que el Estado boliviano se retiró de ese proceso que llevaba una década.

El caso terrorismo II investiga un supuesto financiamiento a terroristas por lo ocurrido en 2009 en un hotel de Santa Cruz, la mayor ciudad de Bolivia, donde en un operativo de fuerzas de seguridad murieron tres de los cinco integrantes de una supuesta célula terrorista y dos fueron detenidos, que según el Gobierno de entonces tenía fines separatistas en la zona oriental del país y pretendía atentar contra Morales.

La causa contra alrededor de catorce acusados, entre ellos exautoridades y empresarios relevantes de la región de Santa Cruz, se reactivó en 2018 con un intento de iniciar juicio por acusaciones como organización criminal y alzamiento armado.

También en septiembre, el Estado boliviano denunció a Morales por presuntos delitos de lesa humanidad ante la Corte Penal Internacional en La Haya por, según sostiene la nación, haber limitado los suministros de alimentos e insumos médicos durante las protestas de agosto. Los bloqueos le ocasionaron la muerte a unos 40 pacientes por falta de oxígeno medicinal en plena emergencia sanitaria. 

Fuente: El Universo

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