¿Comunicación con los extraterrestres?

Un grupo de astrónomos de Breakthrough Listen, un proyecto que busca comunicaciones extraterrestres inteligentes en el Universo en el que participaba el científico británico Stephen Hawking, descubrió una señal de radio proveniente de Próxima Centauri, el sistema solar más cercano a la Tierra, lo que podría indicar la existencia de vida en otros planetas.

El estrecho haz de ondas de radio fue captado durante 30 horas de observaciones por el telescopio Parkes en Australia en abril y mayo del año pasado, según informó el periódico británico The Guardian. El análisis fue realizado durante un tiempo y los científicos aún deben identificar un responsable terrestre, que puede ser un equipo basado en tierra o un satélite, antes de poder avanzar en su investigación sobre la posible vida extraterrestre.

Suele ser común que los astrónomos del proyecto Breakthrough Listen detecten extrañas ondas de radio con el telescopio Parkes o en el Observatorio Green Bank en Virginia Occidental (Estados Unidos), pero hasta el momento todo fue atribuido a interferencias provocadas por humanos o fuentes naturales, indica The Guardian.

Pese a que es probable que la emisión de ondas de radio tenga una explicación terrestre, la dirección del haz de 980 MHz y un cambio aparente en su frecuencia que podría indicar un movimiento de un planeta generaron mucha expectativa en el hallazgo.

Los científicos del proyecto se encuentran actualmente elaborando un documento, llamado BLC1, sobre el conjunto de rayos como parte de la misión de Breakthrough Listen de buscar señales de vida en el espacio.

El rayo, que se cree proviene de Próxima Centauri, una estrella enana roja a 4,2 años luz de la Tierra, es el primero detectado desde la observación inicial, según un integrante de la comunidad de astronomía que no reveló su nombre a The Guardian porque la investigación aún está en curso. “Es el primer candidato serio desde la señal Wow!”, aseguró, según cita el medio británico.

La señal Wow! nació el 15 de agosto de 1977, cuando un radiotelescopio ubicado en la Universidad Estatal de Ohio detectó un fenómeno extraño, hasta entonces inédito. En medio del proyecto SETI, mientras exploraba las estrellas en la búsqueda de señales de civilizaciones alienígenas, el índice se disparó abruptamente.

El telescopio registró una señal muy potente que tan solo duró 72 segundos y después de ese día jamás volvió a ser detectada. Jerry Ehman, el astrónomo que estaba a cargo entonces, se sorprendió tanto que con una lapicera roja hizo un círculo en torno a los números y escribió al lado “Wow!”. A partir de ese momento, pasaría a la posteridad como “la señal Wow!”, la presunta mayor evidencia de vida extraterrestre.

Breakthrough Listen, lanzado en 2015, es el mayor programa de investigación científica que existe para encontrar pruebas de civilizaciones más allá de la Tierra. Con un alcance y poder de búsqueda en una escala sin precedentes, investiga transmisiones alienígenas en el millón de estrellas más cercanas, el plano y centro de la Vía Láctea y las 100 galaxias más próximas a la Tierra.

El proyecto, que cuenta con 100 millones de dólares en financiamiento, es un componente del programa Breakthrough Initiatives de Yuri Milner. Se encuentra ubicado en el Centro de Investigación SETI de Berkeley, en el Departamento de Astronomía de la Universidad de California, Berkeley.

Fuente: Infobae

Exjefe de seguridad espacial israelí: Extraterrestres sí existen

Lo que parece un relato sacado de un libro o película de ciencia ficción fue lo anunciado por un exjefe de seguridad espacial de Israel, Haim Eshed. Durante una entrevista  en hebreo con el medio Yediot Aharonot, él comunicó que los extraterrestres sí existen y que Donald Trump lo sabe.

Si la existencia de vida fuera de nuestro planeta no fuera suficiente, Eshed indicó que el saliente presidente de Estados Unidos tiene un pacto con una Federación Intergaláctica.

Exjefe de seguridad espacial israelí dice que existen los extraterrestres / Getty Imágenes (Referencial)

El israelí estuvo tres décadas al frente de la dirección espacial del Ministerio de Defensa de Israel, además es un profesor respetado en su país.  “Los Objetos Voladores No Identificados han pedido no publicar que están aquí, la humanidad aún no está lista”, dijo en la entrevista.

El también General retirado indicó que los extraterretres sentían curiosidad por la humanidad y buscaban comprender la estructura del universo.  Las sorpresas no pararon, Eshed reveló que existe un pacto entre especies, incluida una base subterránea en las profundidades de Marte donde hay astronautas estadounidenses y representantes alienígenas.

En su libro “El Universo más allá del horizonte”, sostiene que estos encuentros son una cosa cotidiana en las más altas esferas del gobierno estadounidense. Los extraterrestres viven entre nosotros y han tenido influencia en eventos a través de la historia: «han evitado holocaustos nucleares», aclaró Eshed.

POR QUÉ NO HAN REVELADO ESTOS DETALLES

El israelí enfatizó que Trump estuvo a punto de revelar esta noticia, pero la Federación Intergaláctica le impidió hacerlo, tratando de evitar una histeria masiva en la humanidad.

LA REVELACIÓN DEL PROFESOR ISRAELÍ

Haim Eshed dijo que revela esta información ahora pues sentía que el campo de la investigación estaba lo suficientemente avanzado para no descalificarlo como un loco.

«Hoy ya están hablando de otra manera. No tengo nada que perder. He recibido mis títulos y reconocimientos, soy respetado en universidades del exterior, donde la tendencia también está cambiando”, dijo Eshed.

“Pronto, seguro, nos pondremos en contacto con extraterrestres, nos enseñarán todo lo que saben, la ciencia saltará mil años luz por delante y podemos empezar a viajar en el tiempo-espacio”, sentenció.

El respetado y reconocido docente se limitó a hablar de su libro, más no presentó prueba alguna de estos hallazgos.

Hallaron un meteorito con «compuestos orgánicos extraterrestres”

La noche del 16 de enero de 2018 una bola de fuego iluminó el cielo de sobre el Medio Oeste y Ontario (en Canadá) antes de caer sobre un lago congelado en Michigan (Estados Unidos). Era un meteorito, que fue recolectado y estudiado por los científicos de la Universidad de Chicago. Más de dos años después, los hallazgos en la roca señalan la presencia de “compuestos orgánicos extraterrestres” que podrían dar indicios sobre cómo se inició la vida en el planeta Tierra.

“Este meteorito es especial porque cayó sobre un lago congelado y se recuperó rápidamente. Era muy prístino. Pudimos ver que los minerales no estaban muy alterados y luego descubrimos que contenía un rico inventario de compuestos orgánicos extraterrestres”, afirma Philipp Heck, curador del Field Museum, profesor asociado de la Universidad de Chicago y autor principal del artículo publicado en la revista ‘Meteoritics & Planetary Science’.

Para rastrearlo, los cazadores de meteoritos utilizaron un radar meteorológico que señaló el lugar donde aterrizaron las piezas de roca cósmica y después de una exhaustiva búsqueda que duró dos días, pudieron recolectar los restos del meteorito antes de que su composición química cambiara por la exposición al agua líquida.

Imagen fija del video de seguridad de la bola de fuego de Hamburgo grabada desde Toledo OH. Crédito de la imagen: T. Masterson

El tiempo fue vital, porque al poder estudiar el meteorito con sus componentes inalterados, les permitió a los científicos entender cómo son estas rocas cuando todavía están en el espacio exterior, incluyendo los compuestos orgánicos que pueden tener en ellas.

“Este tipo de compuestos orgánicos probablemente fueron entregados a la Tierra primitiva por meteoritos y podrían haber contribuido a los ingredientes de la vida”, agrega Heck.

Se le denomina meteorito a las rocas espaciales que han caído a la tierra y que muchas veces son fragmentos de asteroides que chocan en el espacio exterior. Esos trozos de roca, cuando continúan flotando en el espacio, se les llama meteroides, y en su camino pueden atravesarse con lunas o planetas.

Cuando un meteroide entra en la atmósfera de la Tierra y puede ser visto como una bola de fuego en el cielo o una ‘estrella fugaz’ adquiere el nombre de meteoro, y cuando sus partes sobreviven ese viaje por la atmósfera hasta caer en la tierra, se llaman meteoritos.

Arriba: el meteorito diseccionado. Abajo: Imagen de microscopio electrónico retrodispersado. Fuente: wileyonlinelibrary.com

El hallazgo del meteorito que calló sobre Michigan en 2018 fue un logro del cazador de meteoritos Robert Ward, quien encontró la primera pieza en la superficie congelada del Strawberry Lake, cerca del municipio de Hamburgo.

Para hacerlo usó el radar meteorológico de la NASA, el cual está destinado a detectar granizo y lluvia. Los trozos del meteorito en cuestión estaban dentro de ese rango de tamaño cuando hicieron su viaje aquella noche de enero, lo que permitió que fueran rastreados por el radar meteorológico y su lugar de aterrizaje determinado con rapidez.

Ward, junto con Terry Bourdreaux, otro cazametoritos, donaron los restos encontrados al Fiel Museum, donde Heck y Jenni Greer, una estudiante de posgrado en la Universidad de Chicago, comenzaron a estudiarlo.

«Mapa de calor» de densidad de la intensidad de las observaciones de bolas de fuego informadas y la trayectoria calculada de la bola de fuego. Los marcadores verdes y rojos muestran el inicio y el final de la bola de fuego observada, respectivamente. Cortesía de la American Meteor Society.

Y lo que encontraron fue cada vez más sorprendente pues el meteorito era una “condrita H4” un tipo muy raro de meteorito que representa solamente el 4% de todos los que caen a la tierra. Pero lo más particular del meteorito de Hamburgo fue la rapidez con que se recogió y el nivel de detalle al que se pudo analizar.

“Este meteorito muestra una gran diversidad de compuestos orgánicos, en el sentido de que si alguien estuviera interesado en estudiar compuestos orgánicos, normalmente este no es el tipo de meteorito que pediría mirar”, dice Greer.

La científica explica que al ser un descubrimiento tan emocionante muchos científicos quisieron aplicar su propia técnica para analizarlo, por lo que la información y los datos recopilados terminaron siendo inusualmente completos para este tipo de meteoritos.

“Aprendes mucho más sobre un meteorito cuando pruebas diferentes piezas. Es como si tuvieras una pizza suprema, si solo miras una pequeña sección, podrías pensar que es solo pepperoni, pero puede haber hongos o pimientos en otro lugar”, dice Greer.

Recopilación de todas las firmas de radar de la caída de meteoritos de Hamburgo (polígonos gris / azul en el centro), que describen una firma alargada de meteoritos que caen. Coordenadas de la caída: 42 ° 26.82’N, 83 ° 50.5’W (posiciones de la American Meteor Society; crédito de la imagen: Apple Maps)

El meteorito de Hamburgo no contiene ningún extraterrestre, para decepción de algunos entusiastas, pero sí compuestos orgánicos -como el carbono- sin los que la vida en la Tierra no sería posible.

Esto es importante porque todavía no hay un consenso sobre cómo esos compuestos orgánicos responsables de lo que llamamos ‘vida’ llegaron aquí; una teoría es que lo hicieron viajando en meteoritos.

“A los científicos que estudian los meteoritos y el espacio a veces se les pregunta si alguna vez ves signos de vida. Y yo siempre respondo, sí, todos los meteoritos están llenos de vida, pero la vida terrestre”, dice Heck.

Una bola de meteoro surcando el cielo de México.

Y agrega: “Tan pronto como la cosa aterriza, se cubre de microbios y vida de la Tierra. Tenemos meteoritos con líquenes creciendo en ellos. Por lo tanto, el hecho de que este meteorito se haya recolectado tan rápido después de su caída, y que haya aterrizado en el hielo en lugar de en la suciedad, ayudó a mantenerla más limpia”.

Los científicos muestran gran expectativa por la repetición de un fenómeno similar el próximo otoño y desde ya se preparan para rastrear y cazar con rapidez un nuevo meteoro que entre en la atmósfera de la Tierra, para así seguir analizando y descubriendo los orígenes de la vida en nuestro planeta.

Fuente: Infobae

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