Una mujer de 36 años murió junto a su familia, tenía covid-19 y decidió guardar silencio

Verónica García Fuentes, de 36 años, José Antonio Gómez, de 33 años, y sus hijos, Nicol Verónica Gómez García, de 17, Jhoneider Stiven y Jhoneiker Emmanuel Gómez García, murieron por complicaciones relacionadas con el covid-19.

Verónica se contagió en diciembre del 2020 y decidió guardar silencio sobre su enfermedad. La mujer sintió los síntomas de la enfermedad respiratoria la segunda semana de diciembre pero pensó que se trataba de una gripe común.

Se realizó un prueba para identificar si se trataba de covid-19 y el resultado fue positivo, pero prefirió guardar silencio. Este hecho sucedió en la localidad de Palmira, una población ubicada al oeste de Venezuela, cerca de la frontera con Colombia.

La muerte de la mujer junto a toda su familia fue reportada por el diario venezolano La Nación. El 27 de diciembre, después de guardar silencio sobre su contagio, los síntomas respiratorios empeoraban. En este contexto, su esposo decidió ir a una reunión familiar, sin conocer que podría estar contagiado de covid-19.

Cuando el hombre se encontraba en la reunión, Verónica decidió llamarle y le pidió que regresara, revelándole, finalmente, que era una paciente positiva para coronavirus y él podría estar contagiado, así lo relató la cuñada de la mujer en el reporte publicado por el medio venezolano.

El enterarse de esta noticia, toda la familia decidió realizarse pruebas rápidas con resultados negativos. A pesar de esto, se aislaron al interior del hogar y se trataron con remedios caseros y medicamentos tradicionales. Con el paso del tiempo, Verónica se complicó y fue trasladada al hospital, en ese lugar tuvo que ser intubada.

Tras este acontecimiento, la familia decidió realizarse una prueba PCR y su resultado fue positivo, pero no presentaban síntomas. Tras semanas batallando con la enfermedad respiratoria, Verónica perdió la batalla y murió.

A la par, el estado de salud de su esposo empeoró comenzó a presentar síntomas y una tomografía reveló que sus pulmones fueron tomados por el virus. Días después murió.

Finalmente, los hijos de la familia, tras la muerte de sus padres y bajo el cuidado de familiares cercanos, también murieron. El único cuerpo que fue enterrado fue el de José Antonio – el padre de la familia -, los de su esposa e hijos fueron cremados.

Fuente El Comercio

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