En Guayaquil las cifras de COVID-19 siguen altas, se realiza brigadas en Sauces

El seguimiento a la incidencia de la pandemia del COVID-19 en Guayaquil se desarrolla semana a semana, comparando cifras y adoptando medidas por parte del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal.

El informe de lunes, alimentado de datos semanales de la vigilancia activa y pasiva, además de la información de los hospitales del Ministerio de Salud, Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social y clínicas privadas, daba cuenta de que la tasa sigue siendo alta.

Así, la incidencia semanal (número de casos nuevos de una enfermedad, en una población y en un tiempo determinados) de casos sospechosos se situó en 12,16 y la de casos confirmados en 1,30 por cada 10.000 habitantes.

La semana pasada, la primera cifra era de 12,45 y la segunda de 1,36, según el informe del COE cantonal.

No obstante, pese a la aparente baja, la curva se mantiene alta si se compara con semanas anteriores. En este caso, hace seis semanas, la incidencia de sospechosos era de 9,51 y la de confirmados de 1,2 por cada 10.000 habitantes.

El informe indicó asimismo que la tasa de contagio (la capacidad de cada persona contagiada de poder contaminar a determinado número de personas) disminuyó de 1,2 a 1. También bajó el promedio de muertos por COVID-19 en los hospitales de la ciudad, de seis por día de la semana antepasada a cinco diarios.

La alcaldesa Cynthia Viteri, presidenta del COE local, llamó a no aflojar las medidas de protección y a actuar de veedores del cumplimiento de normas en los barrios, respecto a la no participación en reuniones sociales, juegos de fútbol y demás actividades contraproducentes en días de pandemia.

Con un equipo de médicos y personal sanitario, la autoridad seccional llegó a Sauces 2 para iniciar un trabajo focalizado ante la incidencia de contagios en esa zona del norte de la ciudad, considerando las nueve etapas de Sauces.

Ahí habló de la extenuante labor de los funcionarios municipales, agentes metropolitanos y policías nacionales que cada noche ejecutan operativos para intervenir fiestas en casas o en locales, donde a los asistentes «se les ponen pulseritas», hacer cumplir el aforo y distanciamiento en comedores y, desde el jueves 5, evitar la venta de bebidas alcohólicas cuatro días a la semana.

«Es agotador, porque tenemos a alrededor de 2.000 personas sosteniendo puertas inclusive de fiestas de que cuando clausuramos las vuelven a abrir, nos tenemos que quedar como guardias hasta las cuatro de la mañana», reclamó.

El fin de semana incluso el contingente municipal debió deshacer las aglomeraciones en torno a un evento político. El cabildo abrió un expediente contra los organizadores.

Ante el aumento sostenido de casos de COVID-19, el COE de Guayaquil prohibió el miércoles 4 el expendio de licor los jueves, viernes, sábados, domingos y días feriados, asimismo las activaciones festivas en los centros comerciales. Dispuso el cierre de los malecones y parques el 24, 25 y 31 de diciembre y el 1 de enero próximos. Bajó el aforo en restaurantes, de 75 % al 50 %…

Antes del feriado, el Municipio aumentó de 18 a 26 los sectores de monitoreo, donde a través del triaje detecta casos, atiende con medicina y vigila el aislamiento por dos semanas, conforme a los protocolos.

Sauces fue el sector que evidenció aumento de casos, según la alcaldesa Viteri, por efecto de la indisciplina.

En la etapa 2 fue instalada una unidad con capacidad de atención en medicina general y otras áreas de 1.600 pacientes al mes, según Carlos Luis Salvador, director municipal de Salud.

El funcionario señaló que la próxima semana se podrá medir la incidencia de contagios por efecto del feriado, que allí el COE local decidiría si ameritan nuevas medidas.

Una segunda unidad móvil fue desplazada a una zona del suburbio de Guayaquil. La cobertura municipal en salud incluye el hospital Bicentenario.

Ángela Magallanes, habitante de Sauces 2, agradeció la asistencia sanitaria en su sector y respaldó el impedimento para vender bebidas alcohólicas como estrategia de contención del COVID-19.

En los meses críticos de la pandemia, Guayaquil registró alrededor de 10.000 muertes, según el conteo municipal.

En la ciudad rige una multa de $ 80 (20 % del salario) por la no utilización de mascarillas en el espacio público, de $ 400 en contra del dueño de la casa en la que se realicen reuniones sociales, entre otras medidas restrictivas.

Fuente: El Universo

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