Cientos de manifestantes en Quito exigen al CNE permitir la candidatura de Noboa

Quito, 27 nov (EFE).- Cientos de manifestantes se volvieron a concentrar este viernes ante la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE) en Quito para exigir la inscripción de la candidatura del empresario ecuatoriano Álvaro Noboa, no aceptada por incumplimiento de plazos de registro.

«Queremos democracia, estamos hartos de los políticos», dijo un manifestante a Efe en medio de fuertes bocinazos, mientras que otros aseguraron que «no se marcharán hasta que sea aceptada la candidatura».

Con banderas del país, de la ciudad de Quito y carteles en los que se leía el nombre del binomio, medio millar de personas cortaron el carril de sur a norte en la transitada avenida 6 de Diciembre, mientras hacían sonar, persistentemente, sus bocinas durante varias horas.

Noboa, de 70 años y uno de los principales empresarios del país, quiere presentarse a los comicios del 7 de febrero por el movimiento Justicia Social (lista 11), pero su caso está en la justicia debido a que los trámites de inscripción se hicieron con retraso.

Dueño de una de las mayores fortunas del país, Noboa se ha presentado candidato a la presidencia en cinco ocasiones desde 1998, por lo de ser aceptada sería su sexta, sin que consiguiera vencer en ninguna de las anteriores.

Por su espectro político, competiría sobre todo con el candidato de centroderecha Guillermo Lasso, del partido CREO, a quien acusa de interferir para que no sea aceptada su candidatura, pues le robaría votos frente al candidato de izquierdas, Andrés Arauz.

Su caso depende ahora de tres recursos que ha presentado a la justicia ecuatoriana para forzar al CNE a que acepte el registro.

El miércoles, la portavoz del movimiento Silka Sánchez dijo que habían presentado una denuncia por desacato contra cuatro consejeros electorales -Luis Verdesoto, Enrique Pita, José Cabrera, y la propia presidenta, Diana Atamaint- por no permitir la inscripción de la fórmula presidencial Justicia Social.

Quito: dispersan marcha con gas lacrimógeno en Plaza Santo Domingo

La protesta en Quito fue dispersada con gas lacrimógeno por parte de la Policía Nacional al llegar a la Plaza de Santo Domingo. La reacción de la Policía habría sido causada por un grupo de manifestantes que empezaron a lanzar piedras a los agentes y buscaron derribar las vallas de seguridad colocadas en la esquina de la Guayaquil y Bolívar.

Luego de ello, un grupo motorizado de la policía llegó al lugar, mientras los manifestantes se iban dispersando en las inmediaciones de la plaza. Hasta ese momento, la marcha se había desarrollado sin incidentes.

Marcha rumbo al Centro Histórico

Alrededor de las 16h30 inició la marcha desde la Caja del Seguro. Poco a poco, más manifestantes se fueron uniendo y avanzaron en medio de consignas hasta el edificio de la Prefectura de Pichincha, donde llegaron cerca de las 17h00.

En cinco minutos, los primeros de la caravana llegaron sin inconvenientes hasta el parque La Alameda, frente al Banco Central. Una camioneta blanca lidera el paso, mientras los marchantes se encontraron con una fuerte barrera policial que resguardaba a dicha institución pública.

Al frente también destacó la presencia del artista contemporáneo Amaru Cholango, indígena de Imbabura y gestor cultural. No es la primera vez que participa en una marcha. «El deber del artista es luchar codo a codo con el pueblo, sino para qué sirve el arte». Además dijo, para Radio La Calle, que el artista se debe al pueblo, «estamos trabajando por el pueblo, para que tenga qué comer, para que tenga libertad».

A las 17h15, la marcha empezaba la entrada a la Plaza del Teatro. Mientras la policía cerraba las calles transversales, los transeúntes empezaban a abandonar el lugar y los locales comerciales del sector cerraban sus puertas.

Según se dio a conocer, la Policía Nacional permitirá que los manifestantes arriben hasta la Plaza de Santo Domingo, en vista de que el Palacio de Carondelet está cercado y resguardado.

Es por ello que la marcha continúo el trayecto por la calle Guayaquil en forma pacífica y cerca de las 17h47, los manifestantes arribaron a la Plaza y se ubicaron alrededor del monumento de Antonio José de Sucre, en el centro del lugar.

En ese momento, un grupo de manifestantes habría atacado a los polícias que cercaban la intersección de la Guayaquil y Bolívar, provocando ser dispersados con gas lacrimógeno.

4 000 militares refuerzan la seguridad en Quito y sus accesos

En las vías de acceso a Quito se instalaron controles militares. La orden es revisar a los vehículos que buscan ingresar a la ciudad.

Los uniformados intensificaron este jueves 22 de octubre del 2020 los operativos de control de armas, municiones y explosivos debido a las manifestaciones anunciadas.

Diario El Comercio consultó con oficiales de las Fuerzas Armadas (FF.AA.) a cargo de la seguridad en Quito durante las jornadas de protestas que se desarrollarán este jueves.

Ellos señalaron que hay cerca de 4 000 militares asignados a la capital. También aclararon que normalmente en la ciudad suele haber un contingente de 1 500 soldados.

El aumento, dijeron, se debe a la estrategia para responder en caso de que se registren manifestaciones violentas que puedan superar a la Policía. Los soldados permanecerán en su mayoría en los cuarteles.

Un grupo de soldados se instaló desde la madrugada en los accesos de la ciudad para cumplir con el registro de los automotores y sus ocupantes.

“Buscamos detectar a personas que podrían acudir con armas a las manifestaciones”, indicó uno de los oficiales consultados.

En las vías de acceso a Quito trabajan principalmente 900 miembros de las Primera División del Ejército Shyris.

Ellos piden a los conductores bajarse de los vehículos, revisan los asientos, el portaequipaje, la guantera y también hacen un registro de los ocupantes.

Ayer, también se observó estos operativos cerca del Palacio de Gobierno. Soldados estuvieron en el sector de El Tejar y realizaron registros a conductores y pasajeros.

Las imágenes se observan en videos subidos a las redes oficiales de las Fuerzas Armadas. Este jueves, camiones con soldados se encuentran estacionados en el Centro Histórico de la ciudad.

Ahí están llamados para custodiar el Palacio de Gobierno que es considerada una “instalación crítica”. Por eso, en los accesos a la Plaza Grande hay controles con más militares.

Entre ellos hay miembros de la Brigada de Fuerzas Especiales, con sus boinas rojas, que están entrenados para responder en situaciones de emergencia.

Los uniformados se ubican detrás de vallas metálicas y de concertinas que son la primera barrera para impedir que los manifestantes ingresen.

Otra de las funciones de los militares durante esta jornada es custodiar los exteriores de los centros de rehabilitación social en la capital.

Esta misión está dentro del estado de excepción que firmó el presidente Lenín Moreno el 11 de agosto pasado y que se extiende hasta este 10 de noviembre.

Romo: ‘Si en cualquier manifestación hay violencia, la Policía responderá’

Ante el anuncio de varias organizaciones sociales de movilizaciones y manifestaciones para la tarde de este jueves 22 de octubre, la ministra de Gobierno, María Paula Romo señaló que la Policía responderá si existe violencia, que no puede ser usada como una herramienta.

«De ninguna manera estamos hablando de eventos similares a los días terribles que vivió el país hace un año, estamos más bien hablando de las movilizaciones que habitualmente se dan, en distintas ciudades del país», expresó Romo.

En tanto, el alcalde de Quito, Jorge Yunda, dijo que se reconoce el derecho que todos tienen de a manifestarse, pero en forma pacífica, a través del diálogo.

«No permitiremos que se siga vandalizando la capital, más aún el centro histórico que es patrimonio de la humanidad», dijo el alcalde, en referencia a las movilizaciones de octubre del 2019 en las que varias edificaciones y calles del centro de Quito fueron destruidas.

Yunda agregó que Quito está pasando por el momento más difícil de la pandemia por COVID-19 y es el momento menos propicio para generar aglomeraciones.

La Policía estima que se movilizarán alrededor de cuatro mil personas. El Palacio de Carondelet está cercado por vallas y dispositivos policiales y militares.

Fuente: El Universo

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