Lin Qi, el magnate chino productor de Netflix, murió envenenado

El magnate de los videojuegos, Lin Qi murió en la noche de Navidad luego de permanecer hospitalizado una semana tras ser envenenado, presuntamente por uno de sus colegas más estrechos. El director ejecutivo de Yoozoo Group -una de las empresas más importantes de la industria- tenía, además, un megaproyecto en Netflix del cual era uno de los principales productores.

Yoozoo Group había adquirido los derechos de la trilogía china de ciencia ficción The Three Body Problem en 2015. Netflix anunció en septiembre que adaptaría los libros en una serie en inglés con los creadores de Game of ThronesDavid Benioff D.B. Weiss. El guionista de televisión Alexander Woo también estaba listo para escribir y producir la serie, según Variety. Lin también participó como productor ejecutivo en el proyecto.

Lin -cuya fortuna supera a los 2.200 millones de dólares- se enfermó la semana pasada y fue hospitalizado el 16 de diciembre. El empresario apenas podía caminar y tenía síntomas de una “enfermedad aguda”. El fundador de la compañía dedicada al entretenimiento fue llevado de inmediato a la unidad de cuidados intensivos para recibir tratamiento, donde tuvo que ser resucitado después de que su corazón se detuviera.

La revista China Economic Weekly -vinculada al People’s Daily, portavoz del gobernante Partido Comunista Chino (PCC)- dijo que se sospecha que Xu Yao envenenó a Lin debido a “disputas laborales” que resultaron en la reducción del salario del primero. Es posible que haya administrado el veneno a través de medicamentos, agregó la edición.

Lin llegó al hospital el 16 de diciembre y apenas podía caminar con una “expresión muy dolorosa de enfermedad aguda” en el rostro, dijo un médico apellidado Zhou y citado por varios medios. Fue trasladado a un segundo hospital, pero ya parecía mostrar signos de muerte cerebral el 17 de diciembre, aunque aún no se había hecho un diagnóstico formal, agregó.

Al parecer, Xu habría colocado el veneno en la comida de Lin, provocándole la posterior y lenta muerte. Un médico que atendió a la víctima -citado por otros medios locales- señaló que el ejecutivo había comido arándanos el día en que se enfermó. El profesional de la salud especuló que, basándose en sus síntomas, Lin pudo haber encontrado una neurotoxina como la tetrodotoxina mortal, que se encuentra en el pez globo. En cambio, otros dos medios aseguraron en que el CEO de Yoozoo pudo haber sido alcanzado con un cóctel de diferentes venenos, según reprodujo la revista Variety. Otros sugieren que pudo haber sido asesinado por un té fermentado.

La compañía mostró su consternación sobre el asesinato y publicó un comunicado en sus redes sociales. La despedida fue bastante poética: “Viste a través de lo que era imperfecto pero aún creías en la belleza; encontraste crueldad pero todavía creías en la bondad. Juntos continuaremos siendo amables, continuaremos creyendo en la belleza y continuaremos luchando contra todo lo que es cruel“.

Lin fundó Yoozoo en 2009 y había acumulado un patrimonio neto de unos 2.200 millones de dólares. Era el mayor accionista de la compañía, con el 23,99% de los títulos, frente al 34,8% que tenía en julio de 2019. Entre enero y abril de este año, Lin redujo sus participaciones en Yoozoo ocho veces para cobrar 41,3 millones de dólares, según el medio chino AI Finance and Economics.

Infobae

Un científico nuclear iraní muere en un atentado con bomba en Teherán

El científico nuclear de Irán, Mohsen Fakhrizadeh, fue asesinado este viernes en un ataque perpetrado en la localidad de Absard, en la provincia de Teherán, según el Ministerio de Defensa.

Fakhrizadeh, que según la inteligencia occidental dirigió el programa nuclear iraní, apareció en las resoluciones de sanciones de la ONU debido a su trabajo en el supuesto desarrollo de armas atómicas.

El científico resultó herido de gravedad en el asalto a su vehículo, que incluyó al menos una explosión y tiroteos, y falleció en el hospital al que fue trasladado.

En el enfrentamiento con los asaltantes, el equipo de seguridad que protegía al científico también resultó herido, indica la nota de Defensa, publicada por los medios oficiales, que califica el ataque de terrorista.

Se desconoce por el momento la autoría del ataque, pero se trazan ciertos paralelismos con los asesinatos de otros científicos nucleares iraníes registrados entre 2010 y 2012 en el país.

Las autoridades iraníes acusaron entonces al Mosad, agencia de inteligencia israelí, de estar detrás de esos asesinatos, cometidos mediante bombas colocadas en los vehículos de los científicos o con disparos.

Para evitar que Teherán se hiciera con la bomba atómica, se firmó en julio de 2015 un acuerdo entre Irán y seis grandes potencias para limitar el programa nuclear iraní.

Este acuerdo, conocido como JCPOA en sus siglas en inglés, está muy debilitado desde que Estados Unidos se retiró del mismo y volvió a imponer sanciones a Irán.

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