Asociación Rosa Diana se perfila como un atractivo de Quevedo

El olor a pescado en la parrilla resulta seductor. Mezclado con la leña quemándose en un fogón es irresistible no regresar a ver, detener el auto  y pedir un plato para deleitarse de un bocachico asado (pez de río) con arroz y menestra.

A la orilla del río Quevedo, al sur de la ciudad, está ubicada la Asociación de pesca artesanal Rosa Diana. Allí, no solo la comida quiere ser el baluarte, sino también la experiencia turística como un paseo en balsa.  Todo eso, bajo el argumento de recuperar lo ancestral.

Una casa de caña alta y una cocina al aire libre forman parte de la experiencia. Unas cinco mujeres y tres hombres, alrededor del asadero, ponen a punto los bocachicos para los comensales.

Y es que la Asociación ha invertido cerca de USD 500 para colocar mesas de caña y adecuar las balsas para dar a los visitantes una experiencia turística y gastronómica completa.

Milton Flores, representante de la Asociación, explica que el proyecto nace a raíz de que como asociación no quieren perder la especie (bocachico) y, además, dar vida a un proyecto turístico que genere recursos a los comuneros. Razón por la cual, 21 personas se han sumado a la idea.

Fabián Castro, economista vinculado al Proyecto, manifiesta que desde el año pasado (septiembre) se empezó a dar forma a la idea. Castro impulsó la unión de toda la comunidad para empezar a trabajar en un plan consolidado que al mediano y largo plazo se constituya y de frutos.

Luego de charlas de costo y beneficio del producto, la idea empezó a tener forma. Comenzaron a golpear puertas en el Municipio de Quevedo y empezaron a trabajar en la mejora de procesos.

La concejal, Ingrid Mora, ha sido clave en el seguimiento de la Asociación. A su parecer, el proyecto posee todo el potencial para convertirse en pionero en su línea en el lado sur de Quevedo.

Segú Mora, la idea tiene como concepto: rescatar lo ancestral. “La intención es dar incentivo a las pequeñas organizaciones para que tengan espacios de crecimiento. El alcalde, John Salcedo, está encantado con el proyecto y tendrá el apoyo”.

Por su parte, Gonzalo Peñafiel, jefe de Turismo del Municipio de Quevedo, explica que el sitio, donde funcionan, es atractivo y que además posee la accesibilidad para llegar al sector.

Eso sí, da su punto de vista y recomendaciones para que el proyecto se fortalezca y se convierta en un espacio icónico para la ciudad. Entre sus anotaciones están: pesca deportiva, piscina para escoger peces y paseos en caballos. Eso, según él, podrá hacer de la Asociación, un lugar más atractivo para el turismo urbano.

Marisol Manobanda, concejal, explica que ve con buenos ojos el proyecto. Para ella, los pequeños detalles como las mesas de caña, los asientos de tronco y la vista hacia el río hacen del emprendimiento atractivo. A tal punto que, según ella, se podría conseguir inversión para mejorarlo y potenciarlo.

Pues, para Manobanda desde su posición apoyará las acciones que le hacen bien a la ciudad y que sirven, además, para que las pequeñas comunidades saquen a flote sus proyectos.

Al final, las 6 mesas se llenaron. Y es que el olor a fogón, mezclado con los aromas de los platos típicos, se convierten en el mejor pretexto para compartir entre amigos y familia.

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