El mundo cierra sus fronteras a Reino Unido por nueva cepa de covid-19

Más países cerraron sus fronteras a Reino Unido este lunes, 21 de diciembre del 2020,  por temor a una nueva cepa de coronavirus altamente infecciosa, lo que avivó el pánico mundial, provocó el caos en los viajes y aumentó la posibilidad de escasez de alimentos en territorio británico pocos días antes de la consumación del Brexit.

India, Polonia, Suiza, Rusia y Hong Kong suspendieron los viajes de los británicos después de que el primer ministro Boris Johnson advirtiese que se identificó una variante mutada del virus hasta un 70% más infecciosa en el país, mientras que Japón y Corea del Sur dijeron que están monitorizando la situación.

Varios países ya habían suspendido los viajes con anterioridad, como Francia, Alemania, Italia, Holanda, Austria, Irlanda, Bélgica, Israel y Canadá.

El descubrimiento de la nueva cepa, ocurrido pocos meses antes de que las vacunas puedan estar ampliamente disponibles, sembró el pánico en una pandemia que ha causado ya la muerte de unos 1,7 millones de personas en todo el mundo y más de 67 000 solo en Reino Unido.

Australia dijo que halló que dos personas que viajaron desde Reino Unido al estado de Nueva Gales del Sur portaban el virus mutado. Johnson presidirá una reunión de respuesta de emergencia el lunes para discutir los viajes internacionales, en particular el flujo de carga dentro y fuera del país.

Los funcionarios de la Unión Europa celebraron una reunión para coordinar su respuesta. Francia cerró su frontera a las llegadas de personas y camiones desde Gran Bretaña, cerrando una de las arterias comerciales más importantes con Europa continental.

Mientras las familias y los conductores de camiones intentaban sortear las prohibiciones de viaje para regresar a casa a tiempo para Navidad, la segunda cadena de supermercados más grande de Reino Unido, Sainsbury’s, dijo que en un días sus estantes empezarán a aparecer vacíos si los lazos de transporte con Europa continental no se restauran con rapidez.

“Si nada cambia, en los próximos días empezaremos a ver escasez de lechugas, algunos vegetales para ensalada, coliflores, brócoli y cítricos, todos ellos importados del continente en esta época del año”, dijo Sainsbury’s.

Los productores de mariscos de Escocia dijeron que tenían toneladas de productos perecederos varados en las carreteras por el cierre de la frontera francesa. Las interrupciones en Reino Unido también complicarán los suministros a Irlanda.

“Ningún conductor quiere realizar entregas en Reino Unido ahora, por lo que Reino Unido verá cómo se agota su suministro de carga”, dijo la federación nacional de transporte por carretera FNTR de Francia. La alarma mundial se reflejaba en los mercados financieros.

Las bolsas europeas se desplomaban, con las caídas protagonizadas por las acciones de viajes y ocio. IAG -propietario de British Airways-, e easyJet perdían cerca de un 8%, mientras que Air France KLM caía alrededor del 7%. La libra esterlina se desplomaba un 2,5% frente al dólar, en camino a su mayor descenso diario desde marzo, mientras que el rendimiento de los bonos del gobierno británico a dos años tocaban un mínimo histórico.

Los tabloides británicos lamentaron la crisis y el periódico Daily Mirror titulaba “El hombre enfermo de Europa” en portada junto a una foto de Johnson. Nueva mutación Johnson canceló los planes navideños de millones de británicos el sábado debido a la cepa más infecciosa del coronavirus, aunque sostuvo que no había pruebas de que fuera más letal o causara una enfermedad más grave.

La nueva variante contiene 23 cambios diferentes, muchos de ellos asociados con la forma en que se une a las células y se introduce en ellas. El secretario de Transporte británico, Grant Shapps, dijo que Reino Unido realizó algunos de los mejores análisis globales de las mutaciones del virus, por lo que simplemente está viendo lo que ya hay en otros países.

Shapps aseguró que su prioridad es levantar las prohibiciones lo más rápido posible, pero que gracias a los preparativos para el final del período de transición del Brexit el 31 de diciembre, el país está bien posicionado para la interrupción.

El Gobierno británico activó los planes que tenía para acumular camiones en el condado de Kent, en el sureste, en el marco de sus planes para posibles disrupciones cuando Londres salga de la órbita de la UE con o sin un acuerdo comercial a las 2300 GMT del 31 de diciembre.

Fuente: Agencia Reuters

Christian Alemán jugará en el Arka de Gdynia, en Polonia

Christian Alemán jugará en Polonia. El equipo Arka Gdynia confirmó su contratación. Será el segundo tricolor en militar en un club de ese país en la temporada 2020-2021. Para Alemán, el 2020 fue un año irregular.

El mediocampista guayaquileño inició la temporada en Barcelona SC, pero después de la cuarentena y la paralización del torneo a causa de la pandemia, no fue tomado en cuenta por el DT Fabián Bustos.

Las puertas se le abrieron en Guayaquil City, donde apenas jugó apenas 9 cotejos. En ese tiempo no hizo goles y recibió una tarjeta amarilla.

En el partido del pasado sábado 19 de diciembre, cuando el conjunto ciudadano recibió al Deportivo Cuenca y clasificó a la Copa Sudamericana, Alemán no estuvo ni en la banca de suplentes. Esto a pesar de que se firmó un contrato hasta finales del 2021.

Sin embargo la suerte le sonríe a ‘Pamera’, como lo conocen. El exjugador de Emelec y Deportivo Quito ahora tendrá su segunda experiencia internacional.

Jugará en la 1 Liga, que es parte de la primera división de Polonia, pero donde no están los equipos élite que sí participan en La Ekstraklasa. El Arka confirmó su contratación a través de las redes sociales.

También lo hizo su empresario Iván Reyes. Esta será su segunda experiencia internacional. Ya estuvo en Estudiantes de La Plata, donde tuvo pocas oportunidades de jugar.

Joel Valencia fue una de las principales figuras ecuatorianas en jugar en ese país. En el 2019 fue campeón y goleador del torneo con el GKS Piast Gliwice S. A. Ahora defiende al Legia Varsovia, que es líder de la tabla de posiciones. 

Fuente: El Comercio

James Bond existió, era británico y miembro del servicio exterior

James Albert Bond -nacido el 30 de enero de 1928 en la zona rural de DevonInglaterra– lo llamaban Jim. Desapareció de Polonia una noche de 1964 mientras caminaba cerca de una base militar soviética en Polonia. Nunca más se supo de él. O al menos, nunca más supieron de él los agentes polacos que lo siguieron día y noche desde su arribo a Varsovia, un año antes. Las alarmas sonaron entre los espías locales por su nombre. Para entonces, la saga creada por el escritor Ian Fleming ya era un éxito no sólo editorial, sino cinematográfico: Sean Connery había interpretado tres veces -desde su debut en 1962- al agente ficticio del MI6, homónimo al enviado oficial de carne y hueso descubierto hurgando en tierra enemiga en plena Guerra Fría.

BondJames Bond, el verdadero, había sido vigilado en silencio desde su llegada a la capital europea. Estaba formalmente enrolado en el Ejército del Reino Unido. De un día para otro, sin despertar sospechas, dejó el país y su caso se convirtió en un misterio. Incluso para los polacos que crearon una prolija carpeta con sus datos y que fue guardada con celo entre documentos clasificados como top secret durante más de cinco décadas. Los papeles fueron descubiertos hace pocas semanas por Wlowzimierz Lechnio, un archivista que se convirtió en noticia de la noche a la mañana sin esperarlo.

Lechnio -quien leyó los 44 folios que componen la ficha de BondJames Bond– intenta despejar el velo romántico que la historia quiere darle al sujeto: “Él era sólo un secretario. La evidencia aquí no indica que fuera un espía”. Sin embargo, Marzena Kruk, del Instituto de la Memoria Nacional de Polonia, sostiene lo contrario: “Vamos, él era un espía haciendo cosas de espionaje. Todas las posibilidades son posibles”.

Filip Hagenbeck, ex jefe de contrainteligencia polaco, cree que Jim pudo haber sido usado por el MI6 como un señuelo para distraer a los oficiales polacos del verdadero -y desconocido- objetivo de Gran Bretaña. Imaginar un diplomático con el nombre de la estrella del cine mundial caminando por las calles de Varsovia -y por otras locaciones más delicadas- debería llamar la atención de cualquiera. Hagenbeck, autor del libro Un espía Ordinario, señaló en diálogo con The Wall Street Journal: “Sinceramente, no creo que fuera un espía. Lo habían enviando para hacer una especie de cebo. Hacer que la contrainteligencia lo persiga a él en lugar de a otras personas. Era un juego que se jugaba, ¿sabes?”.

Ian Fleming, creador del personaje «James Bond 007» junto al actor Sean Connery, uno de sus máximos intérpretes (Shutterstock)

Las anotaciones que componen su carpeta confidencial son variadas. Lo describen como un mujeriego, muy cuidadoso de sus movimientos, inclinado por la buena bebida. Lejos de la realidad: Bond era un hombre bastante común, de gustos para nada extraordinarios, al que solo le gustaba el golf y apegado a su familia que incluso se trasladó a aquel país para solventar su fachada.

Bond estaba casado. Su viuda, Janette, tiene hoy 88 años. Está segura que -a pesar de que él nunca se lo reconoció-, su marido era un agente secreto. Vivió con él en Varsovia y recuerda las particularidades con que se comunicaban. James le pedía que mientras estuvieran en su casa se escribieran notas ya que sospechaba que la inteligencia polaca los estaba escuchando. Janette Bond también sirvió al Reino Unido. Lo hacía ayudando a su esposo a despistar a quienes lo seguían por toda la capital. Fiestas, reuniones sociales… la mujer recuerda que tenía que ayudar a su marido a esquivar la vigilancia para poder cumplir con sus misiones. Pero a veces no podían deshacerse de sus persecutores. Los autos los seguían día y noche. Era casi un acoso, según rememoró en el diario norteamericano.

A pesar de ello, de un día para otro, sin que lo esperaran, Bond y su familia desaparecieron. Retornaron al Reino Unido donde se dedicó a ser comisionado del Ejército Británico. Luego fue destinado a Chipre Alemania. Pero por problemas de salud, fue devuelto a casa. Murió en 2005.

La pregunta que busca una respuesta hace décadas gira en torno a saber quién fue el verdadero Bond que inspiró a Fleming. Para muchos fue un ayudante personal del autor de la saga quien en los 50 escribió los libros y descubrió a su eterno personaje. Fleming fue miembro de las fuerzas especiales británicas durante la Segunda Guerra Mundial, como oficial de Inteligencia naval. Allí conoció al jefe del MI6 de entonces, Stewart Menzies. En ese tiempo, un joven con el nombre que encarnaron desde Connery hasta Daniel Craig fue su ayudante. “Fue provisto de muchos secretos”, recordó al WSJ su biógrafo, Andrew Lycett, dado los contactos que tenía en ese mundo el afamado escritor.

Sin embargo, es difícil que Fleming diera a conocer la identidad de un agente en actividad. La teoría de Hagenbeck cobra sentido.

Su cuñado, Keith Tacchi, lo recuerda como poco “afable”. “Jim era un hombre de órdenes, se unió al ejército y lo hizo según las reglas. Solía fumar en pipa, tenía gorra de pescador. Era una persona totalmente relajada. Tenía una pasión en la vida, que era el golf, en la que no era muy bueno», dijo. Era la antítesis del personaje glamoroso de la literatura y el cine.

Fuente: Infobae

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