Pese al COVID-19, cacao rompe récord del 2018 y exporta 345.000 toneladas

El sector cacaotero nacional fue uno de los que no se paralizó durante los meses más críticos de la pandemia del COVID-19 y al contrario de contraerse cierra el año con un récord de producción y de exportación. Francisco Miranda, presidente de la Asociación Nacional de Exportadores de Cacao del Ecuador (Anecacao), explica las estrategias que aplicaron y las expectativas para el siguiente año.

¿Con cuánto cierra de exportaciones el sector cacaotero?

Este año el sector cacaotero ecuatoriano está rompiendo récords en el volumen de toneladas exportadas, un récord que teníamos del 2018 con 315.000 toneladas y estamos rebasando las 345.000 toneladas en este 2020, esto equivale más o menos a un poco más de $850 millones que entran al Ecuador por cacao.

¿Récord pese a un año con pandemia, cómo se explica?
Ha sido un año extraño, con dificultades grandes, muy duro, pero que le ha permitido al agricultor tomar buen recaudo de sus plantaciones y esto se ve reflejado en la producción, tenemos también como récord en el 2020 un aumento significativo del hectareaje de sembrado, en el último inventario agrícola, hace un par de años, estas rodeaban unas 470.000 hectáreas sembradas, hoy el último registro que hacemos con el Ministerio de Agricultura se proyecta un poco más de 600.000.

¿En qué zonas se sembró más?
Vemos un incremento importante en el norte de Manabí, Esmeraldas, en la Amazonia en donde se han venido reemplazando cultivos de ciclo corto por cacao.

Vemos que en las zonas del norte de Manabí y Esmeraldas había mucha tendencia de siembra de palma aceitera que es un cultivo que se difundió mucho en el Ecuador, en la misma cayó una plaga y con la caída de los últimos 5 años del precio del petróleo, pues el precio del producto de la palma aceitera también tuvo un decaimiento de precios importante, entonces vemos que estos agricultores lidiando con estas plagas tan fuertes y el decaimiento tan grande de precios han ido transformando paulatinamente sus plantaciones en cacaoteras y por eso que vemos zonas productivas no tradicionales de cacao, Esmeraldas no ha sido un productor tradicional de cacao, que yo recuerde nunca, por lo menos no con un volumen mayor y Manabí dejó de serlo hace muchísimos años y estamos viendo como regresan, en algunos casos, o ingresan al mercado cacaotero estas zonas novedosas productivas.

En la parte de la Amazonía, quienes han recibido mucho apoyo de ONG internacionales por temas de remediaciones ambientales o petroleras que apuntaban a siembra de cacao como una alternativa viable en los cultivos no alimentarios para generar flujos para estas comunidades, vemos que la suma de todo esto, más el impulso del agricultor pequeño que vio el éxito de su vecino con estas nuevas tecnología agrícolas desarrolladas en Ecuador querer ingresar en la cadena.

¿Cómo se explica este cambio de cultivos?
El cacao tiene un mercado internacionalizado, una estabilidad bastante buena en el precio, con pisos en los últimos cinco años bastante resilientes que han sido atractivos para la inversión del agricultor pequeño que han ido transformando a cuenta gotas sus plantaciones de estos otros cultivos tradicionales que tenían hacía cacao, es una manera de ahorro, porque recordemos que el cacao toma cuatro años para el comienzo de sus proceso productivo.

¿Cuáles son las expectativas para el próximo año?
Son buenas, cuando vemos este aumento de hectáreas de sembrado, el proceso productivo de la planta nos hace entender que estamos en un inicio de estas nuevas zonas productivas que tienen aún que terminar de madurar y llegar a sus picos de producción. Sabemos de buena fuente que hay buen movimiento de viveros y unas plantas que están entrando a campo, esto nos permitirá un crecimiento paulatino en los próximos años, pienso que será bastante estable, siempre y cuando mantengamos niveles de precios atractivos para los inversionistas agrícolas. Esto nos permite predecir una producción en los próximos años que sumará de manera fácil 400.000 o hasta 500.000 toneladas. Se dice que en Ecuador ya están sembradas las plantas para llegar a 400.000 toneladas en los próximos años, pero dependemos de factores climáticos, de precios para complementar la fertilizaciones y avanzar.

El Universo

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