¿Qué se debe saber sobre la variante británica del SARS-CoV-2?

Este lunes, Ecuador anunció que se identificó el primer paciente con la variante británica del SARS-CoV-2, que se notificó en Reino Unido el 14 de diciembre. Se trata de un hombre de 50 años que llegó de Europa el 12 de diciembre a Ecuador y arribó con una prueba PCR negativa.

Este evento había sido anticipado por el ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, que había manifestado cuando se anunció la aparición de la mutación señaló que podría registrarse en el Ecuador debido a que la toma de muestra donde se detectó por primera vez se hizo en diciembre. Actualmente es una de las variantes predominantes en Europa y ya registra casos en Chile, Perú, Estados Unidos, España, Israel, entre otras.

También se investigan dos casos sospechosos en Manabí.

Zevallos indicó que esta no es la única mutación que tendría una mayor transmisibilidad, también lo tendría las variantes detectadas en Sudáfrica y otra en Japón.

¿Por qué se dice que la variante es más transmisible que el virus original de Wuhan?

La variante VUI–202012/01 o linaje B.1.1.7 tiene una transmisibilidad mayor al virus original de Wuhan (China) debido a que presenta 23 mutaciones, de las cuales se detectaron 17 que se presentaron de manera abrupta. Informes preliminares han indicado que una de estas se da en la proteína que le permite al virus unirse a otra de la célula humana con mayor facilidad, reseñó BBC.

Así como que otro de los cambios en el linaje suprime la respuesta de los anticuerpos lo que le da menor efectividad al enfrentar el virus. Sin embargo, no se ha encontrado evidencia que esto signifique una mayor severidad en el cuadro clínico.

¿Dónde se ha detectado la variante británica del SARS-CoV-2?

La mutación se identificó por primera vez en Reino Unido, donde se volvió la variante predominante. Luego se ha reportado casos en Alemania, Francia, España, Italia, Dinamarca, Chile, Perú, México, entre otros.

Debido a que la notificación se dio varios meses después desde el primer caso, es probable que varios países también registren casos, pero aún no han podido ser detectados ya que se requiere un secuenciamiento de genoma del virus.

¿Cómo se contagia?

La forma de transmisión del SARS-CoV-2 no ha variado, esto implica a las mutaciones que llegue a tener. Es decir, que se puede propagar con partículas líquidas expulsadas a través de la boca o nariz al toser, estornudar, hablar, cantar, entre otros.

¿Cómo se puede prevenir el contagio?

Las autoridades y especialistas han recordado que la forma de evitar el contagio es el uso de mascarillas, distanciamiento físico, lavado de manos y evitar aglomeraciones.

El Universo

Academia halló variante del SARS-Cov-2 solo reportado en Ecuador

Gracias a la vigilancia epidemiológica que realiza la academia ecuatoriana, se ha podido detectar una variante del SARS-Cov-2 que provocaba síntomas más graves que el virus original y que sólo se ha reportado en Ecuador.

Hubo dos reinfecciones y un caso particular de reactivación del virus en un paciente. En agosto de 2020, los científicos de las universidades Espíritu Santo (UESS) y San Francisco de Quito encontraron un caso de reactivación del SARS-Cov2 en un paciente, un descubrimiento que hasta ese momento sólo se había reportado en Brasil.

El paciente es un médico, de 35 años, que trabaja en el Hospital Teodoro Maldonado Carbo de Guayaquil y que se había enfermado de coronavirus el 7 de abril.

Sus síntomas fueron leves, sólo un poco de fiebre, tos y malestar nasal. Los exámenes de los pulmones eran normales. 

Cuatro meses después, el paciente volvió a presentar síntomas, pero esta vez graves, al punto que terminó en terapia intensiva por casi una semana.

¿Era un caso de reinfección? fue lo primero que se preguntaron, explica el científico Paúl Cárdenas, de la Universidad San Francisco, uno de los integrantes de la investigación. 

Pero “al secuenciar el genoma del virus nos dimos cuenta de que se trataba de la misma variante del virus, lo que estamos comprobando es que tal vez ese virus se quedó en esa persona”. 

Es un caso de persistencia del virus, explica el director del Centro de Investigaciones de la UEES, Fernando Espinoza.

21,2 millones de personas están contagiadas de coronavirus, según las cifras emitidas por la OMS.

Eso significa que el virus, al infectar la célula del paciente, “atravesó las membranas y se llevó una cantidad de fosfolípidos. Es como si fuese una bolsita de grasa y el virus se quedó ahí”.

Cuando la célula, en un procedimiento natural del organismo, se dividió, “entonces activó de nuevo al virus, empezó a reproducirse y causó la segunda infección”, dice Espinoza.

Este análisis se pudo realizar gracias a las muestras que la UEES ha guardado de algunos pacientes desde el inicio de la pandemia, cuando empezaron a hacer pruebas de PCR de hisopado.

“Guardamos todas las muestras para la próxima fase, que era la secuencia del genoma de este virus”, añade el director del proyecto. Además de este caso, la academia ha podido encontrar dos más de reinfección, que han sido documentados para entregarlos al Ministerio de Salud y a la comunidad científica internacional.

Una variante ecuatoriana del virus Desde que fue reportado el nuevo coronavirus, en marzo de 2020, la academia ha sido la primera en hacer la vigilancia epidemiológica de las posibles mutaciones del SARS-Cov-2 en el país. La Universidad San Francisco de Quito fue pionera en secuenciar el genoma del virus unos días después del anuncio del primer caso en Ecuador.  Desde entonces, ha logrado secuenciar 107 genomas del virus, en los cuales ha encontrado 24 mutaciones.

Una de esas variantes, detectada en abril, preocupó a los científicos, porque la mutación era más peligrosa que la original. Se trataba de unos pacientes que se infectaron gravemente en el hospital del IESS Sur, en Quito. Y era “una variante del virus que no ha sido detectada en ninguna otra parte”, explica Cárdenas. Afortunadamente, no se la ha encontrado nuevamente en ningún otro paciente en el país, ni ha sido reportada en alguna parte del mundo. “Uno detecta cuando busca”, recalca Cárdenas; ese es el objetivo de la vigilancia epidemiológica.

Gracias a eso, Reino Unido alertó de una nueva cepa. En ese país, la academia y lo público se unieron en abril para conformar un consorcio de investigación y juntos han secuenciado más de 140.000 genomas del virus. Ecuador no llega a 300.  La difícil tarea de investigar en el país La investigación es una importante tarea y el Gobierno no le ha prestado la atención necesaria.

Lo reconoció el ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, en varias ocasiones frente a la prensa, ante la pregunta de qué está haciendo esta institución para vigilar la nueva cepa de Covid-19, altamente contagiosa, reportada en Reino Unido. “Se hace muy poquito”, respondió el ministro Zevallos, el 21 de diciembre de 2020. “La secuenciación y vigilancia genómica de los virus es muy restringida”. 

¿Qué restringe la vigilancia genómica del virus en Ecuador? Las respuestas llevarían al propio Ministerio de Salud, que 10 meses después de que inició la pandemia no ha coordinado con las universidades la investigación del genoma del virus.

Para los científicos es más difícil gestionar la logística para obtener las muestras de los pacientes que están en los hospitales, que hacer su trabajo en el laboratorio. “Nosotros debemos contactarnos con los médicos de hospitales públicos directamente en cada una de las provincias.

Les enviamos viales (frascos para guardar muestras) y los consentimientos informados para que firmen los pacientes”, explica Cárdenas. Las universidades asumen también los gastos de envíos.  Y algunas veces ni siquiera han obtenido una respuesta.

“O si logramos enviarles los viales, algunos no nos los regresan”, comenta el científico, quien destaca que lo que han conseguido ha sido gracias al apoyo de médicos y enfermeras comprometidos con la investigación.

“Si tuviéramos acceso a las muestras… podríamos secuenciar hasta unos 100 genomas a la semana”. Paúl Cárdenas, investigador de la Universidad San Francisco.

“Si tuviéramos acceso a las muestras… podríamos secuenciar hasta unos 100 genomas a la semana”. Paúl Cárdenas, investigador de la Universidad San Francisco.

“Si tuviéramos acceso a las muestras… podríamos secuenciar hasta unos 100 genomas a la semana”.

Aunque esto también requiere de apoyo económico, que al menos esta universidad ha obtenido a través de fondos internacionales. 

“Hemos mejorado”, dice Paúl Cárdenas, porque “antes, secuenciar un genoma nos valía unos USD 200, ahora nos cuesta aproximadamente USD 40”.

Los investigadores de las universidades San Francisco, UEES, UTPL e Ikiam han revisado las muestras desde septiembre para detectar si en las secuencias aparece la nueva variante reportada por Reino Unido, pero hasta ahora no la han encontrado. 

Los datos que cita el Ministro de Salud en sus últimas intervenciones son justamente las que proveen las universidades.

Según él, “se están haciendo contratos, porque no queremos bajar las manos en esto y hacer lo que hemos propuesto desde el principio, que es vigilancia genómica”, dijo en una rueda de prensa el 4 de enero. 

No especificó qué tipos de contratos, pero el investigador de la universidad San Francisco asegura que el Ministerio de Salud ha pedido información al centro educativo, pero “todavía no hemos tenido una respuesta sobre si se nos van a enviar muestras o no”.

También ha tenido acercamientos con el director del centro de investigaciones de la UEES, Fernando Espinoza, para proponerles “un convenio en el que la UEES podría secuenciar los virus que el Estado, a través de los hospitales, pueden identificar” y entregarles.

Primicias

Sudáfrica descubre una nueva variante del coronavirus

Sudáfrica ha descubierto una nueva variante del coronavirus (SARS-CoV-2) que parece estar impulsando la segunda ola de covid-19 en el país, informaron este lunes 21 de diciembre del 2020 las autoridades.

Llamada 501.V2, la variante se detectó en los últimos meses por primera vez en el Cabo Oriental y, desde entonces, se ha extendido a otras provincias sudafricanas. Las evidencias recopiladas «sugieren contundentemente que la segunda ola que estamos experimentando está impulsada por esta nueva variante», indicó el ministro sudafricano de Sanidad, Zweli Mkhize, durante una sesión informativa virtual el pasado viernes.

El profesor Ian Sanne, miembro del Comité Asesor Ministerial sobre covid-19 de Sudáfrica, afirmó hoy que se trata de una nueva variante y no de una nueva cepa.

«Una nueva cepa causaría una preocupación mucho mayor acerca de todo el arduo trabajo que se ha logrado hasta ahora. Básicamente, volveríamos a cero y estaríamos lidiando con una nueva cepa de virus circulando por el mundo. Pero ése no es el caso», subrayó Sanne en declaraciones al portal informativo EWN.

«Esta es una variante y tiene algunos cambios genéticos. Representa una evolución viral», puntualizó el profesor.

La aparición de una nueva variante del coronavirus en el Reino Unido obligó este fin de semana a las autoridades británicas a establecer duras medidas restrictivas en gran parte del país por el alarmante incremento de los casos de la covid-19, toda vez que numerosos países han prohibido vuelos a Gran Bretaña.

No obstante, Sanne, especialista en enfermedades infecciosas, señaló que la variante sudafricana es distinta a la detectada en el Reino Unido.​»La variante no es la misma que la variante del Reino Unido. Hay dos virus diferentes, pero son variantes distintas de la misma cepa del coronavirus», explicó el profesor.

La nueva variante sudafricana, prosiguió, es más transmisible y tiene una carga viral más alta, pero se desconoce si es más peligrosa. «Eso aún no se ha establecido, pero lo que estamos viendo son tasas de casos y transmisiones mucho más altas.

Las tasas de casos se han disparado (…). Eso significa que las personas deben protegerse. Eso es desinfectar las manos, usar mascarillas y evitar movimientos innecesarios entre provincias», concluyó Sanne. El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, decretó el pasado día 14 nuevas restricciones para intentar frenar la segunda ola de covid-19 y advirtió de que, a menos que se cumplan, «éstas serán las últimas Navidades para muchos sudafricanos».

Lideran la segunda ola cuatro provincias: Cabo Occidental, donde está Ciudad del Cabo; Cabo Oriental, KwaZulu Natal y Gauteng, que alberga a Johannesburgo -mayor urbe del país- y Pretoria, la capital sudafricana.

Sudáfrica había mantenido las infecciones bajo control desde agosto, después de unos duros meses en los que fue no sólo el gran epicentro de la covid-19 en África, sino también la quinta nación del mundo más golpeada por la pandemia.

En los últimos meses, sin embargo, las cifras de nuevos casos diarios fueron creciendo con rapidez, especialmente en las cuatro provincias citadas. Sudáfrica sigue siendo, con diferencia, el país más golpeado por el coronavirus en toda África, al haber registrado, hasta la fecha, 921 922 casos, de los que 24 691 acabaron en muerte y 787 782 son ya pacientes recuperados.

En el continente se han registrado 2,5 millones de contagios, 59 099 fallecimientos y 2,1 millones de recuperaciones desde que se detectó el primer caso continental en Egipto el pasado 14 de febrero, según los datos publicados hoy por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC África).

EFE

China confirma 23 nuevos casos de covid-19, uno de ellos por contagio local

La Comisión Nacional de Sanidad de China informó este domingo, 20 de diciembre del 2020, de que el país asiático diagnosticó 23 nuevos positivos del coronavirus SARS-CoV-2 el sábado 19, uno de ellos por contagio local y 22 procedentes del extranjero.

Los 22 casos importados se localizaron en Shanghái (este, 11) y en Pekín (norte, 2) y en las provincias de Mongolia Interior (norte, 2), Shaanxi (norte, 2), Zhejiang (sureste, 1), Fujian (sureste, 1), Henan (centro, 1), Cantón (sur, 1) y Sichuan (centro, 1).

El contacto local se registró en la provincia nororiental de Liaoning. La cifra publicada hoy muestra un leve repunte tras los 17 casos anunciados el día anterior.

Además, con la suma de los 10 casos asintomáticos publicados hoy (siete de ellos, procedentes de fuera de las fronteras chinas), el total de personas en esa circunstancia bajo observación queda en 205, de los que 183 son «importados».

A menos que manifiesten síntomas, China no cuenta en sus estadísticas como caso confirmado este tipo de infecciones. Asimismo, las autoridades sanitarias detallaron que, hasta la pasada medianoche local, se dio de alta a 21 pacientes tras superar con éxito el covid-19.

De este modo, el número total de contagiados activos en la China continental se situó en 309, de los cuales cinco se encuentran graves.

La Comisión Nacional de Sanidad no anunció nuevos fallecimientos por la covid-19, por lo que la cifra se mantuvo en 4 634 (dato inalterado desde mediados de mayo), entre los 86 829 infectados diagnosticados oficialmente en China desde el inicio de la pandemia.

Hasta la fecha se ha realizado seguimiento médico a 891 010 contactos cercanos con infectados, de los cuales 6 596 continúan en observación.

Mientras tanto, en la ciudad semiautónoma de Hong Kong, donde las cifras de nuevos contagios han repuntado en las últimas semanas y las autoridades han puesto en marcha nuevas restricciones, suman en total 8 078 positivos desde el inicio de la pandemia, de los que 129 fallecieron.

Fuente: EFE

Fármaco oral logra eliminar por completo la transmisión del coronavirus en 24 horas

Una investigación realizada por científicos de la Universidad Estatal de Georgia demostró que el antiviral MK-4482/EIDD-2801, conocido como molnupiravir, es capaz de bloquear rápidamente el contagio del SARS-CoV-2, lo que podría “cambiar las reglas del juego”

Un medicamento antiviral, MK-4482/EIDD-2801 o molnupiravir, es capaz de eliminar por completo la transmisión del coronavirus en 24 horas, según una investigación realizada por científicos del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Estatal de Georgia, en Estados Unidos.

“Esta es la primera demostración de un fármaco disponible por vía oral que logra bloquear rápidamente la transmisión del SARS-CoV-2, por lo que podría cambiar las reglas del juego”, señaló el Doctor Richard Plemper, profesor universitario distinguido en el estado de Georgia y líder del grupo que llevó adelante la investigación, según consigna el sitio Science Daily.

Si el tratamiento se inicia a tiempo, los infectados podrían obtener grandes beneficios para ellos y el resto de la sociedad. Por un lado, detener el progreso de los pacientes a una enfermedad más grave que complique su salud, al tiempo que podría hacer más corto el período de infección y, de esa manera, aliviar el costo emocional y socioeconómico del aislamiento prolongado del paciente. Así, los brotes locales podrían evitarse.

“Observamos desde el principio que MK-4482 / EIDD-2801 tiene una actividad de amplio espectro contra los virus de ARN respiratorios y que el tratamiento oral de los animales infectados con el fármaco reduce la cantidad de partículas virales diseminadas en varios órdenes de magnitud, reduciendo drásticamente la transmisión”, señaló Plemper. “Estas propiedades hicieron de MK-4482 / EIDD / 2801 un poderoso candidato para el control farmacológico de la enfermedad de COVID-19”, añadió.

IMAGEN DE ARCHIVO. REUTERS/Amr Abdallah Dalsh
IMAGEN DE ARCHIVO. REUTERS/Amr Abdallah Dalsh

El molnupiravir es un medicamento antiviral desarrollado en la Universidad de Emory, en Atlanta, por su compañía de innovación de medicamentos, Drug Innovation Ventures at Emory (DRIVE), que fue licenciada por Ridgeback Biotherapeutics, que se asoció con Merck & Co. Originalmente estaba destinado a tratar la gripe y evita que el virus haga copias de sí mismo creando errores durante la replicación del ARN viral.

En el estudio publicado en la revista científica Nature Microbiology, el equipo de Plemper reutilizó MK-4482 / EIDD-2801 contra el SARS-CoV-2 y usó un modelo de hurón para probar el efecto del fármaco para detener la propagación del coronavirus.

“Creemos que los hurones son un modelo de transmisión relevante porque propagan fácilmente el SARS-CoV-2, pero en su mayoría no desarrollan una enfermedad grave, que se parece mucho a la propagación del SARS-CoV-2 en adultos jóvenes”, aseguró el Doctor Robert Cox, becario postdoctoral en el grupo Plemper y coautor principal del estudio, de acuerdo a Science Daily.

“Cuando compartimos a los infectados y luego tratamos a los animales de origen con hurones de contacto no tratados en la misma jaula, ninguno de los contactos se infectó”, manifestó Josef Wolf, estudiante de doctorado en el laboratorio de Plemper y coautor principal del estudio. En comparación, todos los contactos de los hurones de origen que habían recibido placebo se infectaron.

Si estos datos basados en hurones se traducen en humanos, los pacientes con COVID-19 tratados con el medicamento podrían volverse no infecciosos dentro de las 24 horas posteriores al inicio del tratamiento.

MK-4482 / EIDD-2801 se encuentra en ensayos clínicos avanzados de fase II / III en los que se está probando en tres dosis diferentes cada 12 horas durante cinco días en pacientes con COVID-19.

El SARS-CoV-2 podría entrar en el cerebro a través de la nariz

El SARS-CoV-2 podría entrar en el cerebro de las personas a través de la nariz, un descubrimiento que además de explicar algunos de los síntomas neurológicos que se han observado en pacientes con covid-19, podría ser útil a la hora de diagnosticar y de aplicar medidas de prevención del contagio.

El estudio, realizado con autopsias, se ha publicado este lunes 30 de noviembre de 2020 en la revista científica Nature Neuroscience. Se sabe que el SARS-CoV-2 no solo afecta al aparato respiratorio sino que también tiene efectos sobre el sistema nervioso central con síntomas que van desde la pérdida del olfato y del gusto, al dolor de cabeza, la fatiga y las náuseas.

Además, recientes investigaciones han confirmado la presencia de ARN del virus en el cerebro y en el líquido cefalorraquídeo, pero todavía sigue sin estar claro por dónde entra el virus y cómo se distribuye en el cerebro. Para averiguarlo, un equipo de investigadores del Charité -uno de los hospitales universitarios más grandes de Europa que forma parte de la Facultad de Medicina de la Universidad Libre de Berlín y de la Universidad Humboldt de Berlín, Alemania- liderados por Frank Heppner, realizó la autopsia a 33 pacientes fallecidos por covid-19.

Los investigadores analizaron el cerebro de 22 hombres y 11 mujeres, y su nasofaringe (parte superior de la garganta detrás de la nariz), un lugar que podría ser un posible primer foco de infección y replicación del covid-19. En el momento de la muerte, los pacientes tenían una edad media de 71,6 años, y el tiempo transcurrido desde el comienzo de los síntomas hasta la muerte fue una media de 31 días.

Las autopsias encontraron ARN del SARS-CoV-2 y de varias proteínas en el cerebro y la nasofaringe, y partículas de virus intactas en la nasofaringe. Los niveles más altos de ARN viral se encontraron en la membrana mucosa olfativa, donde están las células nerviosas y reside el sentido del olfato, según el estudio. Además, observaron que la duración de la enfermedad estaba inversamente relacionada con la cantidad de virus detectado, y que cuanto más altos eran los niveles de ARN del SARS-CoV-2, menos duraba la enfermedad.

Los autores también encontraron proteínas del SARS-CoV-2 (la que permite liberar el genoma viral en el interior de la célula que va a infectar) en ciertos tipos de células de la capa mucosa olfatoria, donde el virus podría aprovechar la proximidad del tejido endotelial y nervioso para entrar en el cerebro. En algunos pacientes se encontró esta proteína del SARS-CoV-2 en células que expresan marcadores de neuronas, lo que sugiere que las neuronas del olfato podrían estar infectadas, al igual que otras zonas del cerebro que reciban señales olfativas y gustativas.

También hallaron SARS-CoV-2 en otras áreas del sistema nervioso, incluida la médula oblonga, el principal centro de control de las funciones respiratorias y cardiovasculares del cerebro. Los investigadores advierten de que harán falta más autopsias que incluyan una amplia gama de muestras para identificar los mecanismos precisos que median la entrada del virus en el cerebro, y examinar otros posibles puertos de entrada.

Fuente: El Comercio

Qué pasaría si por error nos ponemos dos vacunas distintas del coronavirus

Una vez tengamos la vacuna para prevenir el coronavirus SARS-CoV-2, ¿realmente se podrá administrar a toda la población en el primer semestre del 2021? ¿Será la misma para todos? ¿Cuánto durará su efecto? ¿qué pasaría si nos ponemos una dosis y no obtenemos los resultados esperados? ¿habrá que vacunarse cada año?

El plan de vacunación anti-covid del Gobierno prevé recibir 140 millones de dosis para administrar a 80 millones de habitantes, según los 15 grupos establecidos en función de la vulnerabilidad y riesgo ante el coronavirus. (Foto: Getty)

En el escenario actual no se puede responder a todas estas hipótesis con certeza absoluta porque aunque el plan de vacunación está aprobado, quedan muchas cuestiones por resolver que dependerán de la evolución de la pandemia, de la cadena de producción y de la distribución. Pero si podemos aclarar, de la mano de los expertos, algunas cuestiones generales y el protocolo a seguir.

Calendario flexible

Si se cumplen las previsiones, la primera remesa de la vacuna para prevenir el coronavirus SARS-CoV-2 llegará a nuestro país en enero (una vez que haya pasado todos los filtros de seguridad y reciba la autorización de la UE) e irá destinada a sanitarios, usuarios de residencias y grandes dependientes.

Tras ellos vendrán hasta 15 grupos: población general de mas de 60 años, personas que tengan salud de riesgo, profesionales que trabajan en entornos cerrados, población infantil, docentes… Las etapas en las que se van a distribuir esas primeras dosis aún están por determinar según vaya avanzando la pandemia y según vayan llegando las nuevas dosis.

“Como norma general, nos explica la doctora Susana Martín, portavoz de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) sobre vacunas, hablando del resto de las vacunas, cuando se inicia la pauta de vacunación con un preparado vacunal se recomienda continuar o completar el proceso con la misma vacuna”. Es decir, no se recomienda intercambiar dosis de vacunas entre diferentes preparados.

Aunque todavía no está claro cuántas dosis de la vacuna Covid-19 se necesitarán para inmunizarnos, la mayoría de las vacunas Covid-19 que se están probando ahora utilizan regímenes de dos dosis.

“La vacuna que está más próxima por llegar se administrará en dos dosis, con un intervalo de entre 21 y 28 días”, señala el doctor Amós García Rojas, médico epidemiólogo, vacunólogo y presidente de la Sociedad Española de Vacunología (SEV). El año que viene podría ser una única dosis, pero de momento, hay que atenerse a lo que sabemos”.

Si atendemos a la recomendación general, deberemos asegurarnos de recibir ambas inyecciones, en el tiempo adecuado y con el mismo preparado. Es poco probable que haya errores en la administración de la vacuna y que se nos olvide ponernos la segunda dosis (los sanitarios encargados de hacerlo nos lo van a recordar), ya que al estar incluida en el calendario vacunal de la Seguridad Social todo estará pautado y controlado desde nuestro Centro de Salud.

Control escrupuloso en el cumplimiento

“Con respecto a que pasaría en caso de que uno por error se administrara más dosis de la vacuna, en principio se va a controlar porque va a haber un registro adecuado de vacunación y se va a intentar evitar o minimizar los riesgos de exceso de vacunación o de errores de dosis”, asegura la Dra. Martín.

Duplicar una dosis por error de la vacuna anti-Covid es algo muy improbable que no se contempla, y ‘revacunarse’ a sabiendas para reforzar la protección no va a ser posible ni tendría sentido alguno, ya que no va a garantizar más tiempo de inmunidad.

En caso de que ocurriera, por ejemplo, “como con la vacuna del Tétanos, señala la portavoz de vacunas de semFYC, cuando se administran las dosis de recuerdo, suelen aumentar las reacciones locales en la zona de inyección porque el cuerpo ya está inmunizado”. Pero no son vacunas comparables ni el escenario es el mismo.

Desde la SEV confirman que “aunque duplicar la dosis de algunas vacunas (por ejemplo, Meningococo) no supone ningún riesgo para la salud del niño, otras podrían provocar reacciones locales”. Por lo que recomiendan estar atentos, mantener al día las cartillas vacunales y ser especialmente escrupulosos en el cumplimiento de las pautas vacunales.

También la Asociación Española de Pediatría (Aeped) aclara que repetir una vacuna por error no es peligroso: “Si por error (a un niño) le aplican una dosis que ya tenía, no pasa nada. Ante la duda, lo indicado es repetir una dosis”. Lógicamente esta afirmación atañe exclusivamente a las vacunas habituales y ya conocidas, pero no hay datos de cómo se reaccionaría a dosis repetidas de la vacuna anti-Covid.

Intercambiar vacunas no es una opción

Por otro lado, hay gente que se está plateando todo tipo de escenarios y supuestos. Por ejemplo: «Si me me pongo la primera vacuna que salga y luego hay otra ‘mejor’ y también me la pongo, ¿tiene sentido? ¿Estoy más protegido?»

Los expertos insisten en que hay que concentrarse en el momento actual e ir paso a paso. Lo importante es vacunarse este año siguiendo las pautas de administración, con las dosis recomendadas para cada preparado y con el intervalo señalado, e ir viendo según avance la pandemia.

En otras enfermedades como las causadas por el Virus del Papiloma Humano (VPH), hay estudios que confirman la compatibilidad de distintas vacunas. Esto permitiría, por ejemplo, poner una primera dosis de Gardasil 4 (financiada por la Seguridad Social) y la segunda y la tercera de Gardasil 9 (a la venta en farmacias y con una cobertura más amplia), o en caso de que haya desabastecimiento, optar por una similar como Cervarix.

Sin embargo, como señalaba la Dra. Martín, esto no es lo aconsejable. Lo ideal es completar la vacunación con el mismo preparado. Y además, no conviene tomar estas decisiones sin haberlo consultado previamente con el especialista.

En el caso de la vacuna para prevenir el coronavirus SARS-CoV-2 no se plantea este escenario. “Esta vacuna no va a ser como todas las demás, señala García Rojas. Está enmarcada en un escenario de alerta sanitaria mundial y se va a aplicar masivamente bajo un protocolo de seguridad y seguimiento muy estricto. No es una vacuna a la carta ni va a estar disponible para comprarse en otros circuitos”.

Lo que hemos aprendido de la gripe

En el caso de la gripe, por ejemplo, el hecho de vacunar a una persona dos veces en la misma temporada no proporciona inmunidad adicional.

Según los CDC, en las personas adultas, los estudios no han mostrado que exista algún beneficio por recibir más de una dosis de la vacuna durante la misma temporada de influenza (gripe), incluso en personas mayores con sistemas inmunitarios debilitados.

Sabemos que la efectividad de la vacuna contra la influenza puede variar. La protección que brinda esta vacuna varía de una temporada a otra. Y depende, en parte, de la edad y el estado de salud de la persona que recibe la vacuna, así como de la similitud o «coincidencia» entre los virus de la vacuna y los que están en circulación.

Durante los años en que la vacuna contra la influenza coincide con los virus, los beneficios de la vacunación contra la gripe variarán en función de diferentes factores como las características de la persona que se vacuna (edad y estado de salud), los virus de la influenza que están circulando esa temporada y, posiblemente, el tipo de vacuna contra la influenza que se utilizó.

Es decir, vacunarse cada año contra la gripe sí aumenta la protección, pero vacunarse varias veces el mismo año no tiene sentido.

¿Podría ocurrir lo mismo con la vacuna contra el coronavirus?

Se desconoce la respuesta a esta cuestión, para afirmarlo con rotundidad hace falta saber si el Covid-19 se comporta igual que la gripe o si tendrá más mutaciones. Por lo que se sabe hasta el momento, no parece que las mutaciones que se han detectado modifiquen el comportamiento básico del Sars-CoV2.

Según mantienen expertos como Vitali Zvérev, director del Instituto de Estudios de Vacunas y Sueros Méchnikov«no ha habido cambios drásticos en el virus»y esto permitiría una dosis única para toda la vida.

«Quedan por examinar las nuevas formas que hay en España, Países Bajos, Suecia, pero por lo general, el virus no muta mucho, la tasa de mutación es de solo tres mutaciones por 30.000 pares de bases por ciclo de replicación», añade en declaraciones a la cadena rusa RT. Lo que representa una tasa de mutación aproximadamente 20-30 veces menor que la del virus de la gripe.

Sin embargo, el investigador Carlos Martín, catedrático de Microbiología de la Universidad de Zaragoza, destaca la capacidad de mutar y adaptarse del SARS-CoV-2; y la de Dinamarca podría poner en entredicho la eficacia de las vacunas en curso, según publica El Heraldo

Todo lo que debes saber sobre la mutación del SARS-CoV-2 hasta la fecha

¿Es normal que los virus muten? ¿Y es peligroso que los virus muten? ¿Qué se sabe hasta la fecha sobre la mutación del virus SARS-CoV-2? Para comprenderlo nos ayuda en primer lugar a dilucidar todas estas cuestiones uno de los virólogos de referencia en España, el doctor José Antonio López Guerrero, director del grupo de Neurovirología del departamento de Biología Molecular de la UAM.

Según explica en una entrevista, el virus SARS-CoV-2 que está protagonizando esta pandemia es un virus de ARN y estos suelen mutar mucho por regla general, si bien y «curiosamente», en el caso del SARS-CoV-2, éste tiene el genoma más grande de los virus de ARN que se conoce, y «ha evolucionado para no mutar, porque si lo hiciera mucho no sería viable, y tiene una proteína que corrige los errores; entonces muta pero menos que otros virus con el mismo material genético o parecido».

Dicho esto, dice que se sabe que han aparecido diferentes cepas desde el inicio de la pandemia, se hablaba de la ‘cepa S’ y de la ‘cepa L’ en China, y luego no se sabe muy bien cuál de las dos fue la que llegó a Europa.

«Y al poco de llegar a Europa, se habló de la mutación ‘D614G’, una variante del virus que no se sabe muy bien de dónde vino. De hecho, a España llegaron más de 15 olas de infección, es decir, que no fue un paciente cero el que llegó a España. Aquí, en nuestro país, ya se detectó esta mutación ‘D614G’, y fue la que se hizo predominante en Europa», aclara López Guerrero.

La teoría que más se maneja es la del ‘cuello de botella’, según indica el también director del Departamento de Cultura Científica del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (UAM-CSIC), y que significa que alguien con esa mutación se fue a otro país, donde la cepa se hizo mayoritaria, y después se reinsertó en el resto del mundo, a Europa, llegando también a China.

Estudios recientes apuntan además, según agrega, que en esta variante el virus se replica mejor en el laboratorio y también mejor en el hámster, «pero para nada que sea las más virulenta». «Es la cepa mayoritaria actualmente», incide el virólogo de la UAM.

Después se han dado otras cepas ‘A’, ‘B’ y ‘C ‘en España, según informa, y recientemente en el Instituto de Biomedicina de Valencia se ha visto la mutación ‘A222V’, otra variante que se ha encontrado en personas ya con la mutación D614G. «Digamos que ha llovido sobre mojado. Se ha detectado en los temporeros de Aragón. Se sospecha que podría haberse originado en España, pero no está claro porque no se sabe cómo ha llegado hasta Aragón, podría haber llegado desde fuera, y de hecho también se ha detectado en Holanda», mantiene.

Qué pasará con las mutaciones del futuro

Por regla general, López Guerrero recuerda que la evolución del virus normal es la de tender a entrar en equilibrio con el hospedador y es raro encontrar mutaciones que vayan hacia una mayor virulencia. «Pero a día de hoy no hay nada que indique el virus tenga ni más ni menos virulencia, aunque hay estudios que sí se están viendo puntualmente, y mutaciones minoritarias. Eso sí, tenderemos en el futuro a un virus más en equilibrio con su hospedador, que somos nosotros. Los virus son genes egoístas que mutan para adaptarse al medio y donde puedan vivir», resalta.

Aquí, Ignacio López Goñi, catedrático de Microbiología de la Universidad de Navarra, precisa a Infosalus que con las mutaciones, que son fenómenos al azar, evolucionan las estirpes que más resisten, que no suelen ser las más virulentas, sino aquellas que mejor se adaptan al hospedador. «Entre las que se han detectado, muchas no influyen para la biológica del virus y algunas se ha visto que lo hacen más transmisible, pero no por eso más virulento», aclara.

Mientras, señala que hasta la fecha se han registrado más de un centenar de mutaciones del SARS-CoV-2, recordando que todos los virus mutan, viven mutando, y varían tanto que en el caso del SIDA o de la hepatitis C, por ejemplo, a un mismo paciente se le pueden tomar muestras y ver que el genoma del virus cambia varias veces.

«En el caso del SARS-CoV-2 muta también pero los coronavirus son bastante estables desde el punto de vista genético y no lo hacen igual de rápido que el virus de la gripe o el del VIH o hepatitis C. La ventaja que en esta pandemia se han tomado muestras desde el principio y tenemos ya un mapa de cómo ha evolucionado el virus desde entonces, con más de 100 variantes descritas», subraya el experto.

Uno de los aspectos que parece que sí se ha constatado de la mutación D614G, la más extendida actualmente, es que influye en una mayor dispersión del virus, según precisa López Guerrero, pero no que haya cambiado su sintomatología o clínica, ni tampoco su mortalidad: «Algún estudio minoritario ha visto algunas mutaciones que podrían ir en la buena dirección de perder virulencia pero cuando el virus llega a la población más vulnerable la mortalidad sigue siendo parecida a la de la a primera ola, por lo que no se puede justificar una pérdida de virulencia del virus hoy por hoy por cuestiones de mutación».

¿Esta mutación podría implicar a las vacunas en marcha?

En última instancia, el profesor López Guerrero sostiene que las mutaciones no parece que de momento afecten a la capacidad inmunogénica, de producir una respuesta inmune, de la espícula de las proteínas principales con las que se están elaborando las vacunas. «Pero es un escenario que podría darse, sino ahora en un futuro, que las mutaciones del virus acaben haciéndole resistentes o irreconocibles por las vacunas que se están llevando a cabo y en un momento haya que modificarlas», mantiene el virólogo.

De hecho, señala que esto parecía ser un problema con el reciente caso de Dinamarca que ha sacrificado a millones de visones, de que pudiera darse una transmisión del virus con ciertas mutaciones a humanos. «No se sabe si eso tendría repercusiones con la eficacia de las vacunas, pero ante la duda se ha procedido a aislar y a controlar la población de visones porque sí podría ser un escenario preocupante», añade.

En última instancia, el también divulgador científico subraya que hoy por hoy las mutaciones también han servido para confirmar la reinfección de coronavirus SARS-CoV-2. «Se han dado casos de reinfección donde se ha constatado que la secuencia del virus de la segunda infección era diferente de la primera, por tanto se concluye que ha sido una reinfección y no una reactivación a lo mejor del virus que estuviera acantonado en algún tejido de la persona infectada, que no lo hubiera eliminado correctamente. Sí podría ser en un futuro también que a lo mejor la deriva del virus genética lleve a lo mejor a que aparezcan más casos de reinfectados pero poblacionalmente se está viendo que es algo anecdótico y minoritario y no deberíamos temer mucho al respecto», sentencia López Guerrero.

Agencia Europa Press

Primer kit de diagnóstico PCR ecuatoriano sale al mercado

El primer kit de diagnóstico PCR para SARS-CoV-2 de fabricación ecuatoriana ha salido al mercado para permitir un mayor acceso a este tipo de pruebas a la sanidad pública, dado su bajo costo en comparación con los actualmente disponibles en el mercado.

El kit ha sido desarrollado por la Universidad de las Américas (UDLA), cuyo canciller, Carlos Larreátegui, aseguró que es el segundo en su tipo en Latinoamérica después de otro elaborado en Uruguay.

Denominado Ecugen, el kit dará a Ecuador una mayor autonomía diagnóstica durante la pandemia, pues su fabricación nacional reducirá la dependencia de los insumos importados.

El paquete cuenta con una sensibilidad mayor que otros disponibles en el mercado, según la UDLA, que espera producir mil kits con 100.000 reacciones de PCR.

Esto representa aproximadamente un 20 % del total de pruebas reportadas por el Ministerio de Salud Pública desde el inicio de la pandemia en febrero hasta la fecha.

Según las últimas cifras oficiales, en Ecuador se reportaron hasta el pasado martes 163.192 positivos de coronavirus, así como 12.588 fallecidos, entre confirmados y probables por la enfermedad.

El grupo de investigación One Health Research Group de la Dirección General de Investigación y Vinculación de esa universidad desarrolló el kit con el apoyo del laboratorio privado OneLabt y la compañía Starnewcorp. Y se suma a otras iniciativas de la alta casa de estudios para apoyar la lucha contra la pandemia, recordó Larreátegui.

La experiencia acumulada por el equipo de investigadores de la UDLA en el diagnóstico molecular del SARS-CoV-2, a partir del trabajo realizado en trece de las 24 provincias del país, y más de 20 000 pruebas, permitieron desarrollar un kit de diagnóstico «más rápido y eficiente», aseguró.

La herramienta está diseñada para su uso en laboratorios y no por el público en general, y no debe ser «confundida con las pruebas rápidas de diagnóstico que se ofrecen en el mercado», aclaró el canciller.

El diagnóstico PCR del coronavirus SARS-CoV-2 se produce en tres etapas fundamentales: el hisopado o toma de muestra; la extracción de material genético, y la detección del material genético del virus.

La etapa del procedimiento con mayor exigencia técnica (y que mayor costo conlleva) es la detección del material genético viral, y es allí donde se emplean el diagnóstico PCR, pues contienen los reactivos necesarios para determinar la presencia del ARN del virus en las muestras del hisopado nasofaríngeo.

El Ecugen, que cuesta apenas 8 dólares y supondrá en teoría una reducción considerable de los costos de diagnóstico, «presenta igual o mejor sensibilidad analítica que los kits de diagnóstico existentes en Ecuador con una certificación FDA», indicó la UDLA.

Y agregó que su sensibilidad del 98 % la validó el Instituto Nacional de Salud Pública e Investigación, reportando una especificidad del 100 %.

EFE

Covid-19: Cuánto dura la inmunidad de quienes ya se enfermaron

Una de las preguntas clave para predecir la pandemia ese la duración de la inmunidad de quienes ya han sido contagiados con el virus.

En algunos otros virus, la primera infección puede proporcionar inmunidad de por vida, pero sobre el SARS-CoV-2, no hay una confirmación definitiva.

En la revista especializada The Lancet Infectious Diseases, se describió el primer caso confirmado de reinfección por SARS-CoV-2 en los EEUU, un hombre de 25 años al que se le volvió a detectar el virus en abril de 2020.

Lo preocupante es que la reinfección en este paciente resultó en una enfermedad peor que la primera infección, requiriendo soporte de oxígeno y hospitalización.

Pero, ¿qué significan los casos de reinfección para la salud pública y los esfuerzos de vacunación para detener la pandemia de COVID-19?

De los cinco casos de reinfección notificados hasta la fecha, ninguno de los individuos tenía deficiencias inmunológicas conocidas. Actualmente, sólo dos individuos tenían datos serológicos de la primera infección y uno tenía anticuerpos preexistentes (IgM) contra el SARS-CoV-2. De acuerdo al estudio, es imposible comparar los resultados de un ensayo con otro.

“La reactividad del anticuerpo a la proteína de la nucleocápside indica una exposición previa al SARS-CoV-2, pero no si están presentes anticuerpos que pueden bloquear la infección (anti-pico)”, indican los investigadores en Lancet.

A medida que surjan más casos de reinfección, la comunidad científica tendrá la oportunidad de comprender mejor los correlatos de la protección y la frecuencia con la que las infecciones naturales con SARS-CoV-2 inducen ese nivel de inmunidad

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