Consejos para ver la gran conjunción de Júpiter y Saturno

Desde el 16 hasta el 25 de diciembre vamos a poder ser parte de una extraordinaria conjunción planetaria: la de Júpiter y Saturno. Estos dos puntos brillantes estarán cada vez más juntos en el cielo que simulará un planeta doble conocida como «la estrella de Belén», esa que según la religión católica fue guía de los reyes magos para llegar al portal a adorar al Niño Dios.

Estos dos grandes del Sistema Solar no habían estado tan cerca desde hace 400 años y durante esta semana será fácilmente visible en el cielo. Ayer miles de ciudadanos en el mundo ya fotografiaron a los planetas.


Desde el 16 hasta el 25 de diciembre vamos a poder ser parte de una extraordinaria conjunción planetaria: la de Júpiter y Saturno. Estos dos puntos brillantes estarán cada vez más juntos en el cielo que simulará un planeta doble conocida como «la estrella de Belén», esa que según la religión católica fue guía de los reyes magos para llegar al portal a adorar al Niño Dios.

Estos dos grandes del Sistema Solar no habían estado tan cerca desde hace 400 años y durante esta semana será fácilmente visible en el cielo. Ayer miles de ciudadanos en el mundo ya fotografiaron a los planetas.

El astrónomo de la División de Ciencias Planetarias en la sede de la NASA, Henry Throop, agregó que el día más visible será el 21 de diciembre pues será la alineación formando la Estrella de Belén. «Podremos ver a Júpiter en el carril interior, acercándose a Saturno todo el mes y finalmente adelantándolo el 21 de diciembre”.

El 21 de diciembre, “la distancia aparente entre Júpiter y Saturno llegará a ser tan pequeña como una décima de grado, o lo que es lo mismo, 6 minutos de arco, 1/5 del diámetro promedio del Sol o la Luna”, explica Alfred Rosenberg, astrofísico del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

La próxima vez que Júpiter y Saturno se acerquen tanto será el 15 de marzo de 2080.

CONSEJOS PARA OBSERVAR LA GRAN CONJUNCIÓN DE JÚPITER Y SATURNO

-Si puede diríjase a un lugar despejado donde no haya obstáculos para observar el cielo y también evite la contaminación lumínica.

-Debe ser en la puesta de Sol para que pueda apreciar mejor la conjunción. Apenas se acabe el atardecer, mire hacia el cielo del suroeste. Se podrá ver desde las 19:00 hasta las 20:30.

-Los dos planetas se verán a simple vista, pero si quiere apreciar mejor será con prismáticos o un telescopio pequeño

Júpiter y Saturno alineados: cómo, cuándo y dónde ver el espectáculo

El 21 de diciembre, cuando caiga la noche, el cielo nos regalará uno de los eventos astronómicos más espectaculares del año.

Se trata de la «gran conjunción» de Júpiter y Saturno, un fenómeno en el que estos dos planetas estarán alineados de tal manera que parecerá que forman un planeta «doble».

Si bien estos dos planetas se encuentran en esta posición cada 20 años, el encuentro de 2020 es muy particular ya que han transcurrido casi 400 años desde que ambos estuvieron tan cerca el uno del otro, y cerca de 800 años desde que el encuentro tiene lugar por la noche, lo que hará posible que sea visible en casi todas partes del mundo, señala la NASA.

La cercanía, por supuesto, es una cuestión de perspectiva: en realidad estos dos planetas están separados por cientos de millones de kilómetros.

Si quieres aprovechar la ocasión para ver este fenómeno, que algunos astrónomos han bautizado como «el beso de Navidad», te contamos a continuación cómo, dónde y cuándo se podrá observar.

Desde casi todas partes

No importa donde estés, la gran conjunción será visible desde casi todos los lugares de la Tierra, aproximadamente una hora después de que se esconda el sol.

Aunque se verá mejor cuanto más cerca estés de la línea del Ecuador, dado que allí durará más tiempo.

Claro que, como todo fenómeno astronómico, su visibilidad dependerá en gran medida de las condiciones meteorológicas: hace falta que no llueva y que el cielo esté despejado.

Es importante buscar un lugar donde tengamos una visión amplia y despejada.

Por su luminosidad, se podrá ver sin binoculares o telescopio. Tienes que apuntar la mirada hacia el oeste, pero es importante que lo hagas desde un sitio despejado como un parque o un piso elevado, sin nada frente a ti que te obstaculice la visión y, en lo posible, con poca contaminación lumínica.

Si tienes un telescopio pequeño o un par de binoculares, puede que estos te permitan ver las cuatro lunas más grandes de Júpiter orbitando alrededor de este planeta gigante.

A simple vista, los dos planetas aparecerán casi «pegados» en el cielo del crepúsculo vespertino. El punto de luz más grande y luminoso es Júpiter.

A partir del 16 de diciembre

Si quieres asegurarte de no perderte el fenómeno, puedes empezar a practicar ya mismo, ya que en estos días los planetas irán acercándose.

En caso de que el tiempo no acompañe, paciencia, no te desanimes: en 20 años, específicamente el 31 de octubre de 2040, se volverán a acercar, aunque entonces no será tan espectacular como esta.

Otra opción es visitar la página de algún observatorio internacional, como el Observatorio Lowell en Arizona, Estados Unidos, que hará una transmisión en vivo de la «gran conjunción».

Fuente: BBC

Científicos descubren extraña molécula en la luna de Saturno

El año pasado, una científica de la NASA aseguró que Titán, la luna más grande de Saturno que alberga mares y lluvias de hidrocarburos, puede llegar a albergar una “extraña vida alienígena basada en metano”. Fue la investigadora planetaria Amanda Hendrix, una de la líderes del nuevo programa de exploración de mundos océanicos de la NASA (Roadmaps to Oceans World Group), que explicó que objetos como Titán «representan la mejor posibilidad, en nuestro sistema solar, de encontrar vida.

Hoy, una nueva investigación científica parece darle la razón a Hendrix, ya que colegas suyos de la Agencia Espacial de EEUU han identificado una molécula en la atmósfera de Titán que nunca se había detectado en ninguna otra atmósfera: ciclopropenilideno o C3H2.

Utilizando el radiotelescopio ALMA, los científicos de la NASA hallaron la compleja molécula (NASA)

Los científicos afirman que esta molécula simple basada en carbono puede ser un precursor de compuestos más complejos que podrían formar o alimentar una posible vida en Titán. Los investigadores encontraron C3H2 utilizando el observatorio de radiotelescopio ALMA (Atacama Large Millimeter / submillimeter Array, por sus siglas en inglés) ubicado en Chile. Allí, detectaron C3H2, que está compuesto de carbono e hidrógeno, mientras examinaban un espectro de firmas de luz únicas recolectadas por el telescopio. Estos revelaron la composición química de la atmósfera de Titán por la energía que sus moléculas emitían o absorbían.

“Cuando me di cuenta de que estaba mirando ciclopropenilideno, lo primero que pensé fue, bueno, esto es realmente inesperado”, aseguró el doctor Conor Nixon, científico planetario del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, quien dirigió la búsqueda de ALMA. Aunque los científicos han encontrado C3H2 distintas partes de la galaxia, hallarlo en la atmósfera de Titán fue una sorpresa. Esto se debe a que el ciclopropenilideno puede reaccionar fácilmente con otras moléculas con las que entra en contacto y formar diferentes especies. Hasta ahora, los astrónomos han encontrado C3H2 solo en nubes de gas y polvo que flotan entre sistemas estelares; en otras palabras, regiones demasiado frías y difusas para facilitar muchas reacciones químicas.

Titán, la mayor luna de Saturno es una apuesta mayor para la NASA a fin de encontrar vida (NASA)

Un tesoro de nuevas moléculas

Pero las atmósferas densas como la de Titán son catalogadas como colmenas de actividad química. Esa es una de las principales razones por las que los científicos están interesados en esta luna, que es el destino de la próxima misión Dragonfly de la NASA, una especie de libélula robótica que podría volar de un lugar a otro en la superficie de Titán, utilizando la tecnología “quadcopter” similar a la empleada por los drones aquí en la Tierra. Es posible que Dragonfly detecte signos de la vida de Titán: biomoléculas, por ejemplo, o variaciones en el hidrógeno que indican que los microbios están utilizando este gas como fuente de energía. El equipo de Nixon pudo identificar pequeñas cantidades de C3H2 en Titán probablemente porque estaban mirando en las capas superiores de la atmósfera de la luna, donde hay menos otros gases con los que el C3H2 interactúe. Los científicos aún no saben por qué el ciclopropenilideno aparecería en la atmósfera de Titán pero no en otra atmósfera.

Titán es único en nuestro sistema solar. Ha demostrado ser un tesoro de nuevas moléculas”, precisó Nixon sobre la más grande de las 81 lunas de Saturno. Se trata de un mundo intrigante que, en cierto modo, es el más similar a la Tierra que hemos encontrado. A diferencia de cualquier otra luna del sistema solar (hay más de 200), Titán tiene una atmósfera densa que es cuatro veces más densa que la de la Tierra, además de nubes, lluvia, lagos y ríos, e incluso un océano subterráneo de agua salada. La atmósfera de Titán está compuesta principalmente de nitrógeno, como la de la Tierra, con un toque de metano. Cuando las moléculas de metano y nitrógeno se rompen bajo el resplandor del Sol, los átomos que los componen desencadenan una compleja red de química orgánica que ha cautivado a los científicos y ha llevado a esta luna a la cima de la lista de los objetivos más importantes en la búsqueda de vida de la NASA en el presente o en el pasado del sistema solar.

Estamos tratando de averiguar si Titán es habitable. Así que queremos saber qué compuestos de la atmósfera llegan a la superficie y luego, si ese material puede atravesar la corteza de hielo hasta el océano, porque creemos que el océano es donde están las condiciones habitables”, indicó Rosaly Lopes, investigadora científica senior y experta en Titán del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en Pasadena, California.

Concepción artística de cómo lucirían los lagos de metano de Titán – REUTERS/NASA/JPL-Caltech/USGS

Ecosistemas congelados

Un análisis de la composición química de nueve cráteres de impacto en la luna Titán de Saturno apoya que hay una receta con ingredientes para la vida, aunque diferente de la que funciona en la Tierra. Un estudio publicado a principios de octubre por Astronomy and Astrophysics, que empleó tecnología avanzada de imágenes para investigar Titán, ha revelado que cuando se forman cráteres de impacto en la luna más grande de Saturno, se expone un “hielo de agua” relativamente reciente de la corteza helada de Titán.

En Titán, los procesos atmosféricos entierran el hielo bajo una capa de material orgánico similar a la arena. En las regiones ecuatoriales secas de Titán, la arena se amontona; pero en latitudes más altas y más húmedas, los arroyos superficiales erosionan la arena. Es difícil evaluar qué hay debajo de la atmósfera brumosa de Titán, pero ha sido posible con un espectrómetro de mapeo visible e infrarrojo de la ESA, que recopiló luz visible e infrarroja de longitudes de onda ligeramente más largas durante la misión Cassini de la NASA.

La luna de Saturno alberga numerosos lagos pequeños, lechos de lagos secos y lagos que desaparecen – NASA/JPL-CALTECH/ASI/USGS

Los principales resultados concuerdan con un escenario de evolución de la superficie de Titán existente, en el que el proceso de cráteres de impacto produce una mezcla de material orgánico y hielo de agua, que luego se “limpia” mediante erosión fluvial en las llanuras de latitudes medias. “Es salvaje. No hay otro lugar como Titán en el sistema solar. Hay más arena en Titán por área que en cualquier otro lugar. Titán tiene clima. No es diferente a la Tierra en ese sentido. Es solo que los ingredientes están mal. Tiene lluvia de metano y arroyos que atraviesan la superficie y arena orgánica que se mueve. Sigue siendo muy activo, al igual que aquí, en la Tierra”, dijo Catherine Neish, geóologa planetaria del Instituto de Exploración de la Tierra y el Espacio en la Western Ontario University, autora principal de la nueva investigación.

A su juicio, los nuevos hallazgos podrían resultar beneficiosos para descubrir ecosistemas antiguos congelados en el fondo de los cráteres de impacto y para preparar técnicas de análisis y monitoreo de datos para la próxima misión a Titán Dragonfly, un dron helicóptero de la NASA. “Creo que cada vez más, estamos viendo una falsa equivalencia entre la vida y Marte. Los descubrimientos recientes sobre Venus y todas las cosas nuevas que estamos aprendiendo sobre él una vez que es un mundo oceánico es otro cambio de juego”, dijo Neish. “Finalmente, la gente dice: ‘En nuestra búsqueda de vida en el universo, realmente necesitamos enfocarnos en muchos más lugaresy no solo en Marte’. Y eso incluye que la NASA envíe la misión Dragonfly a Titán”.

Fuente: Infobae

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