Más niños con síntomas respiratorios se tratan en Hospital del IESS Quito Sur, hay siete casos

La dinámica de la enfermedad causada por el SARS-CoV-2 ha ido variando en las últimas semanas.

En el Hospital Quito Sur, del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), se registran más casos de niños y adolescentes. Francisco Mora es el coordinador de Vigilancia Epidemiológica e Infectología de este sanatorio centinela, en donde se prioriza a los infectados con coronavirus.

Este jueves 11 de febrero del 2021, el médico comentó que: «en estos días se ha reportado un aumento de flujo de pacientes de este grupo etario en nuestra emergencia pediátrica».

Se trata de menores de 18 años con síntomas respiratorios, similares a los que se presentan en casos de covid-19. Es decir, tos, malestar corporal, fiebre, entre otros. Antes llegaban unos 30 niños cada día. Hoy diariamente se reciben unos 60, que ingresan con malestar respiratorio. «El 80% de los que tienen covid-19 vuelve a su casa, ya que la sintomatología es menor y se les trata de forma ambulatoria (no se los hospitaliza).

El 20% restante necesita hospitalización y se les hace una observación de 24 horas en emergencia. De este total, el 10% sube a piso; y de este último, 1% llega a la unidad de cuidados intensivos (UCI)”, dijo Mora. Cuando un sanatorio centinela -aclaró Mora- habla sobre el aumento de casos no quiere decir que haya una saturación de los servicios hospitalarios.

Actualmente hay siete pacientes pediátricos en los diferentes espacios para valoración por la enfermedad covid-19 y otras. También recordó que los chicos tienen una menor estancia en los servicios médicos.

“Comparemos adultos con niños. Los primeros que llegan con cuadros complicados permanecen entre siete, ocho y 10 días en el hospital. Mientras que los pediátricos entre dos a cinco días, para monitoreo y exámenes clínicos, antes de darles el alta”.

En redes sociales hubo preocupación ante el aumento de estos diagnósticos. Incluso se habló de que un chico había fallecido en esta casa de salud.

El hospital aclaró que esa noticia es falsa. También se barajó la posibilidad de que los niños hayan sido infectados con la nueva variante, identificada en diciembre del 2020 en Reino Unido.

Pero eso solo se podría comprobar a través de la secuenciación o estudio de la huella del virus. En la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) se realizan estos análisis. Hasta el momento han secuenciado 129 muestras tanto de adultos como de infantes para conocer si se trata de la ‘variante londinense’ o alguna otra.

La USFQ no precisó cuántas de las muestras son de niños. En Ecuador suman siete diagnósticos confirmados de la variante conocida como B.1.1.7. Uno de los casos corresponde a una adolescente de 12 años que estaba hospitalizada en una casa de salud de Quito, según informó el Ministerio de Salud Pública (MSP), el jueves 28 de enero del 2021.

Este caso llamó la atención ya que la menor no registraba salidas del país; tampoco nexos con otros pacientes contagiados, por lo cual se habló de una transmisión comunitaria.

El Comercio

Alta carga viral de covid-19 aumenta los síntomas y el riesgo de contagiar

Los pacientes con una alta carga viral de covid-19 aumentan del 12% al 24% el riesgo de transmisión y, además, desarrollan síntomas con mayor frecuencia, según un estudio.

La investigación, publicada en la revista The Lancet Infectious Diseases y en la que participan los doctores españoles Bonaventura Clotet y Oriol Mitj, analizó entre marzo y abril de 2020 un total de 314 casos de covid-19 con un historial reciente de exposición al virus para determinar si el uso de la hidroxicloroquina reducía su transmisión. Los casos positivos, identificados mediante el registro del Servicio de Urgencias de Vigilancia Epidemiológica de la región de Cataluña (noreste de España), tenían más de 18 años, contaban con el resultado de una prueba PCR y presentaban síntomas leves en el período previo a la inscripción al ensayo.

A pesar de no encontrar resultados sobre el tratamiento con hidroxicloroquina, los investigadores han podido asociar mediante un análisis de regresión la carga viral de los casos positivos de covid-19 con la capacidad de transmisión y la aparición de síntomas.

En concreto, en casos con una carga viral alta, la transmisión del virus se incrementa del 12% al 24%. Asimismo, en los positivos con mayor cantidad de virus en el organismo aumenta de un 38% a un 66% la frecuencia de desarrollar síntomas.

«Entre los contactos que resultaron positivos al inicio del estudio, la carga viral influyó significativamente en el riesgo de desarrollar la enfermedad sintomática, y esto también se hizo evidente en el tiempo de incubación», indican los científicos. Según los investigadores, una carga viral elevada está asociada a períodos de incubación más cortos que aquellos con una carga inferior.

El equipo de investigación afirma que este estudio de cohorte es el «más grande que ha evaluado la relación entre la carga viral de covid-19 con el riesgo de transmisión».

El Comercio

Estudio identifica posibles nuevos síntomas del COVID-19

Lesiones en la lengua y ardor y manchas en pies y manos podrían ser síntomas del COVID-19 y su detección ayudaría a diagnosticar precozmente la enfermedad, según un estudio realizado con pacientes de coronavirus en Madrid cuyos resultados fueron divulgados este martes.

La investigación, llevado a cabo en abril con 666 pacientes con COVID-19 ingresados en el hospital de campaña instalado en el pabellón de congresos madrileño Ifema, encontró que el 25% de ellos presentaron alteraciones en la lengua y 40% en los pies y las manos, indicó un comunicado del gobierno de la capital española.

El estudio, publicado en la revista científica British Journal of Dermatology en forma de research letter, detectó en varios pacientes un incremento del tamaño de la lengua y lesiones en las papilas en forma de parches lisos, «que se asocian en muchas ocasiones a la pérdida del gusto».

Asimismo, otros enfermos sufrieron ardor o enrojecimiento en pies y manos y en ocasiones observaron en ellos manchas y descamación, señaló el comunicado.

Unidos a síntomas característicos del COVID-19 como tos y fiebre, «pueden ser signos clave para un diagnóstico precoz de esta enfermedad», indicó el estudio.

La investigación fue liderada por el servicio de dermatología del Hospital Universitario La Paz de Madrid y de varios médicos de atención primaria que atendieron a los pacientes ingresados en Ifema, que recibió enfermos con COVID-19 ante el desbordamiento de otros hospitales durante la primera ola de la pandemia del nuevo coronavirus. (I)

Fuente: El Universo

OMS: recomendaciones para enfermos de covid con síntomas persistentes

La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió hoy nuevas recomendaciones para pacientes de COVID-19 que muestren síntomas persistentes, incluso después de superar la enfermedad, y que incluyen la medición frecuente de oxígeno en la sangre o el uso de anticoagulantes en dosis bajas.

En sus nuevas recomendaciones, que según la OMS están en continua revisión, se señala que los pacientes de COVID-19 «deben tener fácil acceso a cuidados sanitarios si presentan síntomas persistentes, nuevos o cambiantes».

En particular, el organismo aconseja para los pacientes de COVID-19 que se encuentran en su domicilio el uso de pulsioxímetros (aparatos de medición fotoeléctrica y no invasiva del oxígeno en la sangre), junto a un seguimiento regular de su situación médica.

Para pacientes hospitalizados, la OMS recomienda la utilización de anticoagulantes en dosis bajas, con el fin de prevenir graves trombosis.

Finalmente, en el caso de pacientes hospitalizados que requieren oxigenación suplementaria o ventilación no invasiva, la OMS señala en sus recomendaciones que la mejor postura para incrementar el flujo de oxígeno es la de decúbito prono (tumbado boca abajo con la cabeza hacia un lado).

Largo plazo

La OMS también señaló que está estudiando síntomas y dolencias a largo plazo de la COVID-19, entre los que ha identificado con frecuencia fatiga extrema, tos persistente e intolerancia al ejercicio.

El organismo celebrará en febrero varias consultas con expertos para sistematizar esta variante o consecuencia de la COVID-19, contactando también con grupos de pacientes, y podría categorizarlo como una enfermedad nueva, cuyo nombre anunciaría tras esos encuentros. 

Fuente: Teleamazonas

Qué es la disfagia, el síntoma de Covid-19 que potencia la desnutrición

La disfagia orofaríngea (DO) es un síntoma reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se caracteriza por conllevar dificultades para trasladar de manera segura y eficaz el bolo alimenticio desde la boca hasta el esófago.

Es un trastorno tan frecuente como la diabetes pero todavía muy desconocido.

Entre las complicaciones más frecuentes de este trastorno están la desnutrición y la deshidratación, la pérdida de masa muscular y peso, así como complicaciones respiratorias y sobreinfecciones respiratorias bacterianas como neumonía por aspiración.

Se produce por un debilitamiento o descoordinación de los músculos de la boca y/o lengua que aumenta el riesgo de que la comida o bebida se vaya hacia los pulmones, originando infecciones. Este deterioro es consecuencia de un mal estado de salud provocado por distintas enfermedades o condiciones. Por ejemplo, alrededor del 50 por ciento de las personas que han sufrido un ictus tendrá problemas de disfagia.

Pero no es la única causa que produce disfagia, la dificultad para tragar se asocia a demencias, Parkinson, Alzheimer, esclerosis múltiple, cirugía de cáncer de cabeza y/o cuello, y ahora también, al Covid-19.

La disfagia es un síntoma común de muchas enfermedades y significa que podrías podría tener dificultades para trasladar de manera segura el bolo alimenticio desde la boca hasta el estómago. (Foto: Getty)

Por qué se asocia al coronavirus

En este sentido, la disfagia es un síndrome que se relaciona con la infección por coronavirus ya que en las fases iniciales de la enfermedad es muy frecuente. “Nos llama mucho la atención su aparición en pacientes más jóvenes, diez años menos de la media habitual”, explica Pere Clavé, director de Investigación del Hospital de Mataró, del Consorcio Sanitario del Maresme, en Barcelona, y presidente fundador de la Sociedad Europea de Trastornos de Deglución.

Otro de los síntomas típicos del coronavirus -la pérdida de gusto y de olfato- llevaron al equipo de Clavé a estudiar cómo la sensación en la faringe modula el acto de tragar: “Si perdemos la capacidad del gusto y la percepción en la faringe, creemos que también podemos perder la capacidad de controlar bien los mecanismos de deglución, que son muy complejos. Por eso pensamos que un elemento que podría justificar esta elevada frecuencia de disfagia al ingreso es la afectación de una vía que conduce la sensibilidad de la orofarínge hasta el cerebro”.

La sensación que provoca

La mayoría de las personas que sufren disfagia sienten que el alimento o bebida “se les va por otro lado”, y justo ese es el principal riesgo de la disfagia. Se conoce como broncoaspiración y sucede cuando el alimento pasa al tracto respiratorio en lugar de al digestivo pudiendo provocar infecciones respiratorias.

En otros casos la disfagia no presenta síntomas de atragantamiento, pudiendo producir lo que se conocen como aspiraciones silentes.

Signos y síntomas asociados con la disfagia

  1. Dolor al tragar (odinofagia).
  2. Imposibilidad de tragar.
  3. Sensación de que los alimentos se atascan en la garganta o en el pecho, o detrás del esternón.
  4. Babeo.
  5. Voz ronca.
  6. Regreso de los alimentos a la boca (regurgitación)
  7. Ardor o acidez estomacal frecuente.

Además, dado que es un problema que puede pasar desapercibido para quien lo sufre, conviene prestar atención a otra serie de signos de alarma entre los que se encuentran: alteraciones del nivel de consciencia, alteraciones motoras o sensitivas; alteraciones de la articulación del lenguaje, disfonía en forma de voz soplada, ronca o voz nasal; atragantamientos o episodios de tos durante la ingesta; aumento del tiempo empleado para la ingesta, pérdida de peso inexplicable, dificultad o lentitud en la masticación; y dolor o sensación de obstrucción durante la deglución.

Así lo explica el doctor Raimundo Gutiérrez Fonseca, secretario general de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), en este vídeo.

Empeora con el COVID

La disfagia como nuevo síntoma del Covid-19 empeora el cuadro. Incluso, personas que no lo sufrían presentan disfagia, por lo que esta dificultad para deglutir aparece también como hemos dicho en pacientes más jóvenes. Esto es debido a que “el coronavirus ha hecho que las personas afectadas hayan envejecido 10 años de repente”, apunta el Dr. Clavé.

De hecho, las investigaciones realizadas en los últimos meses concluyen que hasta el 80 por ciento de los pacientes COVID-19 presentan riesgo nutricional en el momento del ingreso y un 52 por ciento sufren disfagia orofaríngea.

Unos datos que se han dado a conocer en el marco del Día Mundial de la Disfagia, y que son el resultado de un estudio iniciado antes de verano sobre el impacto de la desnutrición y disfagia en pacientes ingresados por Covid-19.

Realizado por la división de nutrición especializada de Danone Specialized Nutrition y el Hospital General de Mataró, la investigación contó con 200 pacientes durante la primera ola del mes de marzo y se ha ampliado con 300 pacientes durante la segunda ola.

Los investigadores aseguran que la experiencia clínica de la primera ola ha sido muy importante para la gestión de la segunda. En este sentido, se han establecido distintos criterios clínicos basados en el estado nutricional, el estado deglutorio y los síntomas clínicos que permiten clasificar al paciente según la severidad de la enfermedad, riesgo nutricional y dificultad deglutoria, hecho que permite lograr un mejor resultado clínico.

Qué incidencia hay

Hasta un 50 por ciento de las personas ingresadas por Covid-19 presentaron disfagia en las situaciones expuestas a continuación:

  • Pacientes en UCI: con menor frecuencia, la disfagia aparece en pacientes que han tenido que estar intubados, se les ha colocado una sonda nasogástrica o han pasado por una traqueotomía.
  • Pacientes con cuadros graves: con mayor prevalencia, algunos pacientes que no han estado en la UCI, pero han tenido un cuadro respiratorio grave y síntomas neurológicos han presentado disfagia.
  • Pacientes post covid: la disfagia aparece tras superar las fases agudas. Los pacientes presentan sarcopenia, debilidad muscular, malnutrición o caquexia.

Así llegan los pacientes COVID

La Covid-19 puede manifestarse en distintos grados de severidad; la mayoría de las personas se recuperan de la enfermedad sin necesidad de tratamiento hospitalario, pero 1 de cada 5 personas que contraen el Covid-19 presenta un cuadro grave. Esto conlleva un ingreso en la Unidad de Curas Intensivas (UCI) y, generalmente, una intubación y/o una traqueotomía, junto con una inmovilidad en la cama. En estos casos las secuelas de la intubación y la inmovilidad pueden provocar disfagia.

Dado el precario estado nutricional que presentan los pacientes Covid-19, en muchos casos es necesario incorporar dietas de textura modificada (pudín, néctar, líquido) para facilitar la masticación. Según los requerimientos nutricionales de cada paciente, los especialistas suelen prescribir una dieta hipercalórica e hiperproteica de 1750 kcal + 70g proteínas o 2000kcal + 90g proteínas.

Cuando se presenta un cuadro menos grave de la Covid-19, el SDRA es menos grave y no requiere un ingreso en la UCI pero sí que conlleva inmovilidad por el propio proceso de recuperación. Esta inmovilidad, en algunas personas según su edad y sus patologías previas les puede provocar disfagia. (Foto: Getty)

“La mitad de los pacientes ingresados por Covid-19 (en el Hospital de Mataró) refirieron alteraciones de la deglución al alta y el 80 por ciento de los casos presentaron riesgo de desnutrición. La mayoría de ellos consideraban que habían perdido peso durante el proceso de la enfermedad”explica el Dr. Pere Clavé, director de Investigación del Hospital de Mataró, Consorci Sanitari del Maresme (Barcelona) y presidente Fundador de la Sociedad Europea de Trastornos de Deglución.

Las consecuencias

Por un lado la alteración de la deglución puede conducir a que el paciente no ingiera los nutrientes, la energía y el agua que necesita y por tanto presente malnutrición y/o deshidratación. Y, por otro lado, muchos pacientes con disfagia presentan aspiraciones de comida a la vía respiratoria y como consecuencia de ellas, neumonía por aspiración, es decir, los líquidos y sólidos pueden pasar a las vías respiratorias y llegar a causar la muerte del paciente.

Cuánto peso pierden

La pérdida de peso global desde el inicio de los síntomas hasta el alta hospitalaria fue de 7,33kg. Cabe destacar que, siguiendo los criterios GLIM, el 45,5 por ciento presentaron criterios de desnutrición durante el ingreso hospitalario. La pérdida de peso en estos pacientes con desnutrición fue mayor, con una media de 10 kg durante todo el proceso Covid-19, y más del 37 por ciento de estos perdieron más de 10kg.

Cómo se recuperan

El primer paso para mejorar el cuidado de los pacientes con disfagia es la adecuada identificación de los pacientes que la padecen ya que es un síntoma tan grave como minusvalorado y poco conocido. Por eso, nada más ingresar, en el momento de la admisión hospitalaria, se recoge toda la información clínica y se realiza una valoración nutricional y deglutoria.

Según los resultados de los diferentes test de cribado, se adaptaba la dieta y se prescribe un suplemento nutricional si es necesario. Se trata de un trabajo multidisciplinar entre enfermería, logopedas y dietistas-nutricionistas.

Durante esta segunda ola, la mayoría de los pacientes han recibido una pauta dietética de recuperación post-COVID, que incorpora recomendaciones generales y alimentarias, como:

  • Aumentar el aporte proteico de la dieta con el fin de recuperar la movilidad habitual y masa muscular.
  • Mantener o iniciar ejercicios de rehabilitación para recuperar la masa muscular.
  • Control óptimo del peso para evitar más pérdidas ponderales.
  • Y enriquecer la dieta.

“En esta segunda fase, nuestro abordaje precoz de la disfagia y malnutrición de los pacientes ha sido integrado por los profesionales sanitarios de nuestra institución y tenemos la impresión de que hemos tenido un mejor resultado clínico en los 300 nuevos casos, datos que estamos analizando y que compararemos con los resultados clínicos y nutricionales de la primera ola.

“Muchos de nuestros pacientes han recibido una pauta de suplementación con proteínas por la pérdida de masa muscular durante el ingreso por Covid-192, añade el experto. De hecho, son muchos los pacientes que pueden llegar a perder hasta un kilo de masa muscular al día, tal y como recoge un estudio de la Sociedad Europea de Nutrición Clínica y Metabolismo (ESPEN).

Por último, algunos pacientes han recibido suplementos nutricionales hiperproteicos e hipercalóricos porque las ingestas al alta no eran las adecuadas. “el 25 por ciento de los pacientes no habían recuperado el apetito y sus ingestas eran incompletas”, concluye el Dr. Clavé.

Si después de unos días de cambiar la alimentación no ha habido ninguna modificación, se aconseja hacer rehabilitación con un logopeda que consiste en ejercicios para fortalecer la musculatura, favorecer el reflejo deglutorio y el mecanismo de cierre glótico, sin la presencia de alimentos; o en distintas estrategias posturales y otras maniobras con la presencia de alimentos o líquidos para favorecer la deglución. La cirugía estará indicada en casos muy concretos.

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