¿Cómo realizar llamadas y videollamadas con WhatsApp Web?

La plataforma WhatsApp activó las llamadas y videollamadas en su versión web. Los usuarios ya pueden pulsar el botón para hacer llamadas y videollamadas en el encabezado de los chats en WhatsApp Web.

Las llamadas y videollamadas de WhatsApp están dejando de ser exclusivas para la aplicación móvil de la plataforma de mensajería instantánea.  Las llamadas y videollamadas se están empezando a activar lentamente a los usuarios de las versiones sincronizadas de WhatsApp para el ordenador: WhatsApp Web y WhatsApp para Windows o Mac, según una publicación de Infobae. 

En el portal WaBetaInfo, algunos usuarios ya pueden ver el botón para hacer llamadas y videollamadas en el encabezado de los chats en WhatsApp Web, de la misma manera que aparece en la aplicación móvil. Cuando una persona reciba una videollamada o una llamada y esté conectada a WhatsApp Web saldrá una ventana emergente donde podrá aceptar o rechazar la llamada entrante.

WhatsApp ha trabajado, desde hace dos años aproximadamente, en la implementación de esta función en WhatsApp Web, claro que siempre se necesita una conexión con el teléfono móvil, según el mismo medio. 

El Messenger tiene que estar vinculado a la versión escritorio antes de descargar.
Foto: Captura

Proceso para hacer llamadas y videollamadas:​

– Iniciar sesión en WhatsApp web ingresando a la página web del sitio: web.whatsapp.com

– Enlazar el código QR de la ‘app’ del teléfono celular con el computador.

– En el menú que aparece al lado izquierdo seleccionar la opción ‘Crear sala’.

– Aceptar el mensaje ‘Ir a Messenger’.

Para realizar la llamada o videollamada WhatsApp utiliza Facebook Messenger, por eso para continuar es necesario tener una cuenta en esa plataforma.

– Seleccionar los participantes de la llamada o videollamada. – Copiar el link y enviarlo a los contactos.

El Messenger tiene que estar vinculado a la versión escritorio antes de iniciar sesión en WhatsApp web. Foto: Captura
Para realizar la llamada o videollamada con WhatsApp Web es necesario tener una cuenta en Facebook o en Messenger. Foto: Captura

Fuente: El Comercio

Apple está desarrollando un iPhone plegable

La empresa comenzó a trabajar en prototipos de pantallas con estas características. De este modo sigue los pasos de otras compañías que apostaron por ese tipo de diseño en los últimos años

La compañía con sede en Cupertino, California, ha desarrollado prototipos de pantallas plegables para pruebas internas, pero no ha consolidado sus planes de lanzar un iPhone plegable todavía. El trabajo de desarrollo no se ha expandido más allá de una pantalla, lo que significa que Apple aún no tiene prototipos de teléfonos completos en sus laboratorios, según una persona familiarizada con el proyecto, que pidió no ser identificada por tratarse de información privada.

De igual forma que el Galaxy Fold de Samsung, el Motorola Razr y otras ofertas de compañías chinas como Huawei, el iPhone plegable permitiría a Apple fabricar un dispositivo con una pantalla más grande en una versión más cómoda de transportar.

Apple ha discutido internamente una serie de tamaños de pantalla plegables, incluida una que se despliega a un tamaño similar a la pantalla de 6,7 pulgadas en el iPhone 12 Pro Max. Los teléfonos plegables actuales tienen pantallas desplegables de 6 y 8 pulgadas.

Las pantallas plegables de Apple en sus prototipos, como las de Samsung, tienen una bisagra casi invisible con los dispositivos electrónicos ubicados detrás de la pantalla, dijo la persona. Otras compañías, incluida Microsoft, han lanzado recientemente dispositivos con bisagras visibles que separan dos paneles distintos. Una vocera de Apple no quiso hacer comentarios al respecto.

La compañía está probando diferentes diseños de pantallas plegables (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo)
La compañía está probando diferentes diseños de pantallas plegables (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo)

Esto sería una desviación radical para Apple. La compañía es pionera en el uso de teléfonos inteligentes con pantalla completa y podría decirse que el iPhone es el producto de tecnología de consumo más exitoso de la historia, lo que convierte a Apple en la compañía más valiosa del mundo. Sin embargo, es probable que un iPhone plegable esté a años de distancia o, en última instancia, no logre ser introducido. La compañía se centra actualmente en lanzar sus iPhones y iPads insignia de próxima generación a finales de este año.

Apple no está planeando cambios importantes para la línea de iPhone de este año debido a las mejoras que realizó en 2020, incluida la red 5G y los nuevos diseños, según personas familiarizadas con la situación. 

Dentro de Apple, los ingenieros consideran que los próximos iPhones son otra versión “S” del dispositivo, la nomenclatura que generalmente se da a los nuevos iPhones con actualizaciones menores.

Tim Cook, CEO de Apple (AFP PHOTO /Brooks Kraft / Apple Inc)
Tim Cook, CEO de Apple (AFP PHOTO /Brooks Kraft / Apple Inc)

El covid-19 también ha complicado el desarrollo de nuevos productos, ya que los ingenieros de hardware de Apple solo trabajan en las oficinas de Silicon Valley algunos días a la semana y en cantidades limitadas. Eso ha significado redireccionar la carga de trabajo a los ingenieros de Apple en China.

El año pasado, la pandemia retrasó por varias semanas el lanzamiento del iPhone 12, pero Apple pudo incluir casi todas las funciones previstas, excepto un accesorio denominado “AirTags” para localizar artículos físicos como mochilas y llaves. La compañía ahora planea lanzar ese accesorio este año, y está planeando múltiples accesorios para él, incluido un llavero de cuero. Samsung anunció un artilugio similar a principios de este mes.

Para su línea de tabletas, Apple planea un nuevo iPad Pro que se parece al modelo actual pero agrega una pantalla MiniLED y un procesador mucho más rápido. También se está preparando un iPad de nivel de entrada más delgado y liviano que usa el mismo diseño que el iPad Air 2019.

Infobae

La tecnología que invadirá nuestras vidas en 2021

Este año, las tecnologías de las que probablemente oiremos hablar no serán los aparatos de lujo como los teléfonos inteligentes o los televisores de pantalla grande. Serán las cosas que no solemos ver: software de trabajo y productos de internet cuyo momento está llegando.

Antes de que el coronavirus transformara nuestras vidas, cada año las listas de tecnología popular eran dominadas por aparatos de última generación como altavoces inteligentes y televisores curvados. Pero la pandemia nos ha obligado a adoptar tecnología útil que a menudo se había ignorado. Las aplicaciones de nuestros dispositivos, que antes eran poco útiles o muy sofisticadas, se convirtieron de repente en herramientas centrales.

Las aplicaciones de pago electrónico como Apple Pay y Square son un ejemplo. Aunque han existido durante años, algunas personas seguían usando tarjetas de crédito y dinero en efectivo. Pero la nueva fobia a los gérmenes nos llevó a probar los pagos por celular sin necesidad de contacto, en vez de pasar la tarjeta.

Luego está la realidad aumentada. La tecnología, que nos permite interactuar con objetos digitales superpuestos en nuestro mundo físico, lleva más de una década en desarrollo. Durante años, parecía más futurista que útil. Pero ahora que no podemos ir fácilmente a una tienda física para probarnos cosas, tomarse una selfi para ver una representación digital de maquillaje en tu cara parece una mejor idea.

“Son todas esas cosas que empezamos a considerar necesarias durante la pandemia de COVID”, dijo Carolina Milanesi, analista de tecnología de consumo de Creative Strategies. “Piensen en cómo ignoramos las videollamadas durante tanto tiempo. Finalmente, lo entendemos. No es lo mejor, pero hace la diferencia”.

Con eso en mente, aquí presentamos cuatro tendencias tecnológicas que invadirán nuestras vidas este año.

1. La tecnología que remplaza nuestras tiendas

Puede que no lo hayas notado mientras comprabas por internet, pero la experiencia está cambiando.

Hacer clic en la barra de navegación de un sitio web para encontrar un artículo se ha convertido en algo anticuado. Una barra de búsqueda que te permite buscar un producto específico es más rápida. En algunos casos, chatear con un bot puede ser aún más eficiente.

Hemos experimentado con los chatbots durante años. Facebook ha ofrecido herramientas para que los comerciantes hagan bots que interactúen con los clientes. Los minoristas como Amazon han usado los chatbots para responder a preguntas de clientes, y cuando los bots no pueden ayudar, una persona suele intervenir para tomar el control.

Ahora que visitar una tienda física se ha vuelto poco práctico en la pandemia, podemos esperar que estas tecnologías de conversación ganen impulso, dijo Julie Ask, analista de tecnología de Forrester Research.

“Esta idea de entrar a internet, buscar, hacer clic y usar una ventana de navegación es muy anticuada”, dijo. “¿Qué sigue después de eso? Mucho de esto va a ser conversacional, ya sea por texto o voz”.

Ya hay muchos ejemplos. Recientemente, compré un par de zapatos en Beckett Simonon, una marca de moda en línea, y le pregunté a un empleado por chat sobre la talla de zapato correcta para mis pies.

Más compañías también están usando la realidad aumentada para ayudar a la gente con las compras en línea, dijo Ask. Jins Eyewear, que vende anteojos graduados, te permite tomar una foto de tu rostro para probarte virtualmente los anteojos antes de decidir si los compras. Snap, la empresa matriz de Snapchat, se ha asociado con marcas de lujo como Gucci y Dior para ofrecer pruebas virtuales.

La realidad aumentada está a punto de ser especialmente popular este año porque la tecnología sigue mejorando. Los nuevos teléfonos inteligentes de alta gama de Apple y Android incluyen sensores para detectar la profundidad, lo que facilita a las aplicaciones de realidad aumentada colocar objetos como muebles virtuales en espacios físicos.

2. El wifi se está volviendo más inteligente.

Un problema de la tecnología doméstica que la pandemia subrayó fue nuestra lenta y poco fiable conexión a internet. El año pasado, mientras la gente se refugiaba para contener la propagación del coronavirus, la velocidad promedio de internet en todo el mundo se redujo, en parte porque los proveedores de banda ancha fueron aplastados por el tráfico pesado.

Afortunadamente, la tecnología wifi sigue mejorando. Este año, veremos una ola de nuevos enrutadores de internet que incluyen wifi 6, un nuevo estándar de red. A diferencia de las actualizaciones inalámbricas del pasado, wifi 6 se centrará no en la velocidad sino en la eficiencia, compartiendo el ancho de banda entre un gran número de dispositivos.

Esto es lo que implica. Digamos que tu familia tiene celulares, varias computadoras y una consola de videojuegos. Si todos están en uso y consumen grandes cantidades de datos —para transmitir video, por ejemplo— el wifi 6 es más eficaz al proveer ancho de banda a todos los dispositivos al mismo tiempo en vez de dejar que un dispositivo acapare la mayor parte.

3. Tecnología que nos permite mantener las manos limpias

El año pasado fue un punto de inflexión para los pagos móviles. Por razones de seguridad, incluso quienes solo aceptaban dinero en efectivo, como los comerciantes de mercados agrícolas y las gastronetas, empezaron a aceptar pagos móviles.

En general, el 67 por ciento de los minoristas estadounidenses aceptan pagos sin contacto, un aumento del 40 por ciento respecto de 2019, según una encuesta de Forrester. Entre los encuestados, el 19 por ciento dijo haber realizado un pago digital en una tienda por primera vez el pasado mes de mayo.

La tecnología sin contacto no termina con las carteras móviles. La llamada Banda Ultra Ancha, una tecnología de radio relativamente nueva, también podría vivir su momento este año. Esta tecnología, que utiliza ondas de radio para detectar objetos con extrema precisión, no se ha utilizado mucho desde su debut en los celulares hace casi dos años. Pero la necesidad de experiencias sin contacto podría cambiar eso, dijo Milanesi de Creative Strategies.

4. Tecnología que virtualiza el trabajo y el autocuidado

La pandemia ha dejado claro que las experiencias virtualizadas, como las reuniones de video y el yoga por Zoom, son sustitutos viables para las reales, ya sea que las adoptes o solo las soportes. En 2021, esperamos que se ofrezcan más productos para digitalizar la forma en que trabajamos y nos mantenernos sanos.

Un ejemplo: algunas empresas tecnológicas están experimentando con la recreación de una sala de conferencias con realidad virtual.

El AltspaceVR de Microsoft, por ejemplo, te permite a ti y a tus colegas usar auriculares para tener reuniones en formatos de holograma. Oculus de Facebook, la división de realidad virtual de la red social, dijo que estaba acelerando su plan de llevar la realidad virtual a las oficinas. Planea combinar su último auricular, el Oculus Quest 2, con un software comercial que ayude a las empresas a capacitar a los empleados y a colaborar, por casi 800 dólares.

Ahora que están cerrados los gimnasios, también estamos recurriendo cada vez más a la tecnología para vigilar nuestra salud.

El año pasado, Amazon introdujo su primer aparato para dar seguimiento a la condición física, que incluye un software que escanea la grasa corporal. Apple recientemente introdujo Fitness+, un imitador de Peloton, el servicio de video que ofrece instrucciones para entrenamientos en casa. Ask dijo que esta tendencia continuaría en otros aspectos de la salud, como el autocuidado y la salud mental, con aplicaciones de video que ofrecen meditación guiada o terapia.

This article originally appeared in The New York Times.

© 2021 The New York Times Company

Estas son las contraseñas que más se usaron en 2020

En el mundo digital hay una amplia cantidad de hackers dispuestos a ejecutar grandes planes para robar información. Conocen las redes, son inteligentes y están siempre un paso adelante. Pero incluso con sus conocimientos, hay usuarios que les hacen el trabajo muy fácil, debido a las contraseñas que utilizan en sus diferentes plataformas.

Estamos en pleno inició de la segunda década del milenio. Hay planes para viajar a Marte, para construir una estación espacial sobre la Luna. Además hay robots que te sirven de mesonero y carne que sale de un laboratorio. Entonces aparece una persona a encriptar su información personal con una clave 123456. Por lo menos hay que hacerles el trabajo difícil.

El sitio Nordpass elaboró una lista de las 200 contraseñas más utilizadas en el 2020. Por lo tanto, te vamos a mencionar las más insólitas encontradas y quizás la razón para que existan tantos hackeos en el mundo. Recuerda que si aparece aquí la tuya, la recomendación es que la cambies de inmediato.

LAS CONTRASEÑAS MÁS USADAS EN 2020

Los primeros cinco lugares de las contraseñas más utilizadas en el año, son para perder la fe en los usuarios que usan Internet:

  1. 123456
  2. 123456789
  3. Foto 1
  4. contraseña
  5. 12345678

¿De esta manera protegen los usuarios sus correos, redes sociales y plataformas bancarias? La primera clave mencionada fue utilizada por más de 2 millones 500 mil usuarios en Internet.

Las cinco siguientes para completar las 10 tampoco significan una seguridad nivel Pentágono. La única diferencia es que fueron menos utilizadas que las antes mencionadas.

  • 111111
  • 123123
  • 12345
  • 1234567890
  • senha

El patrón se sigue repitiendo a lo largo de las 200 contraseñas y te dejamos el enlace para que «pongas un ojo» en las contraseñas y de nuevo repetimos que si está la tuya, coloques algo más complicado. Recuerda que es por tu seguridad.

Cómo funciona la tecnología de inhibidores de telefonía móvil

Un equipo inhibidor de señal es un instrumento que impide recibir señales de teléfono celular desde la estación base.

La Agencia de Regulación y Control de las Telecomunicaciones (Arcotel) detalla que cuando estos aparatos se utilizan, desactiva efectivamente los teléfonos celulares, por lo que estos dispositivos se pueden usar exclusivamente en lugares o recintos donde están restringidas las llamadas telefónicas para evitar actividades ilegales, como es el caso de los centros de rehabilitación social.

Los inhibidores para móviles emiten ondas de radio en las mismas bandas de frecuencia que los teléfonos, con energía suficiente para colisionar con las señales de los móviles y tirar las comunicaciones o impedir el servicio. El portal especializado Xataka Móvil detalla que los usuarios, mientras estén dentro de la zona de alcance del inhibidor -que puede ir desde unos metros hasta un kilómetro-, verán un mensaje de «sin cobertura» en sus pantallas.

El inhibidor está compuesto por un oscilador que genera la señal y una antena que la transmite. Además, un generador de ruido da forma a las ondas y una etapa de ganancia amplifica la señal para que tenga suficiente potencia.

Algunos inhibidores bloquean comunicaciones móviles (GSM, CDMA…), WiFi, GPS, etcétera, aunque existen otros más especializados que pueden funcionar en varias bandas de frecuencia a la vez. (I)

«Vivimos hiperconectados y eso permite que controlen nuestra mente»

«La geopolítica actual va mucho más allá de los límites geográficos concretos para convertirse en el ejercicio de un geopoder con ambiciones universales. Se materializa en la permanente rivalidad por el control de toda la humanidad. Y la forma mejor, la más completa, de lograr dicho control es actuar sobre la mente de las personas, lo que hoy es más sencillo que nunca gracias a las nuevas tecnologías».

Así comienza «El Dominio Mental» (Ed. Ariel), el nuevo libro del experto en geopolítica Pedro Baños. Se trata de un libro de 542 páginas en el que, con profundo detalle, este coronel del ejército español en la reserva que ha sido jefe de Contrainteligencia y Seguridad del Cuerpo del Ejército Europeo de Estrasburgo detalla las variadas técnicas que utiliza el poder para controlar nuestras emociones.

«Porque quien consigue controlar nuestra mente consigue el poder», sentencia Baños.

Su nuevo libro se titula «El dominio mental». ¿Realmente podemos ser dominados a través de la mente?

Sí, con rotundidad. Hay que pensar que ese conjunto formado por la mente y el cerebro -hablaríamos tanto de la parte etérea como de la parte física- es nuestro centro de mando, donde se regula absolutamente todo.

Y cuando digo todo, me refiero a los pensamientos, a nuestras acciones, a nuestras decisiones… Por tanto, quien es capaz de controlar ese centro de mando, controla individuos y sociedades completas.

¿Esa forma de control es nueva?

Siempre se ha intentado ese control de la mente a lo largo de la historia a través de múltiples sistemas. Hoy en día, la gran diferencia es la tecnología.

Pedro Baños es un especialista en geopolítica.

Vivimos en un mundo hiperconectado en el que estamos permanentemente inmersos en medios electrónicos. Y esa hiperconexión permite no sólo el control mental, sino que sea mucho más intenso en todos los órdenes. Esta es la gran diferencia.

De hecho, hasta los ejércitos están cambiando sus denominaciones. Antes, por ejemplo, hablaban de operaciones psicológicas, y hoy en día se las llama operaciones de influencia y buscan precisamente actuar ya no solamente sobre las mentes de los combatientes o los militares sino cada vez más en las de la población civil.

¿Qué saben de nosotros? Porque me imagino que para poder controlarnos antes tienen que conocernos….

Esa es la clave. Evidentemente, para poder controlarnos y dirigirnos, lo primero es hacer una vigilancia sobre nosotros.

De acuerdo con Baños, «una vez que se tiene ese perfil sobre cada uno de nosotros, se puede actuar para condicionarnos mentalmente».

Hoy en día lo saben todo de nosotros, incluso saben cosas que ni nosotros mismos sospechamos. Establecen perfiles psicológicos sobre nosotros tan perfectos que probablemente ni siquiera nosotros seamos conscientes de que ese es nuestro perfil psicológico.

Saben cosas de nosotros que ni siquiera nuestro círculo más íntimo, incluso nuestra familia, conoce.

Todo lo que hacemos en los medios electrónicos, dentro de esta hiperconectividad, va dejando un rastro, va dejando una huella. Y todos esos millones datos, que son analizados por algoritmos, por la inteligencia artificial, permiten establecer esos perfiles psicológicos.

Y una vez que se tiene ese perfil sobre cada uno de nosotros, se puede actuar para condicionarnos mentalmente tanto de forma individual como de forma colectiva: por barrios, por regiones, por provincias…

¿Nos puede dar algún ejemplo de cómo, a través de la información que disponen de nosotros, nos llegan a controlar?

Eso lo estamos viendo ahora mismo, por ejemplo, con los procesos electorales. Lo acabamos de ver en Estados Unidos.

Los «likes» que damos son parte de la información que ofrecemos sobre nuestros gustos.

La hipervigilancia se realiza con datos que además no hace falta que nos obliguen a darlos, nosotros voluntariamente aportamos una cantidad ingente de datos sobre nosotros mismos, por ejemplo, dónde vivimos, lo que gastamos, en qué lo gastamos, el coche que tenemos, las relaciones que mantenemos, a quién damos likes, a qué personas seguimos….

Y con toda esa información se establece un perfil psicológico sobre nosotros que, entre otras cosas, permite apuntar nuestra intención de voto, aunque nosotros todavía no lo tengamos demasiado claro.

Y una vez que tienen este perfil de voto, lo que hacen es intentar condicionarnos, sobre todo a aquellas personas que se entiende que pueden tener dudas, que pueden todavía no tener muy claro si inclinarse hacia un candidato o hacia otro….

A partir de ese instante, a esa persona se le empiezan a mandar mensajes personalizados o, como ha pasado en Estados Unidos, se le insiste hasta la saciedad en que vote, se le llega a mandar a su domicilio hasta diez veces las papeletas para que vote por correo. De ese modo se condiciona el voto, y se sabe perfectamente a quién se tiene que condicionar.

Y, como decía antes, no sólo se condiciona a personas individuales, sino incluso se trata de condicionar a ciudades o estados enteros -como ha ocurrido en Estados Unidos con los llamados estados swing, esos estados que van alternando el voto dependiendo de las circunstancias- actuando de una manera cada vez más quirúrgica.

Efectivamente, para hacer eso necesitan conocernos perfectamente. Pero hoy en día nos conocen muy, muy bien, de manera muy afinada.

Por lo que cuenta, deduzco que los partidos políticos son algunos de los poderes que hacen uso de toda esa información sobre nosotros para tratar de manipularnos. ¿Quién más? ¿También los Estados e intentan controlarnos mentalmente?

Los dos principales beneficiados de esta hipervigilancia, y por tanto de este hiperconocimiento sobre nosotros, son por un lado el mundo económico, el mundo comercial, y por otro lado el mundo político.

El mundo comercial y el mundo político se benefician de «este hiperconocimiento sobre nosotros», dice el autor.

Y cuando decimos el mundo político hablamos tanto de grupos políticos como de gobiernos, que también compran estos datos o saben cómo hacerse con ellos a través de los profesionales que trabajan a su servicio, para tratar de condicionarnos psicológicamente.

Saben perfectamente el mensaje exacto que tienen que mandar en cada momento.

Para eso tienen a algunos de los mejores especialistas en sociología, en antropología, en psiquiatría, en psicología… Saben el mensaje que tienen que ir mandándonos en cada momento para condicionarnos en todos los sentidos.

Y lo mismo que ocurre en el ámbito político ocurre en el ámbito comercial, cada vez con mayor intensidad y con estrategias verdaderamente sibilinas que nos pasan desapercibidas.

Y si eso es así, ¿cómo es que no nos rebelamos ante semejante atropello?

Porque, como digo en mi libro, hemos entrado en lo que yo llamo ‘la sociedad de la resignación’. En algunos casos no nos damos cuenta de lo que están haciendo, por esto se lleva a cabo de una manera tremendamente astuta, muy camuflada, muy oculta.

Nuestra información personal tiene un gran valor para las compañías.

Y en otros casos, aunque nos demos cuenta, hemos entrado en un estado de pasividad tal -o mejor dicho, nos tienen en un estado de pasividad y atonía tal- que no somos capaces de reaccionar, a pesar de que vemos todos los días cómo nos engañan, cómo nos mienten.

Ese estado de pasividad impide una reacción ciudadana, una reacción de la sociedad, y desde luego es algo perfectamente estudiado para que no se produzca esa rebelión social.

En «El Dominio Mental» dice textualmente: «Si nos colman de entretenimiento estéril, jamás podremos adquirir conocimientos enriquecedores que nos permitan construir nuestro propio pensamiento crítico, dudar de las permanentes imposiciones». ¿El entretenimiento es para mantenernos en ese estado de letargo?

Sí, el entretenimiento masivo es parte del juego. Es un entretenimiento pasajero, pero que no nos proporciona sustancia. Las personas, por supuesto, tienen derecho después de un día de trabajo o de estudio a evadir su mente.

El experto explora en su libro el manejo de «nuestros pensamientos a distancia».

Pero el problema es que eso, que antes era una pequeña parte de la vida de las personas, se está convirtiendo en una parte cada vez más mayoritaria.

El problema es que vemos cómo el entretenimiento -incluido el entretenimiento gratuito, que cada vez va a más- permite mantener a las sociedades en este estado de apatía en que nos encontramos, en ese estado de resignación.

Cuando surge cualquier problema verdaderamente estructural al que tendríamos que prestar atención de repente, y no por casualidad, surge algo que nos entretiene todavía muchísimo más y que nos tiene enfrascados en discusiones estériles que no llegan a ningún sitio, pero que camuflan los verdaderos problemas de la sociedad.

¿Qué podríamos o qué deberíamos hacer para evitar que nos controlen mentalmente?

Lo primero, entender que esto sucede, que esto pasa, que no es ninguna fabulación. Por eso en mi libro incluyo más de 470 referencias, en muchos casos a revistas científicas, artículos científicos… Lo primero es entender que esto sucede.

Muchas personas han dejado a un lado los libros convencionales y leen mucho más en formatos digitales.

A partir de ahí, yo creo que la sociedad en su conjunto tiene que hacer un esfuerzo para no permitir que nos lleven a estos estados de pasividad absoluta, debemos exigir tener buenos dirigentes, dirigentes que cumplan con los requisitos de honradez, de transparencia y de verdadera vocación de servicio.

Y eso lo tenemos que exigir los ciudadanos, porque si no nos seguirán tomando el pelo casi de manera sistemática.

El problema es que por lo que usted dice los propios Estados, los propios gobiernos, están involucrados en manipularnos a través del dominio mental. Es decir: quien debería de protegernos nos está agrediendo, ¿no?

Esa es la cuestión. El problema es que, efectivamente, aquellos que nos deberían guiar por el buen camino son los primeros que nos distraen con todo tipo de artimañas psicológicas.

Sólo hay que ver un poco de las noticias para darse cuenta de que esto pasa lamentablemente a diario. Y, curiosamente, los que hablan de desinformación son los grandes desinformadores.

Todos los avances que se están produciendo en el campo de la neurociencia, ¿harán que el dominio mental sea aún más potente y efectivo?

Sí. Ya no sólo hablamos de que nos instalen un chip en el cerebro -ya hay muchas personas que lo tienen insertado por cuestiones sanitarias y de salud-, sino que hablamos incluso de poder manejar cada vez más nuestros pensamientos a distancia.

En el libro hablo de las armas sónicas, de las armas electromagnéticas, de las armas psicotrónicas… Y vemos que no es ninguna fábula.

Yo incluso indico en el libro dónde se pueden comprar. Estamos hablando de la capacidad de poder modificar y alterar los pensamientos de las personas, sus percepciones, incluso a distancia.

Estamos entrando en una época verdaderamente muy, muy compleja por todo lo que permite la tecnología. Y esto lo podemos enlazar con esta guerra mental en la que vemos cómo las grandes potencias están desarrollando capacidades para sus propios soldados verdaderamente espectaculares.

Hace muy pocos días, el jefe del Estado Mayor británico comentó que dentro de 10 años el 25% de su ejército estará constituido por robots, es decir, robots-soldados.

Estaríamos hablando de unos 30.000 robots-soldados y de 90.000 humanos. Pero la cuestión es que esos 90.000 humanos, ese 75% del ejército británico, probablemente serán no robots-soldados sino soldados-robots. Serán seres humanos potenciados física y psíquicamente.

Vamos a entrar en una época en la que los soldados, bien con psicofármacos o con otro tipo de procedimientos, se van a convertir en verdaderos soldados-robot que no van a tener miedo a nada, que no van a sufrir pánico en el combate, que no van a sentir dolor cuando reciban el impacto de una bala o de la metralla.

Estamos entrando en una época que va cambiar completamente incluso el espectro de las guerras.

¿Se trata entonces de deshumanizarnos?

Totalmente. Y ese es el riesgo: que dejemos la esencia de lo que somos y entremos en una fase de deshumanización absoluta.

«Hemos entrado en un estado de pasividad tal -o mejor dicho, nos tienen en un estado de pasividad y atonía tal- que no somos capaces de reaccionar», reflexiona Baños.

En el caso concreto de las guerras, ya de por sí inhumanas, a partir de ahora estarán completamente deshumanizadas, tanto por los robots-soldados como por los soldados-robot.

Al final lo que estamos perdiendo en estos procesos de potenciación es el alma, el alma del ser humano, y eso no lo podemos perder.

¿También en América Latina hay intentos de dominación mental?

Por supuesto, esto es algo que afecta a todo el mundo. Si México, un país al que yo tengo mucho cariño, tuviera buenos dirigentes y si Estados Unidos le dejara, podría ser uno de los seis más poderoso del mundo, una de las seis principales economías del mundo.

Y México en concreto se puede estar viendo muy afectado por estas influencias psicológicas para, entre otras cosas, impedirles despegar con la suficiente eficacia.

Todo esto del control mental haría realidad la peor de las distopías, ¿no? Incluso el famoso libro de George Orwell «1984» se queda corto ante el panorama que usted alerta que nos podemos encontrar….

Totalmente. Para mí, lo que estamos viviendo es una distopía real en la que se mezclan tres libros. Uno sería, efectivamente, «1984» de Orwell. Pero también «Un mundo feliz» de Aldous Huxley y «Fahrenheit 451», de Ray Bradbury.

¿Qué ve de cada uno de esos libros en la situación actual?

Empezamos por el último que he mencionado, por «Fahrenheit 451», de Ray Bradbury: estamos dejando de leer y en muchos casos, cada vez más, toda la información que recibimos nos llega a través de medios electrónicos.

Hay estudios que señalan que en algunos países casi el 70% de la población recibe la información a través exclusivamente de Twitter o de Facebook.

Las cámaras ya no están solo afuera. «Respecto a ‘1984’», dice Baños, «en el libro se habla de unas telepantallas que las personas tenían en sus casas para vigilarles. Nosotros esas pantallas ya las tenemos».

Si hablamos de «Un mundo feliz», estaríamos hablando de ese entretenimiento masivo e incluso del soma, esa droga que en el libro se administra a quienes están tristes y que quieren popularizar entre nosotros, nos la están metiendo cada vez más por los ojos a la sociedad.

Respecto a «1984», en el libro se habla de unas telepantallas que las personas tenían en sus casas para vigilarles. Nosotros esas pantallas ya las tenemos, pero encima no nos las ha puesto el gobierno, nos las hemos puesto nosotros, las hemos pagado nosotros.

Además en «1984» de noche, cuando se apagaban las luces, esas telepantallas no podían observar a las personas. Hoy día eso está también superado: nos vigilan de día y de noche porque hay medios mucho más avanzados. La distopía de «1984» no sólo se ha convertido en realidad sino que va muchísimo más allá que en libro.

La democracia es el gobierno del pueblo. Si el pueblo está controlado mentalmente, ¿corre peligro la democracia?

Totalmente, y me preocupa mucho la deriva que está tomando la democracia. Creo que la esencia de lo que es la democracia se está perdiendo.

Cada vez más, a través de muchas maneras, se limita la libertad de expresión, incluso la libertad de prensa está cada vez más amenazada en más países.

Según el especialista, «estamos entrando en una época que va cambiar completamente incluso el espectro de las guerras».

En la democracia el pueblo es soberano, es el que tiene la capacidad de decisión. Y con todas las manipulaciones a las que estamos sometidos, la capacidad de decisión de los ciudadanos es en realidad mucho menor.

La democracia puede acabar en un Estado prácticamente moribundo. Yo desde luego creo que los ciudadanos tenemos la obligación de darle respiración artificial a esta democracia, de resucitarla y de volver a recuperar los derechos que en una democracia auténtica nos corresponde.

Si no lo hacemos, ¿corremos el riego de vivir en una dictadura enmascarada de democracia?

Curiosamente eso es algo que ya decía Huxley y que vemos que se está produciendo. Es lo que yo llamo ‘totalitarismo democrático’, donde cada vez se van imponiendo más ideas, un pensamiento único del que cuesta trabajo salir.

Entre otras cosas porque los ciudadanos cada vez tendemos más a auto-censurarnos por el miedo que tenemos a expresarnos libremente y que se nos ataque y que por ello se nos destruya socialmente, porque hoy en día no hace falta que sea físicamente.

Debemos mantener la absoluta independencia intelectual, pero cada vez nos cuesta más por todas las circunstancias de las que hemos hablado.

No deja de ser curioso que todo esto ocurra con la que se supone que es la generación más formada de la historia de la humanidad y con mayor acceso a la información…

Es que muchas ocasiones ese exceso de información, que es verdad que lo tenemos, también significa exceso de manipulación. Al tener tanta, tanta, tanta información, no nos da tiempo a reflexionar, no nos da tiempo a hacer nuestro propio análisis.

Las nuevas generaciones han crecido en un mundo bombardeado de información, que no siempre es la correcta.

olvidemos la primera en segundos. En parte es por las características del mundo actual, su inmediatez, la aceleración de acontecimientos…

Pero también muchas veces es intencionado, con el objetivo precisamente para que no se produzca esa reflexión ciudadana. Recibimos mucha información, sí, pero creo que dista bastante que estemos bien informados y bien formados.

Y además de mucha información, también recibimos mucha desinformación…

Sí, y por parte de todo el mundo.

La desinformación, para simplificarla, podemos dividirla en dos partes. Hay una desinformación internacional, por así denominarla, estratégica, que forma parte del juego al que juegan todas las potencias.

Y subrayo lo de «todas», no podemos acusar a ninguna concreta porque lo hacen todas las grandes potencias.

Eso es parte de esta guerra irrestricta, de esa guerra híbrida que se libra actualmente y, de modo muy preferencial, en el ciberespacio, empezando por las redes sociales y siguiendo incluso hasta por los servicios de mensajería. Todos participan en ese juego desinformación.

Pero por otro lado, existe la desinformación interna dentro de los países. Y en muchos casos, quién lleva la batuta de esa desinformación son los propios gobiernos. Los gobiernos, para condicionar a sus ciudadanos, lanzan permanentemente todo tipo de noticias que no se ajustan a la realidad o a la verdad.

Además, como explico en el libro, hay muchísimas maneras de practicar la desinformación, empezando por no querer dar una información o darla incompleta. Eso también es desinformación, y es un juego al que juegan todos los gobiernos.

Fuente: BBC

La nueva tecnología contra el Covid-19 -quita y pon- que te monitorea todo el tiempo

Tyler Dixon, estudiante de último año de la Universidad de Oakland, quien presentó una solicitud para oponerse al requisito de que los residentes de los dormitorios y los atletas de la institución utilicen el BioButton, en Rochester, Míchigan, el 14 de septiembre de 2020. (Emily Rose Bennett/The New York Times).
Tyler Dixon, estudiante de último año de la Universidad de Oakland, quien presentó una solicitud para oponerse al requisito de que los residentes de los dormitorios y los atletas de la institución utilicen el BioButton, en Rochester, Míchigan, el 14 de septiembre de 2020. (Emily Rose Bennett/The New York Times).

En Rochester, Míchigan, la Universidad de Oakland se está preparando para entregar a los estudiantes dispositivos ponibles que registran la temperatura de la piel una vez por minuto —o más de 1400 veces al día— con la esperanza de identificar las primeras señales del coronavirus.

En Plano, Texas, los empleados de la oficina general de Rent-A-Center recientemente comenzaron a usar detectores de proximidad que registran los contactos cercanos entre ellos y que pueden utilizarse para alertarlos sobre una posible exposición al virus.

Y en Knoxville, Tennessee, los estudiantes del equipo de futbol americano de la Universidad de Tennessee colocan rastreadores de proximidad bajo sus hombreras durante los partidos, lo que le permite al director médico del equipo determinar cuáles jugadores podrían haber pasado más de 15 minutos cerca de un compañero de equipo o un jugador rival.

Los nuevos y poderosos sistemas de vigilancia, dispositivos ponibles que monitorean continuamente a los usuarios, son los aparatos de alta tecnología más recientes usados en la batalla para frenar el coronavirus. Algunas ligas deportivas, fábricas y residencias de ancianos ya han comenzado a utilizarlos. Los complejos turísticos están apurándose para implementarlos. Algunas escuelas se están preparando para probarlos. La industria de organización de conferencias los está considerando como una potencial herramienta que los ayude a reabrir los centros de convenciones.

Una fotografía sin fecha de BioIntelliSense muestra el BioButton que utiliza algoritmos para intentar detectar las primeras señales de COVID-19. (BioIntelliSense, Inc. vía The New York Times)
Una fotografía sin fecha de BioIntelliSense muestra el BioButton que utiliza algoritmos para intentar detectar las primeras señales de COVID-19. (BioIntelliSense, Inc. vía The New York Times)

“Todo el mundo está en las primeras etapas de esto”, afirmó Laura Becker, directora de investigación enfocada en la experiencia de los empleados en International Data Corp., una empresa de investigación de mercado. “Si funciona, el mercado podría ser enorme porque todo el mundo quiere volver a experimentar algún tipo de normalidad”.

Las empresas y los analistas de la industria afirman que los rastreadores ponibles llenan un vacío importante en la protección pandémica. Muchos empleadores y universidades han adoptado herramientas de detección de virus como aplicaciones que identifican síntomas y cámaras que miden la temperatura. Sin embargo, estas herramientas no están diseñadas para detectar al 40 por ciento estimado de personas con infecciones de COVID-19 que quizás nunca desarrollen síntomas como fiebre.

Algunas oficinas también han adoptado aplicaciones de monitoreo de virus para celulares que detectan la proximidad de los usuarios. Pero los nuevos rastreadores ponibles sirven a un público diferente: lugares de trabajo como fábricas donde los trabajadores no pueden llevar sus teléfonos o equipos deportivos cuyos atletas pasan tiempo juntos.

Esta primavera, cuando las infecciones por coronavirus comenzaron a dispararse, muchos equipos profesionales de futbol americano y baloncesto de Estados Unidos ya estaban utilizando tecnología de monitoreo de rendimiento deportivo de Kinexon, una compañía de Múnich cuyos sensores ponibles rastrean datos como la velocidad y la distancia generada por un atleta. La compañía adaptó rápidamente sus dispositivos a la pandemia, con la presentación de SafeZone, un sistema que registra contactos cercanos entre jugadores o entrenadores y emite una luz de advertencia si se acercan a menos de 1,8 metros. En septiembre, la NFL comenzó a exigir que los jugadores, entrenadores y personal llevaran puestos los rastreadores.

Desde septiembre, los datos han ayudado a detectar los contactos de unos 140 jugadores y miembros del personal de la NFL que dieron positivo, incluyendo un brote en el equipo Titanes de Tennessee, dijo Thom Mayer, director médico de la Asociación de Jugadores de la NFL. El sistema es útil en particular para descartar a personas que hayan pasado menos de 15 minutos cerca de colegas infectados, añadió.

Los equipos de futbol americano universitario de la Southeastern Conference también utilizan rastreadores Kinexon. Chris Klenck, médico jefe del equipo de la Universidad de Tennessee, dijo que los datos de proximidad ayudaron a los equipos a saber cuando los atletas pasaban más de 15 minutos juntos. Descubrieron que rara vez sucedía en la cancha durante los juegos, sino a menudo en la banca.

“Podemos tabular esos datos y, a partir de esa información, ayudar a identificar a las personas que son contactos cercanos de alguien que dio positivo”, dijo Klenck.

Nueva forma de vigilancia

Los expertos en derechos civiles y privacidad advierten que la propagación de este tipo de dispositivos ponibles de monitoreo continuo podría conducir a nuevas formas de vigilancia que perduren más allá de la pandemia, pues traerían al mundo real el mismo tipo de seguimiento extenso que compañías como Facebook y Google han establecido en línea. También advierten que algunos sensores ponibles podrían permitirles a los empleadores, universidades u organismos de seguridad reconstruir las ubicaciones o las redes sociales de las personas y así frenar su capacidad de reunirse y hablar de manera libre. Además, afirman que estos riesgos de extracción de datos podrían afectar de manera desproporcionada a ciertos trabajadores o estudiantes, como inmigrantes que viven en el país ilegalmente o activistas políticos.

“Es escalofriante que estos dispositivos invasivos y no probados puedan convertirse en una condición para conservar nuestros empleos, ir a la universidad o formar parte de la vida pública”, afirmó Albert Fox Cahn, director ejecutivo del Proyecto de Supervisión de Tecnología de Vigilancia, una organización sin fines de lucro ubicada en Manhattan. “Peor aún, no hay nada que impida que la policía o el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas les exija a las escuelas y a los empleadores que entreguen esos datos”.

Los ejecutivos de Kinexon y otras compañías que comercializan los rastreadores ponibles dijeron en entrevistas recientes que habían pensado a fondo en los nuevos riesgos de la extracción de datos y habían tomado medidas para mitigarlos.

Los dispositivos de Microshare, una empresa de análisis de lugares de trabajo que fabrica sensores de detección de proximidad, utilizan tecnología Bluetooth para detectar y registrar a las personas que llevan puestos los rastreadores y que entran en contacto cercano entre sí durante más de 10 o 15 minutos. Sin embargo, el sistema no monitorea de forma continua las ubicaciones de los usuarios, aseguró Ron Rock, director ejecutivo de Microshare. Además, utiliza códigos de identificación, no los nombres reales de los empleados, para registrar los contactos cercanos.

Rock agregó que el sistema había sido diseñado para que los gerentes de recursos humanos o funcionarios de seguridad de las empresas clientes lo utilizaran para identificar y alertar a los empleados que pasaron tiempo cerca de una persona infectada, no para mapear las conexiones sociales de los trabajadores.

La Universidad de Oakland, una universidad pública de investigación cerca de Detroit, está a la vanguardia de las escuelas y empresas que se están preparando para dar el salto al BioButton, un sensor del tamaño de una moneda que se adhiere a la piel en todo momento, que utiliza algoritmos para tratar de detectar posibles síntomas de COVID-19.

Aún no se sabe si esta vigilancia continua de estudiantes, una población joven y en gran parte sana, será beneficiosa. Los investigadores apenas están en las primeras fases de estudio para determinar si la tecnología ponible puede ayudar a indicar señales de la enfermedad.

David A. Stone, vicepresidente de investigación de la Universidad de Oakland, afirmó que las autoridades académicas habían examinado cuidadosamente el BioButton y concluyeron que era un dispositivo de bajo riesgo que, sumado a medidas como el distanciamiento social y el uso de cubrebocas, podría ayudar a frenar la propagación del virus. La tecnología alertará a los servicios de salud de la universidad sobre la presencia de estudiantes con posibles síntomas del virus, dijo, pero la institución no recibirá datos específicos como sus temperaturas.

“En un mundo ideal, nos encantaría poder esperar hasta que este sea un diagnóstico aprobado por la Administración de Medicamentos y Alimentos”, dijo Stone. Sin embargo, agregó, “nada en esta pandemia ha sucedido en un mundo ideal”.

This article originally appeared in The New York Times.

© 2020 The New York Times Company

Secretos para que WhatsApp no se coma la memoria del teléfono

El intercambio frecuente de videos, fotos, documentos, gifs, memes y textos en la aplicación de WhatsApp puede saturar la memoria de los teléfonos. Un ‘smartphone’ necesita de suficiente espacio libre para funcionar a pleno rendimiento.

Caso contrario, el aparato se volverá lento e, incluso, sus funciones se paralizarán. Andrés Suárez, experto en informática, explica que lo que se intercambian en WhatsApp son datos.

Al llegar a su destino, estos se vuelven consistentes y ocupan un espacio en la memoria de un teléfono inteligente.

La memoria del aparato se llena más pronto, sobre todo, dependiendo de la cantidad y calidad de los videos e imágenes en la galería. Suárez dice que hay caminos para evitarlo.

Uno de ellos comienza por abrir WhatsApp y acceder al ícono de tres puntos ubicado en la parte superior derecha. Esto permitirá acceder a ‘Ajustes’ y luego a ‘Datos y almacenamiento’.

Una vez ahí se debe escoger: ‘Descargar con datos móviles’. Hay que deshabilitar todas las opciones ofrecidas y seguir a ‘Ok’. Luego se debe repetir la ruta con el apartado ‘Descargar con Wi Fi’.

El proceso mencionado permitirá que cuando alguien envíe un video, una foto u otros archivos, haya que descargarlos manualmente. Aquello trae como beneficio preservar la memoria del teléfono al evitar que todo lo que se envía en los grupos acabe en la galería del dispositivo.

Esta suele contener imágenes que ni siquiera fueron vistas. En el caso de tener un iPhone, el proceso es similar: entrar al apartado ‘Configuración’ en la zona inferior derecha. En la sección ‘Datos y almacenamiento’ está el campo ‘Descarga automática de archivos’.

Hay que dar click en ‘Videos’ y en ‘Fotos’. Se selecciona entonces la opción ‘Nunca’. Como ocurre con los móviles Android, se tendrá que descargar manualmente cada archivo. Esto permitirá tener una galería más limpia. Otra opción para preservar la memoria del teléfono, es de ayuda el borrar las conversaciones más ‘pesadas’ de Whatsapp.

Solo hay que ir a ‘Ajustes’ si es Android, o a ‘Configuración’ en caso de un iPhone. Allí el usuario encontrará el apartado ‘Uso de datos y Almacenamiento’. Luego habrá que ir a ‘Uso de almacenamiento’. Ahí estará disponible una lista con las conversaciones colocadas de mayor a menor tamaño, según su peso.

En el sitio se puede ver cuánto pesan individualmente. Se distingue claramente que los archivos multimedia abarcan más. Los mensajes también ocupan espacio si los ‘chats’ son muy activos.

El sistema también permite borrar directamente, y desde ese mismo apartado, todas las imágenes de una conversación, los mensajes, o toda la información que contiene el chat.

En Android se puede también eliminar todo el contenido de la carpeta de ‘WhatsApp’. Esta se encuentra en la sección ‘Administrador de carpetas’. Otra solución extrema en Android es usar la opción ‘Borrar datos’ de WhatsApp. Para ello, hay que seguir la ruta ‘Ajustes’ > ‘Aplicaciones’ > ‘Administrar aplicaciones’ > ‘WhatsApp’. Se puede eliminar de esta forma todo el contenido de la ‘app’, incluyendo chats individuales y de grupos.

Los datos borrados podrán ser rescatados luego gracias a la copia de seguridad. De igual manera, se puede también bajar los archivos a otro dispositivo antes de eliminarlos.

Asimismo, es posible contar con dos aplicaciones externas para evitar que los archivos de WhatsApp acaben con la memoria de un teléfono. Para Android está disponible la ‘app’ ‘Cleaner for Whatsapp’.

Esta herramienta permite limpiar los archivos no deseados. Se pueden eliminar subcarpetas como: ‘Imágenes’ o ‘Mensajes de voz’. Además, es factible seleccionar uno a uno los archivos que se quiere desaparecer.

En cambio, para el caso de iPhone se cuenta con la aplicación ‘Power Clean’. Esta herramienta permite borrar caché (datos guardados). Asimismo, hace posible visibilizar todas las imágenes duplicadas en las distintas carpetas del teléfono. Así se logra hacer una limpieza general de la memoria.

Fuente: El Comercio

Ecuador: Huawei brinda soluciones tecnológicas para la reactivación económica

Huawei, empresa líder en telecomunicaciones, como aliado estratégico del país ha entregado soluciones tecnológicas para apoyar sectores productivos y económicos en Ecuador.

En el campo de la salud, su aporte permitió que Ecuador sea el primer país de América Latina en contar con el Sistema Auxiliar de Diagnóstico del COVID–19, basado en Cloud de Huawei con Inteligencia Artificial, software implementado en los principales hospitales de las ciudades (Quito y Guayaquil) más afectadas por el coronavirus. Esta tecnología ayudó al personal médico a realizar análisis tomográficos de pacientes sospechosos de COVID-19. Así, en menos de tres minutos, se puede contar con diagnósticos más certeros y rápidos.

Desde el inicio de la pandemia, la compañía ha invertido alrededor de $200.000 visualizados en kits alimenticios, de protección y bioseguridad, donados a las comunidades afectadas por la pandemia y caída de ceniza del volcán Sangay.

Educación

Para Huawei, el desarrollo tecnológico y la educación son vitales para reactivar la economía de un país. Por ello, en Ecuador ha fortalecido alianzas público-privadas para promover el talento joven, con la organización y ejecución de talleres, cursos, seminarios y conferencias que encabezan uno de sus programas insignias “Seeds for the Future” (semillas para el futuro), que permite a los estudiantes adquirir capacidades de liderazgo y competitividad en el mercado laboral. Desde su implementación en el país, en el 2015, 55 estudiantes de diferentes universidades han participado de este programa con resultados exitosos.

“Seeds for the Future” es un programa que se caracteriza por ser inclusivo, por ello, 10 jóvenes ecuatorianos con discapacidad de las provincias de Cotopaxi, Azuay, Pichincha, Loja, entre otras, fueron acreedores a becas que les permitirá continuar con su desarrollo profesional y aprender sobre las últimas innovaciones en el área de las Tecnologías de la Información y Comunicación.

Integración digital

Reducir la brecha digital es otro de los objetivos que tiene Huawei en los países en que tiene base. En este sentido, la multinacional donó más de 1.000 dispositivos tecnológicos y de conectividad que han beneficiado a estudiantes del cantón Daule, a niños y jóvenes del programa de Erradicación del Trabajo Infantil en el Distrito Metropolitano de Quito, entre otras comunidades. De esta manera Huawei facilita el acceso al conocimiento y genera nuevas experiencias en el mundo de las TIC.

Apoyo en la nueva normalidad

La empresa se ha sumado a los esfuerzos por reactivar los diferentes sectores productivos para que los impactos económicos y sociales sean menores. En la nueva normalidad que vive el Ecuador ha contribuido con cámaras térmicas en aeropuertos y las principales estaciones de trolebús (Quito), las cuales son zonas de gran afluencia de personas. Estos dispositivos permiten identificar la temperatura y emiten alertas de detección de coronavirus.

La compañía china reafirma su compromiso por seguir llevando las tecnologías digitales a cada persona, hogar y organización; continuar aportando con innovaciones y poniendo a disposición su tecnología, para que Ecuador enfrente con buenos equipos de comunicación el nuevo mundo pospandémico.

Fuente: EU

4 formas de pagar y cobrar en efectivo, sin contacto

Tal como lo demuestran varios estudios realizados en los últimos meses, la pandemia global del Covid-19 ha puesto de manifiesto un sinnúmero de cambios en el comportamiento de los consumidores, destacándose, entre los principales, la adopción acelerada del proceso de digitalización que vivimos desde hace varios años.

En este contexto, la consolidación de los canales y plataformas online como el principal medio de compras, y junto con ello, el uso cada vez más creciente de los medios de pago digitales en detrimento del efectivo, es una realidad que cobra mayor peso en la actualidad.

“Tanto para los clientes como para los comercios, los métodos de pago digitales conllevan un sinnúmero de ventajas como son la seguridad, inmediatez, comodidad y facilidad en el manejo de sus finanzas, salubridad, y por supuesto una mayor inclusión financiera ya que por medio de canales de pago alternativos todo tipo de emprendimiento puede llegar a ser más competitivo y alcanzar un mayor número de clientes”, asegura Juan José Espinoza, gerente general de PayPhone, y comparte a continuación 4 formas de pagar y/o cobrar en efectivo, sin contacto, que cada vez son más utilizadas por los ecuatorianos:

  1. Códigos QR: Son sistemas de respuesta inmediata y sin contacto que aceleran las transacciones en los establecimientos y comercios. La tendencia en el uso de códigos QR está en auge porque se encuentran con facilidad y solo se debe escanear el código para usarlo. Aplicaciones como PayPhone motivan a sus clientes a usarlo en su día a día para no entregar dinero físico al comerciante en los establecimientos o tiendas. Para usarlo, se debe escanear el código con la cámara del smartphone que disponga del lector QR y se realiza una conexión directa con la app para pagar de forma instantánea y sin intermediarios.
  1. Link de cobros personal: Es una alternativa que permite que cualquier persona pueda enviar un enlace a sus clientes para cobrar por la venta de bienes o servicios, de manera rápida y segura. Esta es una solución práctica para que emprendedores, profesionales independientes o personas naturales que están vendiendo algún tipo de producto o servicio en línea, vía WhatsApp o por redes sociales, puedan generar el cobro a través de un link y brindar a sus clientes la oportunidad de pagar con tarjeta de débito o crédito. Además, un link de cobros puede ser utilizado entre personas naturales con el fin de recopilar fondos o cuotas para la organización de todo tipo de eventos ya sean familiares o entre amigos. PayPhone brinda esta alternativa a sus clientes, ofreciéndoles así una visión vanguardista que está a la par de las nuevas tecnologías de la información.
  1. Botones de pago: Cómo su nombre lo indica, es un botón virtual que puede integrarse a la página web de un negocio o emprendimiento, o a una aplicación móvil para que los clientes puedan realizar sus compras con cualquier tarjeta de débito o crédito. En el caso de PayPhone se aceptan tarjetas Visa o Mastercard de cualquier entidad financiera. En Ecuador, es un método que gana gran acogida en la coyuntura actual y que se ha incrementado con el surgimiento de nuevos emprendimientos a raíz de la pandemia.
  1. Aplicaciones móviles: Las aplicaciones móviles permiten agilizar los procesos de pagos y cobros en simples pasos a través de un teléfono inteligente. Además, ayudan a disminuir en gran medida el tiempo de ejecución y a simplificar las transacciones a cualquier persona o comercio en cualquier lugar y a cualquier hora. Con el uso de este tipo de apps se evita la movilización física, optimizando el tiempo del vendedor y comprador. Es seguro ya que muchas aplicaciones encriptan la información al momento de la transferencia de dinero; así, se disminuye drásticamente el robo de información y de datos sensibles. En el ecosistema PayPhone, por ejemplo, se puede encontrar varias formas digitales de pago y cobro mediante la app: pago de persona a persona y pago a comercios, pago por código QR, botón de pago para sitios e-commerce, link de pagos y monedero de efectivo digital, que permite desde una misma cuenta de usuario –en su teléfono inteligente- recibir y enviar efectivo digital de celular a celular sin necesidad de hacer el cargo a una tarjeta o cuenta bancaria. Todo ello integrado en una sola aplicación para brindar al usuario una experiencia única al momento de cobrar o realizar sus pagos, de forma fácil e inmediata.

Sobre los beneficios de seguridad:

  • Seguridad física: Los medios de pago electrónicos evitan que el cliente tenga que llevar grandes cantidades de dinero de un lado a otro, disminuyendo así el riesgo de pérdida o hurto del mismo. Además, son una solución para evitar el contacto y precautelar de esta manera la salud y bienestar de los usuarios frente al riesgo de contagio por el Covid-19.
  • Seguridad informática: Para muchos usuarios el mantener la seguridad y confidencialidad de sus datos es sumamente importante. Si bien los medios de pago digitales evitan que el cliente tenga que proporcionar sus datos al momento de hacer sus compras electrónicas o no presenciales, es importante verificar que el medio alternativo a utilizar tenga los sistemas de seguridad necesarios para evitar fraudes informáticos. PayPhone, por ejemplo, es un referente en seguridad porque cuenta con la Certificación Internacional de seguridad PCI DSS 3.2.1. Asimismo, esta aplicación encripta la información al momento que se da la transferencia de dinero. En casos de robo del teléfono, las transacciones quedan protegidas por una clave personal, huella digital o por FaceID; y sin la clave, ninguna persona podrá obtener ese dinero ni transferirlo a otra cuenta.
feature image